{"id":382,"date":"2011-03-05T21:01:02","date_gmt":"2011-03-05T19:01:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.uab.cat\/memoria\/?p=382"},"modified":"2011-03-05T21:01:02","modified_gmt":"2011-03-05T19:01:02","slug":"el-heraldo-trae-novela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/2011\/03\/05\/el-heraldo-trae-novela\/","title":{"rendered":"El Heraldo trae novela"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/lh4.ggpht.com\/_AEUvVSegPHk\/TTnp-vvsqJI\/AAAAAAAAAF8\/N6Xwq2c0620\/s400\/VOCEADORA-PLAZA-ESPANA.jpg\" alt=\"\" width=\"268\" height=\"400\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las palabras contienen\u00a0significados\u00a0que visualizamos\u00a0como representaciones que la experiencia identifica. A los repartidores de diarios, los voceadores, los imaginamos como esos chiquillos\u00a0del estereotipo\u00a0Hollywoodiense,\u00a0llamando a comprar el extra o dej\u00e1ndolo al pie de\u00a0la puerta de la casa, junto a la botella de leche,\u00a0haci\u00e9ndolo volar sobre la entrada al jard\u00edn familiar\u00a0(home, sweet home) o como los j\u00f3venes ligeramente uniformados que nos reciben por las ma\u00f1anas a las puertas del metro, extendi\u00e9ndonos\u00a0un diario gratuito\u00a0que se protege bajo una\u00a0blanca sombrilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero\u00a0las fotos\u00a0revelan otras historias, las\u00a0que no vivimos o las que hemos olvidado, inoportunas o insignificantes historias a las que no prestamos atenci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00bfQu\u00e9\u00a0ser\u00eda de los\u00a0periodistas sin los vendedores\/as? Esos otros h\u00e9roes\u00a0y hero\u00ednas de la informaci\u00f3n, siempre a pie de calle, como las noticias. \u00bfAlguien ha historiado sus vidas, su labor fundamental? Propongo\u00a0el tema, a ver qui\u00e9n lo caza.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A veces,\u00a0como ver\u00e9is\u00a0en el \u00a0<a href=\"http:\/\/origin-www.heraldo.es\/especiales\/sigloxx\/verespecial.php?id=23\">texto que sigue<\/a>,\u00a0la historia presenta paradojas reveladoras.\u00a0 A leer. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">La mayor parte de la producci\u00f3n de Heraldo, \u2018el Heraldo\u2019, se vend\u00eda en la calle, en los quioscos, en la propia redacci\u00f3n o gracias a la intervenci\u00f3n de la figura m\u00e1s popular e inimitable de la historia de la prensa: los voceadores callejeros. Cada ma\u00f1ana, desde las 4. 30 hasta las 9.00, los vendedores acud\u00edan al Heraldo y compraban unas \u201cchapas\u201d de metal, con valor por 5, 10, 15, 25, 50, 75, 100 y 200 ejemplares, que luego canjeaban por los peri\u00f3dicos correspondientes, aunque lo m\u00e1s habitual era que demandaran la mercanc\u00eda por \u201cmanos\u201d (25 ejemplares), de manera que frases como: \u201c\u00a1D\u00e9me tres manos con diez!\u201d (85 peri\u00f3dicos) o \u201c\u00a1Quiero dos manos!\u201d (50 ejemplares), llegaron a convertirse en la cantinela habitual de cada d\u00eda. Tan habitual y familiar como escuchar por las calles de la ciudad: \u201c\u00a1Ha salido el HERALDO!\u201d o bien \u201c\u00a1Hoy el HERALDO trae novela! Entre las aguerridas voceadoras \u2013muchas de ellas eran mujeres-, todav\u00eda se recuerda a la \u2018T\u00eda Casas\u2019, que a principios de siglo pregonaba: \u201cEl HERALDO DE ARAG\u00d3N, con letras grandes como cuando la guerra de Melilla\u201d, y a Milagros Losilla, otra veterana que, sin saber leer ni escribir, vendi\u00f3 el peri\u00f3dico durante sesenta a\u00f1os en el Coso Bajo, esquina con la calle Palomar. Ella solita, en 1970, vend\u00eda unos 500 ejemplares diarios y 800 los domingos.<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las palabras contienen\u00a0significados\u00a0que visualizamos\u00a0como representaciones que la experiencia identifica. A los repartidores de diarios, los voceadores, los imaginamos como esos chiquillos\u00a0del estereotipo\u00a0Hollywoodiense,\u00a0llamando a comprar el extra o dej\u00e1ndolo al pie de\u00a0la puerta de la casa, junto a la botella de leche,\u00a0haci\u00e9ndolo volar sobre la entrada al jard\u00edn familiar\u00a0(home, sweet home) o como los j\u00f3venes ligeramente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":143,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16,17,20],"tags":[248,542],"class_list":["post-382","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-medios","category-memoria-historica","category-prensa","tag-heraldo","tag-voceadores"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/143"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=382"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/382\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/memoria\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}