{"id":4254,"date":"2025-08-14T21:41:41","date_gmt":"2025-08-14T19:41:41","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/?p=4254"},"modified":"2026-08-23T08:30:50","modified_gmt":"2026-08-23T06:30:50","slug":"los-llamamos-a-todos-ritual-de-difuntos-en-la-costa-de-ecuador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/los-llamamos-a-todos-ritual-de-difuntos-en-la-costa-de-ecuador\/","title":{"rendered":"Los llamamos a todos, ritual de difuntos en la costa de Ecuador"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<details class=\"wp-block-details is-layout-flow wp-block-details-is-layout-flow\"><summary><sub><sup>Marcos, Silvia F. (2018).<em> Mesa de difuntos con retrato, pan de muerto, frutas y golosinas<\/em>. [Fotograf\u00eda]. Comuna Sacachun, Ecuador. <\/sup><\/sub><\/summary>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<\/details>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Ritual descrito y analizado por Silvia Graciela \u00c1lvarez &amp; Virginia Fons (2024).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Pen\u00ednsula de Santa Elena, Ecuador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">1 y 2 de noviembre, cada a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading alignwide\">Resumen&gt;<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>La ritualidad en torno a la muerte en la Pen\u00ednsula de Santa Elena del Ecuador, muestra el proceso de relaci\u00f3n que las comunidades de los huancalvicas o guancavilcas establecen entre los vivos y las almas de los ancestros. Una reuni\u00f3n que se lleva a cabo a lo largo de dos d\u00edas, 1 y 2 de noviembre, para el recuerdo de Todos los Santos y los Fieles Difuntos en todas las Comunas (\u00c1lvarez, 2016 y Lager, 2016) que a\u00fan conservan la propiedad colectiva de su territorio, tienen autonom\u00eda pol\u00edtica y mantienen procesos organizativos asamblearios. El denso tejido social que las caracteriza se sostiene en extensos linajes patrilineales. Linajes que invocan el regreso del alma de sus ancestros. En este sentido, la cosmovisi\u00f3n de los huancalvicas sostiene la convivencia con ellos y con seres extraordinarios (duendes, due\u00f1os de los animales, tintines) a los que se reconoce como entidades protectoras y custodios de la territorialidad que comparten. Una realidad invisible que organiza las representaciones y pr\u00e1cticas que orientan la defensa territorial y el modelo de vida comunal (\u00c1lvarez &amp; Burmester, 2022).<\/sub><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading alignwide\">Categor\u00edas descriptivas&gt;<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Difuntos, almas, ancestros, resistencia, cementerio, Ecuador.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading alignwide\">Descripci\u00f3n etnogr\u00e1fica&gt;<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>[Esta descripci\u00f3n etnogr\u00e1fica y an\u00e1lisis ritual est\u00e1 publicada en el siguiente art\u00edculo: Fons, V., &amp; \u00c1lvarez Litben, S.G. (2024). \u2018Los llamamos a todos\u2019, ritual de difuntos en la costa de Ecuador. Una propuesta metodol\u00f3gica para su an\u00e1lisis.&nbsp;<em>AIBR<\/em>,&nbsp;<em>Revista de Antropolog\u00eda Iberoamericana<\/em>,&nbsp;<em>19<\/em>(3): 531-558].&nbsp;<a href=\"https:\/\/aries.aibr.org\/storage\/5e143339547e18df562f5ef060145559.pdf\">https:\/\/aries.aibr.org\/storage\/5e143339547e18df562f5ef060145559.pdf<\/a><\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En distintas regiones de Am\u00e9rica, durante los d\u00edas 1 y 2 de noviembre coincidiendo con el calendario lit\u00fargico de la Iglesia cat\u00f3lica, se lleva a cabo este ritual que celebra el regreso de las almas de los difuntos al mundo de los vivos. Esta tradici\u00f3n est\u00e1 presente desde M\u00e9xico hasta el norte de Argentina, y en diversas zonas de Ecuador. Tal como lo plantea Patrick Johansson (2003, 201-2) en su cl\u00e1sico art\u00edculo sobre el mundo nahua, las fiestas de Todos los Santos y los Fieles Difuntos fueron asimiladas r\u00e1pidamente despu\u00e9s de la Conquista por parte de las comunidades ind\u00edgenas. Esto tuvo que ver, seg\u00fan el autor, con la tradici\u00f3n de dos fiestas previas, la de \u201clos muertos peque\u00f1os\u201d y la de \u201clos muertos grandes\u201d. Esta incorporaci\u00f3n temprana permiti\u00f3 a los colonizados recordar a sus difuntos sin temor al control de la Iglesia, generando poco a poco la fiesta actual.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En este ritual de difuntos existe un preludio en el que se gesta la organizaci\u00f3n, la preparaci\u00f3n, y el convite del evento en el que toda la familia se re\u00fane. Participan los miembros m\u00e1s ancianos del linaje familiar, sus descendientes y parientes pol\u00edticos que viven en la Comuna, y los migrantes que regresan para esa fecha. Este ceremonial se desarrolla a lo largo de varios d\u00edas que incluyen las compras, la selecci\u00f3n de las aves a sacrificar, la limpieza de la casa principal del linaje donde se instalar\u00e1 la mesa, y la distribuci\u00f3n de responsabilidades de cada uno de los participantes.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Tal como narra este relato:<\/sub><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Nos unimos aqu\u00ed y esta es nuestra casa grande, aqu\u00ed es la casa familiar porque esta es la casa de mi abuela y todos venimos aqu\u00ed, por ejemplo yo no vivo aqu\u00ed pero por esta ocasi\u00f3n estoy aqu\u00ed, mis cu\u00f1adas cuando vienen de visita no vienen aqu\u00ed, pero para esta ocasi\u00f3n todos venimos aqu\u00ed, mi t\u00eda la que vive all\u00e1 por el centro del pueblo as\u00ed mismo, todos vienen aqu\u00ed, entonces que es una congregaci\u00f3n una uni\u00f3n de la familia para estas fechas aqu\u00ed, por ejemplo para las fiestas del pueblo tambi\u00e9n venimos. pero no venimos aqu\u00ed, ah\u00ed cada uno va a su casa, pero para estas fechas todos nos juntamos aqu\u00ed.<\/sub><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>La v\u00edspera de la noche del 1 de noviembre se activan todas las cocinas de manera fren\u00e9tica. Las mujeres, desde las m\u00e1s ancianas hasta las j\u00f3venes del linaje, se dedican a la preparaci\u00f3n de platos destinados a las <em>almas peque\u00f1as <\/em>difuntas de la familia que se recuerdan y a\u00f1oran. Se dispone un petate en el suelo, o una mesa baja, con un mantel y una tolda blanca que la oculta. Se suelen ofrecer huevos hervidos, a los que se han ido agregando dulces. Dichos platos se colocan encima de la mesa, junto con el \u201cpan de muerto\u201d (tambi\u00e9n llamado \u201cpan de la tierra\u201d elaborado con harina de ma\u00edz, para diferenciarlo del \u201cpan de castilla\u201d elaborado con trigo), frutas, bebidas, fotograf\u00edas de los infantes difuntos, velas encendidas.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:30% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"252\" height=\"360\" src=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4256 size-full\" srcset=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts1.png 252w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts1-210x300.png 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub><sup>Marcos, Silvia F. (2019).<em> Mesa con tolda en el suelo<\/em>. [Fotograf\u00eda]. Comuna Libertador Bol\u00edvar, Ecuador.<\/sup><\/sub><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:30% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"252\" height=\"380\" src=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4258 size-full\" srcset=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts5.png 252w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts5-199x300.png 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 252px) 100vw, 252px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub><sup>Marcos, Silvia F. (2019). <em>Mesa preparada en el suelo<\/em>. [Fotograf\u00eda]. Comuna Libertador Bol\u00edvar, Ecuador. <\/sup><\/sub><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Todo tiene que estar listo en la madrugada del d\u00eda 1 de noviembre para recibir las almas peque\u00f1as difuntas. Las toldas ocultan las mesas. En general los padres de las criaturas invocan sus nombres a medianoche o antes que amanezca para que vengan a servirse y disfruten de lo preparado. Desde ese momento se produce la apertura de las puertas que conectan los dos planos de existencia. De un lado los vivos que han preparado todo para recibir a las almas de los \u201cmuertos chiquitos\u201d y del otro sus almas que pueden ese d\u00eda por fin presentarse. Tal como narr\u00f3 una mujer:<\/sub><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>[\u2026] Antes de que amanezca una de mis t\u00edas, que ellas son las que recuerdan los nombres de sus hermanos, [\u2026] entonces se le recuerda todos los nombres de todos los ni\u00f1os peque\u00f1itos que han fallecido y se los va a llamar, que vengan ellos que este es su d\u00eda, que ellos andan afuera en este mundo su alma, que vengan a comer lo que nosotros les hemos preparado, solamente se hace una oraci\u00f3n y se los llama a todos. [\u2026]<\/sub><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Ya de d\u00eda, ni\u00f1as y ni\u00f1os \u2013no difuntos, pero que act\u00faan en su representaci\u00f3n\u2013 entran en la casa cantando \u201c<em>\u00e1ngeles somos, del cielo venimos, pan pedimos, si no nos dan no venimos m\u00e1s<\/em>\u201d, y son atendidos con platos de comida, dulces y bebidas cuyos restos guardan en sus bolsas para continuar disfrut\u00e1ndolas. En todas las Comunas se observan grupos de infantes jugando, recorriendo las calles y entrando en las casas que permanecen abiertas hasta la noche. Juegan, cantan, r\u00eden, intercambian golosinas, y disfrutan este encuentro anual entre primos migrantes que aprenden a conocerse en esta fecha del a\u00f1o. La comida tiene que acabarse hasta la noche, y debe ser repartida o consumida hasta el final.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Una vez se ha cumplido con los peque\u00f1os, las cocinas reinician su fren\u00e9tica actividad porque se preparan para el d\u00eda 2 de noviembre dedicado a los difuntos adultos. Aunque el peso considerable del trabajo recae en las mujeres del linaje que cocinan, los hombres se encargan de preparar el cementerio al que se dirigen en un momento del d\u00eda. Esa actividad se realiza en completo silencio mientras limpian, pintan y reparan las tumbas, generalmente acompa\u00f1ados por los hijos varones. Las mujeres mayores y j\u00f3venes cocinan numerosos platos mientras conversan animadamente y con alegr\u00eda de encontrarse, verse y reconocerse despu\u00e9s de un a\u00f1o. Siguiendo el deseo de las almas se mezclan \u00e9pocas, edades, gustos y productos nativos con procesados. Uno de los platos tradicionales es el dulce de ma\u00edz que cuesta mucho trabajo elaborar. Se trata del proceso de nixtamalizaci\u00f3n \u2013del n\u00e1huatl, <em>nextli<\/em> (o cenizas) y <em>tamalli<\/em> (masa de ma\u00edz). La elaboraci\u00f3n requiere conocimientos, tiempo y esfuerzo, ya que incluye la producci\u00f3n de cal obtenida de caracoles marinos, que escasean e implican relaciones con los pescadores que los proveen.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"317\" src=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4259 size-full\" srcset=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts3.png 567w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts3-300x168.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub><sup>Grijalva, David. (2018). <em>Preparando el dulce de ma\u00edz<\/em>. [Fotograf\u00eda]. Comuna Pechiche, Ecuador.<\/sup><\/sub><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Otro producto que no puede faltar es el pan de muerto con diversas formas, normalmente antropomorfa, de gusto salado o dulce. Este pan preside todas las mesas durante los dos d\u00edas y es el principal regalo que se ofrece a los visitantes. Adem\u00e1s, est\u00e1n los productos nativos como dulce de camote, cacao, obos (o \u201cciruelas de fraile\u201d disponibles desde septiembre), guaya (calabaza nativa), sand\u00eda, morti\u00f1o, algarrobo, yuca, tabaco en cigarrillos, etc. Como prote\u00ednas solo aves de corral y diversidad de pescados que se combinan con quesos de vaca o de cabra y algunas bebidas con o sin alcohol, en la que destaca la chicha (cerveza de ma\u00edz) y la colada morada (bebida de ma\u00edz morado). Lo que resalta es el esmero formal en el cumplimiento de los detalles para mantener el recuerdo y el v\u00ednculo con las almas a las que se contin\u00faa ofrendando.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"318\" src=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4257 size-full\" srcset=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts2.png 567w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/ImatgeDifunts2-300x168.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub><sup>Pincay, Alisa. (2018). <em>Mesa con pan de muerto y dulce de ma\u00edz con pasas de uva<\/em>. [Fotograf\u00eda]. Comuna Manantial de Chanduy, Ecuador.<\/sup><\/sub><\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Ya de noche, se repite la misma secuencia de arreglar la mesa \u2013aunque \u00e9sta es m\u00e1s grande y jam\u00e1s se coloca en el suelo\u2013, colocar un mantel blanco \u2013antiguo pa\u00f1o de telar vertical ind\u00edgena si a\u00fan se conserva (\u00c1lvarez, 1987)\u2013, sacar la vajilla de loza, colgar la tolda, decorar y presentar los platos preferidos de las almas. El llamado se realiza en la intimidad de la mesa prendiendo una vela frente a los retratos de los familiares fallecidos. Es s\u00f3lo entonces cuando alguien de la familia convoca a las almas llam\u00e1ndolas por sus nombres. No hace falta haberlas conocido. No hay un llamado preciso; a veces se hace en silencio. Es a partir de entonces que las almas disfrutan de los platos \u201cque les gustaban a ellos\u201d, una manera evidente de mimarlas convid\u00e1ndoles a lo que m\u00e1s disfrutaban. Mientras las almas salidas del cementerio se deleitan con la comida de su hogar, los familiares conversan, r\u00eden, recuerdan, beben, y escuchan m\u00fasica.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Ya durante el d\u00eda, los vivos comparten la misma comida degustada por sus difuntos. Se trata de una sola comida para todo el d\u00eda, pero con gran cantidad y diversidad de platos sabrosos que combinan lo salado y lo dulce, y se consumen una vez al a\u00f1o en estas fechas. La protecci\u00f3n, la atenci\u00f3n, el cuidado, el cari\u00f1o, la reciprocidad, la memoria colectiva, la celebraci\u00f3n del reencuentro se observa en todas las casas donde se tiende la mesa.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Una vez que la comida se acaba, la familia al completo se desplaza hasta el cementerio, en peregrinaci\u00f3n. La visita consiste en depositar flores, velas, orar y conversar. En la madrugada se despiden todos con fiestas, m\u00fasica, bailes y bebidas hasta el amanecer. La alegr\u00eda, el colorido, el disfrute resaltan la felicidad porque las almas de los difuntos han hecho una visita transitoria a sus seres queridos y se han ido satisfechas por el cari\u00f1o recibido. De manera que se reestablece la armon\u00eda entre los dos mundos que se han cruzado, con la tranquilidad de haber cumplido con el ritual. Se recoge con cuidado la vajilla, los manteles antiguos, los metates para moler ma\u00edz, los retratos, se cierran las casas de los parientes visitantes y los hornos de pan.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading alignwide\">Secuencia ritual&gt;<\/h4>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignwide size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1281\" height=\"336\" src=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/GraficDifuntsEquador.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-5165\" srcset=\"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/GraficDifuntsEquador.png 1281w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/GraficDifuntsEquador-300x79.png 300w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/GraficDifuntsEquador-1024x269.png 1024w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/GraficDifuntsEquador-768x201.png 768w, https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-content\/uploads\/sites\/234\/2025\/08\/GraficDifuntsEquador-1200x315.png 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1281px) 100vw, 1281px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading alignwide\">An\u00e1lisis ritual&gt;<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En la costa ecuatoriana, el encuentro entre vivos y muertos se concibe hoy como un espacio de disfrute, alegr\u00eda y convivencia, en torno a una mesa compartida donde se ofrecen los alimentos \u201cque les gustaban a ellos\u201d. Esta conmemoraci\u00f3n, que se repite a\u00f1o tras a\u00f1o, reproduce una serie de secuencias que expresan el orden y la l\u00f3gica propios de la cosmovisi\u00f3n nativa.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En este marco, los rituales \u2013como la mesa de difuntos\u2013 y los saberes ancestrales que los sustentan deben interpretarse como mecanismos de resistencia velados y sutiles (Hall &amp; Jefferson, 1976); formas de comunicaci\u00f3n simb\u00f3lica que, desde una cosmovisi\u00f3n distinta, disuelven los l\u00edmites duales entre la vida y la muerte. Se trata de un imaginario que reivindica una visi\u00f3n propia del mundo, alejada del modelo religioso hegem\u00f3nico.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En el contexto de subalternidad en que se desenvuelven las poblaciones nativas, este ritual puede comprenderse tambi\u00e9n como una forma sutil de respuesta frente a la imposici\u00f3n de una ontolog\u00eda que desestima el cuidado de las almas en otros planos existenciales. El encuentro entre vivos y muertos, as\u00ed entendido, se configura como una continuidad que vincula a los seres humanos actuales con aquellos que pertenecen a su pasado ancestral (Salvucci, 2012, 2016).<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>La estructura del ritual consiste en:<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Un tiempo 1 entendido como preludio, sirve de entrada a lo que tiene que acontecer en el tiempo 2 en el que se establece la conexi\u00f3n entre el mundo de los vivos y de los difuntos. Este tiempo 1 es importante porque el mundo de los vivos todav\u00eda est\u00e1 separado del otro mundo y aguarda la oportunidad para que se establezca el enlace.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Al preludio le sigue una liminalidad en que se reconecta lo que ha estado separado a lo largo del a\u00f1o, en el que se hace efectiva la presencia de los difuntos. De manera que el estado liminal act\u00faa en la realidad activando presencias y reconectando los vivos con los difuntos. De hecho, durante este periodo de dos d\u00edas se completa la centralidad del linaje, con la finalidad de reunirlos a todos, vivos y difuntos, en la casa familiar.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En este periodo liminal, se procede a hacer efectiva la presencia de los difuntos peque\u00f1os (en la noche del Tiempo 2 y durante el d\u00eda del Tiempo 3) y, sim\u00e9trica a la anterior, la de los difuntos mayores (Tiempos 4 y 5).<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>La noche (Tiempos 2 y 4) tiene la finalidad de convocar a los difuntos a trav\u00e9s de los sentidos. Cuando no hay ruido ni mucha luz, en la medianoche, se ha creado un espacio \u00edntimo, separado con una tolda, donde la mesa est\u00e1 dispuesta con aquellos platos que m\u00e1s les gustaban para que vuelvan del m\u00e1s all\u00e1 y disfruten de lo que han dejado atr\u00e1s, su<em> casa<\/em>. Es entonces cuando <em>oyen<\/em> sus nombres o palabras cari\u00f1osas. Y se ven atra\u00eddos por el <em>olor<\/em> de los alimentos \u2013seg\u00fan la \u00e9poca en que vivieron, se prepara aquello que saborearon en esos tiempos\u2013 y <em>ver<\/em> colores, desde el blanco mantel y la tolda, el rojo o morado que predomina en muchos manjares (frutas \u2013obos, sand\u00eda, moras\u2013 y bebidas como la colada morada). De hecho, los s\u00edmbolos que presiden todo el proceso ritual son el color morado y el blanco, los retratos de los difuntos y el pan de muerto. Esta correlaci\u00f3n simb\u00f3lica entre los elementos alude al mundo de los sentidos como o\u00edr, oler, ver y degustar, genuinas maneras de atraer y de mimar a esas almas difuntas.<\/sub> <sub>Es a partir de este momento que los difuntos empiezan a acudir a la llamada y un indicativo de ello son las mosquitas negras que aparecen sobrevolando la mesa, misma representaci\u00f3n de estas almas, que provocan el cambio en el sabor de los alimentos al <em>degustarlos<\/em>. Siempre son insectos voladores los que representan a los difuntos. Este es el caso tambi\u00e9n de las mariposas monarca (<em>Danaus Plexippus<\/em>), s\u00edmbolo de los difuntos en M\u00e9xico, que emigran hasta estas latitudes en invierno, coincidiendo con el d\u00eda de los difuntos. <\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>En definitiva, esta fase crea un espacio y tiempo para el encuentro entre difuntos del linaje y quienes los recuerdan (sus padres, t\u00edos\/t\u00edas o abuelos\/abuelas), estableciendo todo un marco de comunicaci\u00f3n sensible muy potente entre ellos. Es en la intimidad de la medianoche o la madrugada, en el espacio separado por la tolda, que se realiza el encuentro. Se los hace venir alej\u00e1ndose del cementerio, lugar en el que est\u00e1n habitualmente ubicados. De manera que el ritual es una forma de disipar la muerte o la ausencia, y volver a reencontrarse con el pariente. De hecho, se le habla. Se siente su presencia. Es un momento trascendente del ritual, \u00edntimo y tenue, en contraste con lo que sucede de d\u00eda.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>La noche, tiempo de difuntos por excelencia, acaba y amanece un nuevo d\u00eda, en el que se vive la presencia de las almas que han vuelto y comparten la vida en la casa familiar (Tiempos 3 y 5). Es fundamentalmente a trav\u00e9s de la comida que se ensalza la uni\u00f3n entre parientes vivos y difuntos.<\/sub> <sub>A plena luz del d\u00eda, ya en el Tiempo 5, siendo ya efectiva la presencialidad de todos los difuntos, el reencuentro se vive en la casa familiar del linaje. Este tiempo es el que condensa mayor significado porque acaba trazando y reactivando de forma clara la conexi\u00f3n en la vida de la comunidad, entre todos los v\u00ednculos existentes: entre ni\u00f1os difuntos y sus padres, entre adultos difuntos y la familia extensa que se reencuentra. Mostrando adem\u00e1s el aut\u00e9ntico ciclo entre la vida y la muerte, propio de este marco ontol\u00f3gico que se aleja del modelo hegem\u00f3nico cat\u00f3lico que separa vivos y difuntos.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Finalmente, el Tiempo 6, ya es ep\u00edlogo del reencuentro, en el que se hace efectiva la separaci\u00f3n entre vivos y difuntos. El ritual acaba en el emplazamiento del cementerio, la morada definitiva de estas almas, ya en la noche. Alegres por haber estado <em>juntos<\/em>, el ritual finaliza en el cementerio y si es posible con bailes, m\u00fasica y bebidas. Todos, vivos y difuntos, festejan hasta la madrugada la recreaci\u00f3n experimentada en el proceso ritual. Al d\u00eda siguiente, esas almas emplazadas en el cementerio amanecen ya separadas de sus parientes vivos, produci\u00e9ndose una inversi\u00f3n de lo que acontec\u00eda en el tiempo liminal. Y tanto unos como otros vuelven a su estado \u201cnormal\u201d con la ilusi\u00f3n de reactivar el ritual el pr\u00f3ximo a\u00f1o.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>A la vista completa de la estructura ritual, ya podemos intuir la importancia de los espacios en todo el proceso. En el periodo liminal se cumple la presencia de los difuntos en la casa familiar. Este es solo visible para la comunidad que convoca a sus difuntos y en el que rige la cosmovisi\u00f3n nativa. En cambio, los Tiempos 1 y 6 ilustran la separaci\u00f3n entre vivos y difuntos, visible p\u00fablicamente en el cementerio y representando la configuraci\u00f3n cat\u00f3lica impuesta. Cualquiera que se pasee el 1 y 2 de noviembre podr\u00e1 observar c\u00f3mo en los cementerios los grupos de parientes celebran el d\u00eda de los difuntos, unas veces en silencio cuidando las tumbas y otras festejando su v\u00ednculo. Sin embargo, la estructura ritual queda bien definida en la separaci\u00f3n de espacios, uno p\u00fablico y otro velado, es decir una parte visible y otra oculta en la que se preserva lo propio. Quiz\u00e1s esa sea la raz\u00f3n del \u00bfporqu\u00e9, en los rituales de difuntos de Am\u00e9rica, los antepasados acaben desplaz\u00e1ndose en forma de insecto para evitar ser vistos?<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>El ritual de alguna manera celebra el acto fundacional de su actual existencia como colectivo con una ontolog\u00eda que resiste frente a la dominante y condensa m\u00e1s significado de lo que se percibe a simple vista. Son los linajes constitutivos de cada Comuna los que en esta ceremonia reproducen la memoria de su identidad al remitir al tiempo primordial como retorno constante (en el sentido de Eliade, 1949) y que la ritualidad permite fundamentar, al igual que su propia existencia en los espacios de sus ancestros.<\/sub> <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading alignwide\">Bibliograf\u00eda&gt;<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u00c1lvarez, S.G. (1987). Artesan\u00edas y tradici\u00f3n \u00e9tnica en la Pen\u00ednsula de Santa Elena. <em>Revista del CIDAP<\/em>, Artesan\u00edas de Am\u00e9rica, 25: 45-119.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u00c1lvarez, S.G. (1993). Tradiciones recogidas del litoral. En<em> El recuerdo de los abuelos: literatura oral aborigen<\/em>. Moya, R. CEN, El Conejo: 220-35.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u00c1lvarez, S.G. (1999). <em>De Huancavilcas a Comuneros. Relaciones Inter\u00e9tnicas en la Pen\u00ednsula de Santa Elena<\/em>. Editorial Abya-Yala-CEAA-ESPOL.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u00c1lvarez, S.G. (2011). Historia, memoria, y territorialidad en la tradici\u00f3n oral de las comunas ind\u00edgenas de la Pen\u00ednsula de Santa Elena, Ecuador. En <em>Historia de las Literaturas del Ecuador, 9<\/em>: 317-346.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u00c1lvarez, S.G. (2016). La importancia de tener nombre: identidad y derechos territoriales para las Comunas de Santa Elena, Ecuador. <em>Revista de Antropolog\u00eda Experimental<\/em>, 16(22): 325-352.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>\u00c1lvarez, S.G. &amp; Burmester, M. (2022). El poder de lo simb\u00f3lico en los territorios ancestrales de la Costa del Ecuador: una mirada en perspectiva ambiental. En<em> Antropolog\u00edas hechas en Ecuador. El quehacer antropol\u00f3gico-Tomo IV<\/em>. Gonz\u00e1lez, T.R. et al., Eds. Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Antropolog\u00eda, Editorial Abya-Yala, Universidad Polit\u00e9cnica Salesiana, FLACSO Ecuador: 314-330.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Eliade, M. (1949). <em>Le mythe de l\u2019\u00e9ternel retour. Arch\u00e9types et r\u00e9p\u00e9tition<\/em>. Collection \u201cLes Essais\u201d. Gallimard.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Fons, V., &amp; \u00c1lvarez Litben, S.G. (2024). \u2018Los llamamos a todos\u2019, ritual de difuntos en la costa de Ecuador. Una propuesta metodol\u00f3gica para su an\u00e1lisis.&nbsp;<em>AIBR<\/em>,&nbsp;<em>Revista de Antropolog\u00eda Iberoamericana<\/em>,&nbsp;<em>19<\/em>(3): 531-558].&nbsp;<a href=\"https:\/\/aries.aibr.org\/storage\/5e143339547e18df562f5ef060145559.pdf\">https:\/\/aries.aibr.org\/storage\/5e143339547e18df562f5ef060145559.pdf<\/a><\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Hall, S. &amp; Jefferson, T. (1976). <em>Resistance through Rituals<\/em>. Centre for Contemporary Cultural Studies. Hutchinson.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Johansson, P. (2003). D\u00edas De Muertos en el Mundo n\u00e1huatl prehisp\u00e1nico. <em>Estudios De Cultura N\u00e1huatl<\/em>, 34: 167-203.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Lager, M.T. (2016).<em> \u201cMonta\u00f1ita, tierra sin igual\u201d. Una comuna entre el territorio, la identidad y el turismo<\/em>. Abya-Yala.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Salvucci, D. (2012). Andar ligeros. Almas, santos e pastori d\u2019altura nei circuiti spaziali di Jasiman\u00e1 (Salta, Argentina). <em>XXXIV Convegno Internazionale di Americanistica, Perugia<\/em>.<\/sub><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><sub>Salvucci, D. (2016). Convidar a las almas, convidar a la Tierra. L\u00f3gicas rituales y categor\u00edas de relaci\u00f3n entre seres en la Argentina andina. <em>Bulletin de l&#8217;Institut fran\u00e7ais d&#8217;\u00c9tudes Andines<\/em>, 45(2).<\/sub><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ritual descrito y analizado por Silvia Graciela \u00c1lvarez &amp; Virginia Fons (2024). Pen\u00ednsula de Santa Elena, Ecuador. 1 y 2 de noviembre, cada a\u00f1o. Resumen&gt; La ritualidad en torno a la muerte en la Pen\u00ednsula de Santa Elena del Ecuador, muestra el proceso de relaci\u00f3n que las comunidades de los huancalvicas o guancavilcas establecen entre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":446,"featured_media":4255,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-4254","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-rituals"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/users\/446"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4254"}],"version-history":[{"count":23,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5166,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4254\/revisions\/5166"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/rituals\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}