{"id":585,"date":"2024-11-19T14:03:57","date_gmt":"2024-11-19T12:03:57","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/?p=585"},"modified":"2024-11-20T11:14:57","modified_gmt":"2024-11-20T09:14:57","slug":"victoria-final-de-la-fundacion-thyssen-bornemisza-en-la-reclamacion-de-restitucion-del-cuadro-de-camille-pissarro-controvertido-el-pragmatismo-judicial-norteamericano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/2024\/11\/19\/victoria-final-de-la-fundacion-thyssen-bornemisza-en-la-reclamacion-de-restitucion-del-cuadro-de-camille-pissarro-controvertido-el-pragmatismo-judicial-norteamericano\/","title":{"rendered":"Victoria final de la Fundaci\u00f3n Thyssen-Bornemisza en la reclamaci\u00f3n de restituci\u00f3n del cuadro de Camille Pissarro controvertido. \u00a0El pragmatismo judicial norteamericano."},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Padr\u00f3s Reig<\/p>\n\n\n\n<p>Catedr\u00e1tico (Ac) de Derecho Administrativo y Derecho de la UE<\/p>\n\n\n\n<p>Universitat Aut\u00f2noma de Barcelona<\/p>\n\n\n\n<p>19 noviembre de 2024<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"417\" height=\"506\" src=\"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-content\/uploads\/sites\/203\/2024\/11\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-589\" style=\"width:462px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-content\/uploads\/sites\/203\/2024\/11\/image.png 417w, https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-content\/uploads\/sites\/203\/2024\/11\/image-247x300.png 247w\" sizes=\"auto, (max-width: 417px) 100vw, 417px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Camille Pissarro. Rue Saint-Honor\u00e9 por la tarde. Efecto de lluvia<\/p>\n\n\n\n<p>(1897). \u00d3leo sobre lienzo. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Seg\u00fan detalla la ficha del propio museo (<\/em><a href=\"https:\/\/www.museothyssen.org\/coleccion\/artistas\/pissarro-camille\/rue-saint-honore-tarde-efecto-lluvia\"><em>https:\/\/www.museothyssen.org\/coleccion\/artistas\/pissarro-camille\/rue-saint-honore-tarde-efecto-lluvia<\/em><\/a><em>) la obra<\/em><em> pertenece a una serie de quince obras que Camille Pissarro pint\u00f3 en Par\u00eds desde la ventana de su hotel situado en la place du Th\u00e9\u00e2tre Fran\u00e7ais, durante el invierno de 1897 y 1898. Pissarro, que hab\u00eda vivido casi siempre en el campo y era b\u00e1sicamente un pintor de paisajes, al final de su vida tuvo que trasladarse a la ciudad, por motivos de salud. Fue entonces cuando comenz\u00f3 a pintar vistas urbanas asomado a las ventanas, captando la actividad cambiante de las calles de ciudades como Ru\u00e1n o Par\u00eds. Pissarro se considera uno de los padres de la corriente pict\u00f3rica del impresionismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En una anterior entrada (noviembre 2022) ya hab\u00edamos detallado los hechos del caso que ahora reproducimos: en 1900, Paul Cassirer, miembro de una prominente familia jud\u00eda de galeristas y editores, adquiri\u00f3 la pintura al agente del pintor. Lilly Cassirer hered\u00f3 la pintura y la tuvo en su casa de Berl\u00edn. En 1933, los nazis llegaron al poder. Despu\u00e9s de a\u00f1os de intensa persecuci\u00f3n contra los jud\u00edos alemanes, Lilly decidi\u00f3 en 1939 que ten\u00eda que hacer todo lo necesario para escapar de Alemania. Para obtener un visado de salida a Inglaterra, donde su nieto Claude Cassirer ya se hab\u00eda mudado, entreg\u00f3 la pintura a los nazis. \u00a0En 1939 Lilly Cassirer Neubauer (apellido de sus segundas nupcias) \u00a0vende el cuadro por debajo de su valor de mercado a Jakob Scheidwimmer, marchante y miembro del partido nazi, con el prop\u00f3sito de abandonar el pa\u00eds y evitar los campos de exterminio. Le pagaron por \u00e9l la rid\u00edcula cifra de 900 marcos que le ingresaron en una cuenta bloqueada. \u00a0El cuadro fue adquirido posteriormente por otro jud\u00edo, Julius Sulzbacher, a quien tambi\u00e9n le fue confiscado por la Gestapo al intentar huir a Brasil en 1941.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminada la guerra, la familia empez\u00f3 la b\u00fasqueda del cuadro.&nbsp; Como despu\u00e9s se ha revelado, en 1951 el cuadro es adquirido en la galer\u00eda de Frank Perls, en Beverly Hills (Los Angeles) por el coleccionista norteamericano Sydney Brody. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde se pone el cuadro a la venta en la Galer\u00eda Knoedler de Nueva York. Ese mismo a\u00f1o, el cuadro lo adquiere un importante coleccionista de Missouri (Estados Unidos), Sydney Schoenberg, heredero de la fortuna de unos grandes almacenes, quien ser\u00eda su legal propietario entre 1952 y 1976.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1976 el bar\u00f3n Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza (descendiente del fundador del imperio sider\u00fargico alem\u00e1n) compr\u00f3 la pintura a la Stephen Hahn Gallery de Nueva York por 360.000 d\u00f3lares y la trajo a Europa. Rue Saint-Honor\u00e9 colg\u00f3 en la residencia suiza del bar\u00f3n hasta principios de la d\u00e9cada de 1990. En ese momento (1993), el Bar\u00f3n vendi\u00f3 gran parte de su colecci\u00f3n de arte, incluida la Rue Saint-Honor\u00e9, a la Fundaci\u00f3n Colecci\u00f3n Thyssen-Bornemisza, una entidad creada por el&nbsp; Reino de Espa\u00f1a. (Real Decreto-ley 11\/1993, de 18 de junio, sobre medidas reguladoras del contrato de adquisici\u00f3n de la colecci\u00f3n Thyssen-Bornemisza. BOE 146, de 19 de junio de 1993).<\/p>\n\n\n\n<p>La compraventa se llev\u00f3 a cabo tras una <em>due diligence<\/em> sobre la legitimidad del t\u00edtulo de los vendedores para vender la colecci\u00f3n. Esa <em>due diligence<\/em> no revela ninguna irregularidad en el t\u00edtulo de propiedad. La adquisici\u00f3n por parte de la Fundaci\u00f3n en virtud de ese contrato de compraventa \u2013 por la que se satisfizo el importe de 350 millones de d\u00f3lares &#8211; &nbsp;es, por tanto, plenamente v\u00e1lida, eficaz e inatacable conforme al derecho espa\u00f1ol, que es la ley aplicable a la compraventa. En ning\u00fan momento se puso en cuesti\u00f3n el t\u00edtulo del bar\u00f3n Thyssen ni su buena fe en la adquisici\u00f3n del cuadro.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2002 veintis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s de la adquisici\u00f3n del cuadro por el bar\u00f3n, la familia Cassirer reclama, por primera vez, la restituci\u00f3n del cuadro.&nbsp; En 2005 Claude Cassirer interpuso una demanda ante un juzgado de Los Angeles en el Estado de California. En 2010, muere Claude Cassirer a los 89 a\u00f1os y siguen el litigio sus hijos David y Ava, con el apoyo de United Jewish Federation. Ava falleci\u00f3 en 2018.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>El proceso ante las instancias judiciales en los Estados Unidos. &nbsp;<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>La gran complejidad del asunto y su delicada soluci\u00f3n ha dado lugar a una serie de acciones judiciales que han pasado por:&nbsp; <strong>(i) la discusi\u00f3n sobre la inmunidad soberana de los Estados, <\/strong>seg\u00fan la<strong> <\/strong><em>Foregin Sovereign Inmunities Act <\/em>de 1976 (28 USC 1602 et seq., FSIA<strong>. <\/strong>(sentencia del Juzgado de Distrito de California 461 F. Supp. 2d 1157, 1176\u20131177 (CD Cal. 2006); sentencia del Tribunal de Apelaciones de California &nbsp;616 F. 3d 1019, 1037 (CA9 2010) (en banc), y certiorari denegado por la USSC, 564 U. S. 1037 (2011). <strong>&nbsp;&nbsp;(ii) jurisdicci\u00f3n competente<\/strong> <strong>(federal o estatal),<\/strong> a la vista de la alegaci\u00f3n dela <em>Foregin Sovereign Inmunities Act <\/em>de 1976 (28 USC 1602 et seq., FSIA<strong>.<\/strong> sentencia del juzgado de distrito de Califonria 153 F. Supp. 3d 1148, 1154 (CD Cal. 2015), y sentencia del Tribunal de apelaciones de California 862 F. 3d 951,961 (CA9 2017), y certiorari denegado por la USSC, 584 U. S. (2018).<strong> (iii) la determinaci\u00f3n de regla de conflicto para el derecho aplicable al caso (regla federal o regla estatal). <\/strong>El noveno circuito (al que pertenece el Tribunal de Apelaciones de California), es el \u00fanico de todos los Tribunales de Apelaciones que sostiene que el derecho aplicable en estos casos es el derecho federal. Los dem\u00e1s Tribunales, en cambio, separan la cuesti\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n (federal), de la elecci\u00f3n del derecho aplicable (estatal), que en lo que a nosotros interesa, establece que pese a tratarse de un pleito contra una entidad instrumental de un Estado soberano, la Ley aplicable en el fondo de la discusi\u00f3n del derecho de propiedad debe ser la misma que ser\u00eda en el caso de tratarse de un pleito entre particulares. &nbsp;(Sentencia de la USSC de 21 de abril de 2022. 596 US 107)<\/p>\n\n\n\n<p>De todo lo anterior y de las tres rondas de procesos judiciales que han discurrido entre 2005-2022, quedan establecidos los siguientes elementos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Los Estados no gozan de inmunidad soberana en estos casos.<\/li>\n\n\n\n<li>Las demandas de restituci\u00f3n, aun cuando apliquen derecho federal, debe sustanciarse ante la jurisdicci\u00f3n estatal.<\/li>\n\n\n\n<li>La alegaci\u00f3n de derecho federal en un pleito estatal no altera las reglas de derecho aplicable. Aunque se aplique una legislaci\u00f3n federal (FSIA), la determinaci\u00f3n del derecho aplicable al caso no debe seguir a la determinaci\u00f3n de la jurisdicci\u00f3n. En el caso, el derecho federal reconocer\u00eda la aplicaci\u00f3n del derecho del Estado demandante.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>La Sentencia del Tribunal de Apelaci\u00f3n del Noveno Circuito de California de 9 de enero de 2024. (Demanda 19-55616 D.C. No. 2:05-cv-03459-JFW-E)<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de 17 a\u00f1os de periplo judicial, la cuesti\u00f3n vuelve a la instancia para que el Tribunal estatal aplique al caso las normas procesales de derecho de California, y no directamente el derecho espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n procesal, en el caso de la pintura litigiosa es altamente relevante: Seg\u00fan el derecho espa\u00f1ol, se puede adquirir la propiedad por aplicaci\u00f3n del instituto de la prescripci\u00f3n adquisitiva (usucapi\u00f3n), mediante buena fe, justo t\u00edtulo y el paso de 6 a\u00f1os en el caso de bienes muebles. El centro de la discusi\u00f3n se hallar\u00eda, pues, en acreditar si el adquirente no conoc\u00eda el origen il\u00edcito del t\u00edtulo de propiedad, cuesti\u00f3n que los tribunales inferiores ya hab\u00edan dilucidado en favor de la Fundaci\u00f3n.&nbsp; En cambio, si se aplica la Ley californiana, nunca es posible aplicar la adquisici\u00f3n por posesi\u00f3n frente al derecho del propietario original, con independencia de la buena fe o menos del comprador. Seg\u00fan la sentencia de 2022: \u201cSi la Fundaci\u00f3n no lo sab\u00eda \u2013 como han fallado los tribunales \u2013 entonces ser\u00eda propietaria de la pintura por su posesi\u00f3n. Pero, consideremos ahora el posible resultado si los tribunales inferiores hubieran aplicado el derecho de California como hubieran hecho en un pleito entre particulares. De acuerdo con el derecho de propiedad de California, incluso un comprador de buena fe de una propiedad robada no puede prevalecer sobre el derecho del leg\u00edtimo propietario antes del robo\u201d (<em>even a good faith purchaser of stolen property cannot prevail against the rightful pre-theft owner<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, parece que la aplicaci\u00f3n absoluta del derecho de California resulta algo forzada. Se trata de un cuadro de un pintor franco-dan\u00e9s. Fue comprado por un ciudadano alem\u00e1n en Berl\u00edn y posteriormente expoliado por el r\u00e9gimen nazi. Los propietarios tuvieron que huir primero a Oxford donde el segundo marido de Lilly Cassirer fue contratado para seguir sus investigaciones sobre el c\u00e1ncer y despu\u00e9s a Nueva York. Lilly Cassirer muri\u00f3 en 1962 en Cleveland (Ohio). La familia se traslad\u00f3 a vivir a San Diego a la jubilaci\u00f3n de la carrera como m\u00fasico de David Cassirer. El cuadro fue vendido en Nueva York al Bar\u00f3n Thyssen-Bormenisza (ciudadano suizo con t\u00edtulo nobiliario h\u00fangaro y residencia legal en el Principado de M\u00f3naco) en 1976 quien lo tuvo en su residencia de Suiza hasta la compra de la colecci\u00f3n por el Estado espa\u00f1ol en 1993. En definitiva, la \u00fanica vinculaci\u00f3n de la historia con el derecho de California es la residencia actual del demandante.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Metodolog\u00eda para decidir el derecho aplicable<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El ordenamiento legal USA se presenta en este caso como mucho m\u00e1s pragm\u00e1tico que los continentales. De este modo, el Tribunal reconoce que hay argumentos en favor y en contra tanto del derecho californiano como del derecho espa\u00f1ol. La soluci\u00f3n se centra en lograr un compromiso entre ambas posturas o la metodolog\u00eda de la soluci\u00f3n menos mala (test del menoscabo comparativo).<\/p>\n\n\n\n<p>El Tribunal en su resumen del caso establece que: \u201cAl abordar la triple prueba de California, el llamado an\u00e1lisis de \u201cmenoscabo comparativo\u201d, el panel resolvi\u00f3 el conflicto aplicando la ley de la jurisdicci\u00f3n cuyos intereses gubernamentales se ver\u00edan m\u00e1s perjudicados si no se aplicara su ley. El panel concluy\u00f3 que, seg\u00fan los hechos de este caso, los intereses gubernamentales de Espa\u00f1a se ver\u00edan m\u00e1s perjudicados por la aplicaci\u00f3n de la ley de California que los intereses gubernamentales de California por la aplicaci\u00f3n de la ley espa\u00f1ola. Por tanto, debe aplicarse la ley espa\u00f1ola.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El test consiste b\u00e1sicamente en tres pasos b\u00e1sicos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>&nbsp;(i) determinar si los resultados de aplicar la legislaci\u00f3n relevante de cada jurisdicci\u00f3n \u2013en el caso Espa\u00f1a y California\u2013&nbsp;<strong>difieren<\/strong>: \u201c<em>a court must determine \u201cwhether the relevant law of each of the potentially affected jurisdictions with regard to the particular issue in question is the same or different.\u201d Kearney, 225 P.3d at 922\u201d<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>(ii) determinar &nbsp;si existe un&nbsp;<strong>conflicto real entre ambas leyes<\/strong>, en el sentido conllevar soluciones divergentes; <em>\u201c(The Court) \u201cexamines each jurisdiction\u2019s interest in the application of its own law under the circumstances of the particular case to determine whether a true conflict exists.\u201d<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>&nbsp;(iii) determinar el inter\u00e9s de&nbsp;<strong>qu\u00e9 jurisdicci\u00f3n se ver\u00eda m\u00e1s negativamente afectado<\/strong>&nbsp;si su derecho sustantivo no fuera aplicado para la resoluci\u00f3n del pleito: <em>\u201ccarefully evaluates and compares the nature and strength of the interest of each jurisdiction in the application of its own law to determine which state\u2019s interest would be more impaired if its policy were subordinated to the policy of the other state.\u201d Id. (quoting Bernhard v. Harrah\u2019s Club, 546 P.2d 719, 723 (Cal. 1976))\u201d<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Constatados los dos primeros elementos, nos interesa especialmente la valoraci\u00f3n del tercero, es decir, qu\u00e9 jurisdicci\u00f3n (espa\u00f1ola o californiana) saldr\u00eda m\u00e1s perjudicada. Hay que notar c\u00f3mo el Tribunal no enjuicia si una ley es mejor o peor para un determinado objetivo (un tribunal norteamericano tender\u00eda a considerar siempre la ley local como mejor frente a la extranjera), sino los efectos sobre los intereses, todos ellos considerados respetables y leg\u00edtimos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cwe reiterate the California Supreme Court\u2019s directive that a court\u2019s task \u201cis not to determine whether the [foreign jurisdiction] rule or the California rule is the better or worthier rule.\u201d Id. Rather, the inquiry rests on the \u201crelative commitment of the respective states to the laws involved.\u201d Offshore Rental, 583 P.3d at 727. The Cassirers\u2019 argument strikes at the social worthiness of Article 1955 of the Spanish Civil Code\u2014an invalid basis upon which to weigh the scope of Spain\u2019s interests. See id.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>As we have recognized, \u201cneither jurisdiction has shown any lack of interest in seeing its own law applied.\u201d Cassirer VI, 69 F.4th at 569. Spain has demonstrated a commitment to enforcing its acquisitive prescription laws and to legislating on the ownership of property located in its territory. Id. And California has asserted its strong interest in seeking justice for victims of art theft. Id. at 569 n.9. Both California and the Kingdom of Spain filed amicus briefs expressing their strong interests in the application of their respective laws to this dispute.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Therefore, the relative commitment of the jurisdictions to their laws as applied to this dispute does not favor or disfavor the application of either jurisdiction\u2019s laws under the comparative impairment approach.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, de lo que se trata es de calibrar la diferencia comparativa entre una soluci\u00f3n y otra a efectos jurisdiccionales. &nbsp;Despu\u00e9s de ilustrar la proposici\u00f3n con distintos casos de conflictos interestatales, el Tribunal de California concede gran importancia a la vinculaci\u00f3n del derecho local con el lugar donde acontecen los hechos del caso: (negritas a\u00f1adidas).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>California Supreme Court precedent teaches that the place in which the relevant conduct occurs in the particular case is a crucial factor in measuring the jurisdictions\u2019 relative interests under the comparative interest analysis. This is because a jurisdiction has a strong interest in \u201cestablishing a reliable rule of law\u201d\u2014especially one that may limit future liability\u2014with respect to conduct that occurs within its borders. See McCann, 225 P.3d at 535. Furthermore, when California\u2019s sole contact to the dispute was the happenstance of the plaintiff\u2019s residence there, California\u2019s interest in facilitating recovery for that resident was minimal and the extraterritorial reach of its laws was restrained.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Here, as in McCann, California\u2019s governmental interest rests solely on the fortuity that Claude Cassirer moved to California in 1980, at a time when the Cassirer family believed the Painting had been lost or destroyed. See McCann, 225 P.3d at 535. Like McCann, none of the relevant conduct involving the Painting occurred in California. Moreover, although California has evinced a strong interest in returning stolen art to victims of theft, see Cal. Code Civ. Proc. \u00a7 338(c)(3)(A), a \u201crestrained view of California\u2019s interest in facilitating recovery by a current California resident\u201d is warranted. See McCann, 225 P.3d at 535 (\u201cCalifornia\u2019s interest in applying its laws providing a remedy to, or facilitating recovery by, a potential plaintiff in a case in which the defendant\u2019s allegedly tortious conduct occurred in another state is less than its interest when the defendant\u2019s conduct occurred in California.\u201d). <strong>In sum, because no relevant conduct with respect of the Painting occurred in California, the impairment of California\u2019s interest that would result from applying Spanish law would be minimal<\/strong>. See id. Claude Cassirer\u2019s decision to move to California\u2014a move that was unrelated to his claim for the Painting\u2014is \u201cnot sufficient to reallocate\u201d lawmaking power from Spain to California. See Castro, 154 Cal. App. 4th at 444; McGhee v. Arabian Am. Oil Co., 871 F.2d 1412, 1424 (9th Cir. 1989) (\u201cCalifornia courts have rejected arguments that a party\u2019s contacts with California, unrelated to the cause of action at hand, create a basis for extending the reach of California\u2019s law.\u201d).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>In contrast, applying California law would significantly impair Spain\u2019s interest in applying Article 1955 of the Spanish Civil Code. For one, because the relevant conduct (TBC\u2019s purchase of the Painting and its display in the museum) occurred in Spain\u2014or at least not in California. McCann teaches that Spain has the \u201cpredominant interest\u201d in applying its laws to that conduct. See 226 P.3d at 534. As McCann and Offshore Rental both make clear, <strong>when the relevant conduct occurs within a jurisdiction\u2019s borders, that jurisdiction has a strong \u201cinterest in establishing a reliable rule of law governing a business\u2019s potential liability for conduct undertaken\u201d there<\/strong>. See id. at 535; Offshore Rental, 583 P.2d at 728\u201329 (reasoning that a jurisdiction has a \u201cvital interest in promoting freedom of investment and enterprise within [its] borders\u201d); Arno v. Club Med Inc., 22 F.3d 1464, 1469 (9th Cir. 1994) (applying French law to a vicarious- liability claim because Guadeloupe\u2019s interest in \u201cencouraging local industry . . . and reliably defining the duties and scope of liability of an employer doing business within its borders\u201d would be more impaired than California\u2019s interest in \u201cproviding compensation to its residents\u201d would be impaired were its law not applied).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Moreover, applying California law based only on the Cassirers\u2019 choice of residence would mean that Spain could not provide any \u201creasonable assurance[s]\u201d to persons who possess property within Spain\u2019s borders that Article 1955 would ever protect them from replevin or damages actions by California claimants. See McCann, 225 P.3d at 534. Rather, applying California law would mean that Spain\u2019s law would not apply to property possessed within Spain\u2019s borders, so long as the initial owner (1) happened to be a California resident (a fact over which, as in McCann, the defendant has \u201cno way of knowing or controlling,\u201d see id. at 535), and (2) the California resident did not know where the property is located and who possessed it\u2014contrary to Article 1955 of the Spanish Civil Code. Applying California law based only on Claude Cassirer\u2019s decision to move to California would \u201cstrike at the essence of a compelling [Spanish] law.\u201d See Offshore Rental, 583 P.2d at 728. And it would contradict the principles from McCann and Offshore Rental, <strong>which recognize the strong interest that Spain has in ensuring its laws will predictably regulate conduct that occurs within its borders<\/strong>. See McCann, 225 P.3d at 535 (\u201c[S]ubjecting such a defendant to a different rule of law based upon the law of a state to which a potential plaintiff ultimately may move would significantly undermine Oklahoma\u2019s interest.\u201d).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Finally, Spain\u2019s interests in promoting reliance, predictability, and investment are especially relevant under the facts of this case, as shown by TBC requiring the Baron to provide a three-year prenda specifically to align with Article 1955\u2019s prescriptive acquisition period. Applying California law to this case would leave entities in Spain, like TBC, unable to structure and plan their conduct in Spain in reliance on Spain\u2019s laws. McCann and Offshore Rental dictate that such an outcome would significantly impair Spain\u2019s governmental interests.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>In sum, applying California law to this dispute would significantly impair Spain\u2019s interests, whereas applying Spanish law would relatively minimally impair California\u2019s interests.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior constituye un magn\u00edfico ejemplo de universalismo legal, donde un \u00f3rgano judicial nacional toma en consideraci\u00f3n la integridad y respeto al derecho de otra jurisdicci\u00f3n. Comparativamente, el menoscabo para la jurisdicci\u00f3n y el derecho local resultar\u00eda menor teniendo en cuenta adem\u00e1s el tiempo transcurrido entre la compra de la obra y el inicio de los procedimientos judiciales (1976-2002).<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201capplying Spanish law would only partially undermine California\u2019s interests in facilitating recovery of stolen art for California residents. California law already contemplates that a person whose art\u2014or other personal property\u2014is stolen may eventually lose the ability to reclaim possession: namely, if the person fails to bring a lawsuit within six years after he discovers the whereabouts of the art. See Cal. Code Civ. Proc. \u00a7 338(c)(3)(A). If the victim fails to bring a lawsuit within that time, the victim loses the right of possession because he can no longer use the judicial process to enforce his ownership interest. See, e.g., Harpending v. Meyer, 55 Cal. 555, 561 (1880) (holding that a plaintiff whose jewelry had been stolen could not recover from a third party because the statute of limitations had expired). And in such a case, as in Spain, the possessor retains possession rights as against all third parties, even if the property is stolen. See Rosenthal v. McMann, 29 P. 121 121\u201322 (Cal. 1892) (explaining that \u201cone having the possession, merely, is the owner as against a wrongdoer,\u201d and that possession \u201cis presumed lawful, and as against a trespasser, even one who obtained possession wrongfully was deemed to have been lawfully possessed\u201d); Nat\u2019l Bank of New Zealand, Ltd. v. Finn, 253 P. 757, 769 (Cal. Dist. Ct. App. 1927) (noting the \u201cgeneral rule\u201d is that \u201c[a]ctual possession of a chattel at the time of its conversion will sustain trover, except as to the true owner or one claiming under him, even though the title be conceded to be in a third person\u201d (quoting 24 Cal. Jur. \u00a7 19)); Armory v. Delamirie, 93 Eng. Rep. 664 (K.B. 1722) (holding that the finder and possessor of property has rights superior against all but the rightful owner).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Even under the most generous interpretation of California\u2019s no-title-passes-through-theft rule, then, certain victims of theft (i.e., those who do not bring suit to recover the chattel before the statute of limitations expires) will not prevail against subsequent possessors of the chattel. As with the risk of criminal liability for a tavern keeper under Nevada law in Bernhard, California law already contemplates the risk that certain victims of art theft will lose the right to reclaim property. See Bernhard, 546 P.2d at 725. Thus, failure to apply California\u2019s laws will not absolutely undermine California\u2019s interest in returning stolen art to victims of theft because California law protects the victim only if a timely suit is filed.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Otros aspectos que pueden haber influido en la soluci\u00f3n final.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Podemos aventurar que una cuesti\u00f3n colateral y, sin embargo importante en la soluci\u00f3n finalmente lograda, es si el Bar\u00f3n conoc\u00eda \u2013 o deb\u00eda conocer- el orIgen il\u00edcito de la pintura de Pissarro.&nbsp; Y esta cuesti\u00f3n parece que qued\u00f3 ya zanjada por los tribunales de instancia en las anteriores sentencias de 2006 y 2015.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto que creemos que influye en la soluci\u00f3n del caso \u2013 aunque no consta expl\u00edcitamente en el texto de la resoluci\u00f3n judicial &#8211; &nbsp;es el hecho que la familia Cassirer recibi\u00f3 en 1958 una compensaci\u00f3n por parte del Estado alem\u00e1n que equival\u00eda al verdadero valor de mercado de la pieza en ese momento. Con los cerca de 120.000 marcos alemanes de 1958 (unos 30.000 d\u00f3lares), la familia Cassirer fue ya resarcida de manera completa. Efectivamente, Lilly y su nieto Claude, que se hab\u00edan trasladado a vivir de Inglaterra a Estados Unidos iniciaron un litigio en Alemania \u2013 pues desconoc\u00edan que el cuadro se encontraba cerca de ellos en Estados Unidos -. Despu\u00e9s de ser declarada legalmente propietaria, Lilly Cassirer accedi\u00f3 en 1958 a aceptar una compensaci\u00f3n de la Rep\u00fablica Federal de Alemania (120.000 marcos alemanes, alrededor de 30.000 d\u00f3lares (280.000 de hoy). &nbsp;Aunque esa cantidad era en el momento el valor de mercado de la pintura, hoy en d\u00eda se valora en decenas de millones.). De esa cifra, entreg\u00f3 14.000 marcos alemanes a la heredera de Sulzbacher. Ese acuerdo deb\u00eda poner fin a todas las reclamaciones entre las partes.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n suscita un nuevo debate \u2013 acad\u00e9mico y no judicial \u2013 basado en la diferencia entre reparaci\u00f3n y restituci\u00f3n cuyo inter\u00e9s desborda ahora nuestro cometido.<\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-content\/uploads\/sites\/203\/2024\/11\/19-55616.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustaci\u00f3 del fitxer 19-55616.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-31815250-c636-4638-919c-a5e6acb2da3c\" href=\"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-content\/uploads\/sites\/203\/2024\/11\/19-55616.pdf\">19-55616<\/a><a href=\"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-content\/uploads\/sites\/203\/2024\/11\/19-55616.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-31815250-c636-4638-919c-a5e6acb2da3c\">Baixa<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Padr\u00f3s Reig Catedr\u00e1tico (Ac) de Derecho Administrativo y Derecho de la UE Universitat Aut\u00f2noma de Barcelona 19 noviembre de 2024 Camille Pissarro. Rue Saint-Honor\u00e9 por la tarde. Efecto de lluvia (1897). \u00d3leo sobre lienzo. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid. Seg\u00fan detalla la ficha del propio museo (https:\/\/www.museothyssen.org\/coleccion\/artistas\/pissarro-camille\/rue-saint-honore-tarde-efecto-lluvia) la obra pertenece a una serie de quince [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":135,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-585","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-artes-plasticas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/585","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/users\/135"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=585"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/585\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":591,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/585\/revisions\/591"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=585"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=585"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/derechocultural\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=585"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}