{"id":23,"date":"2012-09-08T11:47:53","date_gmt":"2012-09-08T11:47:53","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/lo-que-esperamos-de-los-demas-2009\/"},"modified":"2012-09-08T11:47:53","modified_gmt":"2012-09-08T11:47:53","slug":"lo-que-esperamos-de-los-demas-2009","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/lo-que-esperamos-de-los-demas-2009\/","title":{"rendered":"Lo que esperamos de los dem\u00e1s (2009)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a9 &nbsp;Marta Tafalla, 2009<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consegu\u00ed el taxi a dos calles de la estaci\u00f3n, que hab\u00eda sucumbido a un caos de retrasos, informaciones confusas y viajeros desorientados. Sub\u00ed al coche a toda prisa, y apremi\u00e9 al conductor para que corriera hacia la universidad. Llegaba tarde a dar una conferencia, y no lograba contactar por m\u00f3vil con la persona que me hab\u00eda invitado. Mientras el taxista intentaba abrirse camino a trav\u00e9s del tr\u00e1fico endemoniado con que se despertaba la ciudad a primera hora de la ma\u00f1ana, abr\u00ed el port\u00e1til sobre mis rodillas, dispuesta a aprovechar hasta el \u00faltimo minuto para introducir algunas correcciones en mi ponencia.<\/p>\n<p>-\u00bfPor d\u00f3nde prefiere que la lleve?- pregunt\u00f3 luciendo una parsimonia que no sonaba muy acorde con la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-Por donde lleguemos antes- contest\u00e9, comenzando a reescribir algunas frases.<\/p>\n<p>\u00c9l me observ\u00f3 por el retrovisor, y asinti\u00f3 para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>-Es usted profesora.<\/p>\n<p>F\u00e1cil deducci\u00f3n, pens\u00e9, hace ya unas cuantas canas y patas de gallo que no tengo aspecto de joven estudiante. Contest\u00e9 con un escueto <em>s\u00ed, <\/em>tratando de ganar tiempo y silencio para mis notas.<\/p>\n<p>-\u00bfY de qu\u00e9 da usted clases?- insisti\u00f3.<\/p>\n<p>-Ense\u00f1o Derecho en la Complutense. Y hoy tengo una conferencia en su universidad. Si es que llegamos a tiempo, claro.<\/p>\n<p>-Descuide. Qu\u00e9 buena profesi\u00f3n tiene usted.<\/p>\n<p>-No le dir\u00e9 que no- conced\u00ed.<\/p>\n<p>-Mi ni\u00f1a tambi\u00e9n es de su gremio- dijo volvi\u00e9ndose un instante para mostrarme una enorme sonrisa y gui\u00f1arme un ojo.<\/p>\n<p>-\u00bfAbogado?<\/p>\n<p>-Profesora. Est\u00e1 en un colegio, en primaria, con los ni\u00f1os chicos. Los chavalines la adoran, a veces hasta la llaman mam\u00e1. Estoy orgulloso de ella. Ser profesor es una gran cosa, educar a las generaciones futuras. El progreso, ya sabe.<\/p>\n<p>Mi taxista adelant\u00f3 a otro coche de forma no muy ortodoxa, y recibi\u00f3 a cambio un coro de cl\u00e1xons e insultos sin inmutarse.<\/p>\n<p>-Mi ni\u00f1a siempre quiso ser profesora, \u00bfsabe? Le encantan los cr\u00edos. Pero le costaba horrores estudiar. Se pasaba horas encerrada en su cuarto con los libros y luego suspend\u00eda.<\/p>\n<p>Demonios. No s\u00f3lo estaba llegando tarde y necesitaba todav\u00eda retocar mi conferencia, sino que me hab\u00eda ca\u00eddo en suerte uno de esos conductores generosos con su tiempo y su charla, dispuesto a convertir la carrera en una amigable conversaci\u00f3n de bar. Supe que no habr\u00eda manera humana de impedirlo, as\u00ed que encend\u00ed el piloto autom\u00e1tico de mis \u201cs\u00edes\u201d y \u201cahs\u201d y \u201cohs\u201d, mientras me concentraba en reescribir las \u00faltimas p\u00e1ginas de mi texto.<\/p>\n<p>-El primer curso a\u00fan lo fue sacando, pero en el segundo se encall\u00f3. El examen de <em>psicolog\u00eda<\/em> lo lleg\u00f3 a suspender tres veces, y la asignatura de <em>m\u00fasica<\/em> cuatro. La pobrecilla lo pasaba fatal. Le acabamos poniendo un profe particular que le echara una mano y al final aprob\u00f3. Luego en tercer curso las pr\u00e1cticas en una escuela le fueron fant\u00e1sticas, pero le suspendieron la <em>memoria<\/em>, y al final necesit\u00f3 echar otro a\u00f1o entero.<\/p>\n<p>-Mmmm.<\/p>\n<p>-Pero mi ni\u00f1a tiene mucha voluntad, y siempre la animamos. Siempre le dijimos: si es lo que t\u00fa quieres hacer, te apoyaremos.<\/p>\n<p>-Ah- dije yo, suprimiendo un p\u00e1rrafo entero.<\/p>\n<p>-Yo quise pagarle una universidad privada, \u00bfsabe usted? Se lo dije cuando suspendi\u00f3 los primeros ex\u00e1menes. Porque la ni\u00f1a pon\u00eda tanta ilusi\u00f3n que se lo merec\u00eda. Estaba dispuesto a pedir un cr\u00e9dito. Pero ella se neg\u00f3, no quer\u00eda que gast\u00e1ramos tanto dinero en sus estudios. Es una buena muchacha.<\/p>\n<p>-Mmmmm.<\/p>\n<p>-Nosotros somos una familia modesta. Mi se\u00f1ora trabaja en una fruter\u00eda, y a m\u00ed ya me ve, aqu\u00ed en el taxi desde que ten\u00eda 20 a\u00f1os. Para mi hija quer\u00eda una vida mejor.<\/p>\n<p>-Claro.<\/p>\n<p>-\u00bfY sabe qu\u00e9 se le ocurri\u00f3 a mi se\u00f1ora? Se empe\u00f1\u00f3 en que llevara chuletas. Mi se\u00f1ora es muy apa\u00f1ada, y se las cos\u00eda en el forro de la falda, imag\u00ednese. Para cada examen preparaba una falda diferente con sus chuletas cosidas. Nunca hab\u00eda tenido tantas faldas. Todas minis. Fue as\u00ed como se ech\u00f3 novio. Un chaval muy majo, electricista. Yo le digo que ahora s\u00ed que tiene un buen enchufe, pero a mi ni\u00f1a no le gusta la broma.<\/p>\n<p>Mir\u00e9 mi reloj. Intent\u00e9, de nuevo sin \u00e9xito, contactar con el profesor que me hab\u00eda invitado. Y no tuve otro remedio que escuchar, durante cuatro sem\u00e1foros, dos infracciones m\u00e1s y otro chaparr\u00f3n de insultos, un repaso en detalle de todas las peripecias y penalidades de la hija del taxista para conseguir una plaza como maestra. Ya querr\u00edan los exploradores de tierras ignotas, los aventureros que ascienden monta\u00f1as de nieves perennes, los descubridores de nuevas especies en el rinc\u00f3n m\u00e1s remoto de la selva o los viajeros interestelares contar con un cronista tan entusiasta de sus haza\u00f1as. As\u00ed narrada, la historia de su hija parec\u00eda una epopeya. Una muchacha afortunada, pens\u00e9. No hay nada como una buena narraci\u00f3n para transfigurar en una fabulosa aventura los sucesos m\u00e1s prosaicos de la vida cotidiana. Quiz\u00e1s se podr\u00eda llegar a afirmar que no existen vidas grises y vidas emocionantes, sino narraciones grises y narraciones emocionantes.<\/p>\n<p>Acab\u00e9 la correcci\u00f3n de mis notas.<\/p>\n<p>-Celebro que al final todo saliera bien- le dije -. \u00bfY est\u00e1 contenta con su trabajo?<\/p>\n<p>-Oh, s\u00ed, con los ni\u00f1os es feliz.<\/p>\n<p>Reconoc\u00ed la Facultad de Derecho en la siguiente esquina.<\/p>\n<p>-Me alegro por ella. \u00bfEs su \u00fanica hija?- pregunt\u00e9, mientras cerraba el port\u00e1til y comprobaba el m\u00f3vil en vano por \u00faltima vez.<\/p>\n<p>El taxista condujo hasta la puerta principal de la Facultad, se detuvo en doble fila, y me dijo cu\u00e1nto le deb\u00eda.<\/p>\n<p>-\u00bfEs hija \u00fanica?- repet\u00ed yo, contando las monedas.<\/p>\n<p>-No, tambi\u00e9n tengo un chaval, el mayor.<\/p>\n<p>-Vaya- me sorprend\u00ed, mientras le tend\u00eda el dinero -. \u00bfTambi\u00e9n es profesor?<\/p>\n<p>\u00c9l se volvi\u00f3 para tomar el dinero de mi mano. No me mir\u00f3.<\/p>\n<p>-Es neurocirujano.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 at\u00f3nita.<\/p>\n<p>El taxista volvi\u00f3 a girarse hacia m\u00ed para darme el cambio.<\/p>\n<p>-\u00bfNecesita un recibo?<\/p>\n<p>-No hace falta.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 un instante sin saber qu\u00e9 hacer. Bajarse del taxi en aquel momento era como cerrar una novela justo antes del desenlace.<\/p>\n<p>\u00c9l me mir\u00f3 impaciente por el retrovisor, esperando a que saliera.<\/p>\n<p>-\u00bfTrabaja su hijo en alg\u00fan hospital de por aqu\u00ed?- insist\u00ed yo.<\/p>\n<p>-Mi hijo se larg\u00f3 a \u00c1frica <em>a cuidar negritos<\/em>. Que tenga usted un buen d\u00eda.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 el sonido de un libro que se cierra.<\/p>\n<p>Le mir\u00e9 sin contestarle.<\/p>\n<p>Un coche nos pit\u00f3, est\u00e1bamos interrumpiendo el tr\u00e1fico.<\/p>\n<p>-Estar\u00e1 usted orgulloso- afirm\u00e9, sabiendo perfectamente que le estaba diciendo lo que no deseaba escuchar.<\/p>\n<p>Se volvi\u00f3 hacia m\u00ed con un gesto nervioso.<\/p>\n<p>-Diez horas al taxi que hago cada d\u00eda. Le pagu\u00e9 el mejor m\u00e1ster en Londres. No se le hace esto a un padre.<\/p>\n<p>Baj\u00e9 del taxi con un mero <em>adi\u00f3s<\/em>. Desde la acera vi su rostro por \u00faltima vez, el ce\u00f1o fruncido, los labios apretados. Cuando se incorpor\u00f3 de nuevo a la circulaci\u00f3n casi embisti\u00f3 a una furgoneta. El conductor le grit\u00f3 unos cuantos improperios, y \u00e9l ni siquiera le contest\u00f3. Lo vi marcharse calle abajo, llev\u00e1ndose consigo una historia que apenas me hab\u00eda dejado vislumbrar, desapareciendo con ella para siempre engullido por la actividad fren\u00e9tica de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hab\u00eda sido tan est\u00fapida para dejarme enga\u00f1ar? Aquella cr\u00f3nica de padre entra\u00f1able que me hab\u00eda soltado durante media hora no era m\u00e1s que un disfraz tejido de palabras y destinado a ocultar su verdadera historia. Era lo que contaba para no tener que contar. Y aquella pobre muchacha erigida en protagonista no era m\u00e1s que un refugio. La solicitud con que hablaba de ella, el reflejo de su decepci\u00f3n. Aquel hombre llevaba consigo un tesoro fascinante, un novel\u00f3n sobre el hijo de un taxista y una dependienta capaz de triunfar en una de esas profesiones que simbolizan el \u00e9xito absoluto; m\u00e1s una tragedia familiar de las de anta\u00f1o y siempre, forjada de desencuentros entre un padre y su primog\u00e9nito; y hasta una historia de aventuras en \u00c1frica, de vete a saber cu\u00e1ntos peligros y pasiones en el continente donde comenz\u00f3 la aventura humana. Y el muy cabr\u00f3n me la hab\u00eda estafado. Se la estafaba tambi\u00e9n a s\u00ed mismo. \u00bfC\u00f3mo se le habr\u00eda ocurrido a aquel joven irse a \u00c1frica? \u00bfHabr\u00edan sido las palabras de un viejo amigo reencontrado en un bar, alg\u00fan documental de madrugada en una noche de insomnio, quiz\u00e1s una vocaci\u00f3n clara y callada desde el d\u00eda que inici\u00f3 sus estudios de medicina? \u00bfY c\u00f3mo habr\u00eda sido su primer d\u00eda all\u00ed? \u00bfCon cu\u00e1ntas maletas se baj\u00f3 del avi\u00f3n? \u00bfLleg\u00f3 firmemente convencido, entusiasmado, tal vez dudando de su decisi\u00f3n, casi a punto de arrepentirse, sin atreverse a pensar? \u00bfY sus comienzos en el hospital? \u00bfC\u00f3mo se habituaron sus maneras educadas en un sofisticado hospital de Londres a la escasez que s\u00f3lo se suple con imaginaci\u00f3n y empe\u00f1o? \u00bfCu\u00e1nto tiempo habr\u00eda transcurrido ya desde entonces? \u00bfHablar\u00eda ya la lengua de su pa\u00eds de acogida? \u00bfHabr\u00eda visitado aldeas remotas recorriendo la sabana y durmiendo al raso? \u00bfAmar\u00eda los cielos africanos? \u00bfConocer\u00eda el nombre de sus constelaciones? \u00bfLe fascinar\u00edan sus paisajes? \u00bfC\u00f3mo le llamar\u00edan los ni\u00f1os? \u00bfLes ense\u00f1ar\u00eda juegos de su infancia? \u00bfLe ense\u00f1ar\u00edan a \u00e9l sus canciones? \u00bfHar\u00edan chistes sobre su p\u00e9simo acento? \u00bfHablar\u00edan de \u00e9l las mujeres en los pueblos? \u00bfJugar\u00eda a f\u00fatbol con sus colegas? \u00bfSer\u00eda delantero o tal vez defensa? \u00bfO quiz\u00e1s el entrenador del equipo del hospital? \u00bfSe habr\u00eda enamorado? \u00bfEsperar\u00eda su novia un hijo mestizo? \u00bfA\u00f1orar\u00eda a su familia? \u00bfLlamar\u00eda cada semana a su madre? \u00bfHabr\u00edan ido su madre y su hermana a visitarle? Jam\u00e1s podr\u00e9 saberlo. Maldito padre charlat\u00e1n. Y todo, porque \u00e9l esperaba otra cosa de su hijo. Malditas esperanzas cuando nos encierran en nosotros mismos y no nos dejan ver m\u00e1s all\u00e1 de nuestros deseos. Nada nos impide m\u00e1s conocer a los otros, que lo que esperamos de ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a9 &nbsp;Marta Tafalla, 2009 &nbsp; &nbsp; Consegu\u00ed el taxi a dos calles de la estaci\u00f3n, que hab\u00eda sucumbido a un caos de retrasos, informaciones confusas y viajeros desorientados. Sub\u00ed al coche a toda prisa, y apremi\u00e9 al conductor para que corriera hacia la universidad. Llegaba tarde a dar una conferencia, y no lograba contactar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-23","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/23","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/23\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/marta-tafalla\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}