{"id":2122,"date":"2021-08-30T12:05:20","date_gmt":"2021-08-30T12:05:20","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2021\/08\/30\/la-historia-en-vivo-el-verano-kabul-y-katharine\/"},"modified":"2021-08-30T12:05:20","modified_gmt":"2021-08-30T10:05:20","slug":"la-historia-en-vivo-el-verano-kabul-y-katharine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2021\/08\/30\/la-historia-en-vivo-el-verano-kabul-y-katharine\/","title":{"rendered":"<strong>LA HISTORIA EN VIVO: EL VERANO, KABUL Y KATHARINE<\/strong>"},"content":{"rendered":"<p>La estructura del a\u00f1o acad\u00e9mico hace que el verano sea la m\u00e1s extra\u00f1a de las estaciones, con un primer mes en el que una est\u00e1 demasiado agotada para pensar adecuadamente justo cuando se materializa un poco de tiempo para escribir sin parar, un segundo mes en el que se supone que una debe olvidarse de todos los asuntos acad\u00e9micos pero realmente no puede hacerlo, y un tercer mes que marca un nuevo comienzo m\u00e1s de lo que lo hace enero. Esta es una frase muy larga, pero mucho sucede entre el 21 de junio y el 21 de septiembre de cada a\u00f1o acad\u00e9micamente hablando. Para este blog en particular, este post es, adem\u00e1s, un momento de ajuste de cuentas y cierre ya que concluye el volumen anual que publico como .pdf en el repositorio digital de mi universidad. Lo creas o no, este ser\u00e1 el volumen n\u00famero once. Y, s\u00ed, pienso seguir escribiendo, aunque parte de mi energ\u00eda est\u00e1 flaqueando porque el mundo realmente est\u00e1 en un estado terrible, mucho m\u00e1s si eres mujer. Es dif\u00edcil no caer en un estado de \u00e1nimo oscuro en estos d\u00edas, y no creo que pueda escapar de la depresi\u00f3n hoy. No me refiero a la depresi\u00f3n personal, sino a este sentimiento general de que a nosotros, los seres humanos, no nos va nada bien.<\/p>\n<p>Para empezar, mientras escribo, el hurac\u00e1n Ida est\u00e1 devastando Luisiana en la misma fecha en que hace quince a\u00f1os el hurac\u00e1n Katrina casi borr\u00f3 Nueva Orleans. Ida, nos dicen, parece ser el hurac\u00e1n m\u00e1s poderoso de los \u00faltimos 150 a\u00f1os, pero una cosa que sabemos ahora es que, si bien los huracanes sol\u00edan ser un producto de las fuerzas de la naturaleza en el pasado, ahora tambi\u00e9n son los hijos bastardos del cambio clim\u00e1tico provocado por el hombre. Algo muy parecido puede decirse de las pandemias, siendo el Covid-19 la prueba de los excesos que seguimos cometiendo en nuestro trato con los animales. Como si sus efectos asesinos no fueran suficientes, dieciocho meses despu\u00e9s del inicio de la crisis en Wuhan, los cient\u00edficos han confirmado ahora que estamos al borde de una extinci\u00f3n segura debido a los brutales patrones de cambio clim\u00e1tico, a menos que hagamos algo urgentemente, cosa que no haremos. Ten\u00eda grandes esperanzas de que el Covid-19 cambiar\u00eda la forma en que las personas se comportan, convirti\u00e9ndonos en miembros de la comunidad m\u00e1s prudentes y solidarios. Sin embargo, las im\u00e1genes de estos d\u00edas de miles de j\u00f3venes borrachos actuando como b\u00e1rbaros en las calles de Barcelona una vez se ha levantado el toque de queda muestran que algo fundamental est\u00e1 mal. No importa cu\u00e1n pocos sean, estas personas y los antivacunas, y los negacionistas del virus\u2014y las farmac\u00e9uticas codiciosas y los gobiernos obtusos\u2014 revelan que como especie somos suicidas. Esperar que la especie altere el camino del cambio clim\u00e1tico cuando no podemos proteger a nuestros semejantes de un virus mortal es casi absurdo. Esto no es lo que somos.<\/p>\n<p>Hay que agregar a todo esto la ca\u00edda de Kabul ante los talibanes y el resurgimiento de ISIS en Afganist\u00e1n. Debo confesar que he estado evitando las noticias m\u00e1s detalladas que vienen de ese rinc\u00f3n del mundo y simplemente prestando atenci\u00f3n b\u00e1sicamente a los titulares, tratando cobardemente de enterrar mi cabeza en la arena para fingir que el final de la guerra afgana no est\u00e1 conectado con mi mundo. Por supuesto, el encarcelamiento repentino de todas las mujeres afganas bajo la ley sharia nos afecta a todas, las mujeres que constituimos el 51% de la especie Homo Sapiens pero que vivimos como una minor\u00eda indefensa. La ca\u00edda de Kabul no es en absoluto comparable a la conquista de Saig\u00f3n en 1975 por los comunistas, que tan a menudo se ha comentado este verano. Al final, y a diferencia de lo que predicaba la doctrina del domin\u00f3 tras la guerra de Vietnam, el comunismo no conquist\u00f3 el mundo despu\u00e9s de 1975. Mi profunda preocupaci\u00f3n es que, en contraste, otros pa\u00edses seguir\u00e1n la dictadura patriarcal ahora establecida en Kabul, con la p\u00e9rdida no solo de los derechos de las mujeres afganas, sino tambi\u00e9n de todos los de todas las mujeres. No necesitas ser un fan de <em>El cuento de la doncella<\/em> para entender que el futuro podr\u00eda empeorar r\u00e1pidamente hasta ser mucho m\u00e1s terrible que el pasado. Por otro lado, tanto Siria (ahora olvidada en las noticias) como Afganist\u00e1n me hacen pensar en c\u00f3mo los peores excesos pueden ocurrir a la luz del d\u00eda y frente a la prensa internacional sin que nadie pueda detenerlos. Se necesit\u00f3 una poderosa alianza para detener al ej\u00e9rcito tenebroso de Hitler en 1945, pero la ONU y la OTAN no han podido detener a los mucho menos poderosos talibanes por una catastr\u00f3fica falta de determinaci\u00f3n (y, dig\u00e1moslo, de eficiencia militar) que tendr\u00e1 terribles consecuencias para las mujeres, las personas LGTBIQ+ y los hombres no patriarcales en todo el mundo. El terrorismo unir\u00e1 fuerzas con el Covid-19 y el cambio clim\u00e1tico para hacer que la vida humana en la Tierra sea a\u00fan peor de lo que ya es.<\/p>\n<p>Trata de educar a los j\u00f3venes en medio de todo esto para el futuro. Mi nueva asignatura para este curso es una optativa semestral sobre las mujeres en la m\u00fasica pop actual, una idea destinada a animarnos y que ahora me suena un poco irrelevante. Por supuesto, nunca se sabe en estos d\u00edas lo que es realmente relevante: el torrente de l\u00e1grimas de Leo Messi en su conferencia de prensa de despedida en Barcelona parec\u00eda ser muy relevante para el estado de la masculinidad en estos d\u00edas, pero quiz\u00e1s lo que es m\u00e1s relevante es lo r\u00e1pido que le vimos sonre\u00edr una vez que el torrente de millones del Par\u00eds Saint-Germain cay\u00f3 sobre su regazo. Pero me voy por las ramas. Los talibanes han prohibido toda la m\u00fasica en Afganist\u00e1n, habiendo ejecutado ya a figuras clave como el cantante folcl\u00f3rico Fawad Andarabi. Analizar en este contexto el empoderamiento de las mujeres a trav\u00e9s de sus carreras musicales es turbador. Incluso la aspirante a estrella m\u00e1s trivial adquiere una enorme importancia como figura de disidencia anti-patriarcal de un modo que nunca hab\u00eda considerado al dise\u00f1ar el curso. Por otro lado, sospecho que una vez que escuchemos lo que las estrellas femeninas angl\u00f3fonas actuales dicen en sus canciones, nos volveremos m\u00e1s esc\u00e9pticos sobre su empoderamiento. Como estamos aprendiendo en Kabul\u2014y no tan lejos en las redes sociales locales\u2014las mujeres siempre estamos a un paso de ser silenciadas, sin importar cu\u00e1n alto hablamos. Mi intenci\u00f3n en cualquier caso es compartir con mis alumn@s el placer de escuchar a las mujeres cantar en voz alta y hermosa, como tantas lo hacen. Iba a escribir \u2018tanto tiempo como podamos\u2019 pero tal vez eso sea contraproducente.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s por la constante amenaza de ser cancelada por el patriarcado, en este verano de proporciones apocal\u00edpticas he encontrado mucho consuelo en las memorias de Katharine Graham, la mujer que fue propietaria y regent\u00f3 <em>The Washington Post<\/em> durante d\u00e9cadas. De joven era fan de la serie de televisi\u00f3n <em>Lou Grant<\/em> (1977-1982), el spin-off de la popular sitcom <em>The Mary Tyler Moore Show<\/em>  (1970-1977) protagonizada por Ed Asner, el excelente actor fallecido ayer (tambi\u00e9n fue la voz del gru\u00f1\u00f3n Carl Fredricksen en <em>Up!<\/em>). La jefa del gran periodista Grant en el ficticio <em>Los Angeles Tribune<\/em> era la formidable Margaret Jones Pynchon (interpretada por Nancy Marchand), un personaje compuesto, informa Wikipedia, fusionando &#8220;las ejecutivas period\u00edsticas de la vida real Dorothy Chandler de <em>Los Angeles Times<\/em> y Katharine Graham de <em>The Washington Post<\/em>&#8220;. M\u00e1s tarde, me encontr\u00e9 con la propia Graham interpretada por Meryl Streep en la infravalorada <em>The Post<\/em> (2017) de Steven Spielberg, sobre la crisis causada cuando la administraci\u00f3n Nixon intent\u00f3 prohibir que todos los peri\u00f3dicos estadounidenses publicaran los Papeles del Pent\u00e1gono filtrados por el indignado Daniel Ellsberg. En las memorias de Graham, el volumen ganador del premio Pulitzer <em>Personal History<\/em> (1997), este episodio es importante, pero la lecci\u00f3n sobre c\u00f3mo proteger la libertad de prensa que Katharine ofrece no es nada en comparaci\u00f3n con sus ense\u00f1anzas sobre cu\u00e1n marginales eran las mujeres en el periodismo cuando de repente se vio empoderada.<\/p>\n<p>B\u00e1sicamente, el patriarcal padre de Graham, Eugene Meyer, nunca pudo ver a su hija como su heredera en <em>The Post<\/em>, por lo que eligi\u00f3 a su yerno Phil Graham para desempe\u00f1ar ese papel. Mientras Katharine viv\u00eda la ajetreada vida de la esposa de clase alta, madre y anfitriona de sal\u00f3n, Phil sucumbi\u00f3 a una espiral de auto-destrucci\u00f3n, dominado por el pensamiento de que no hab\u00eda tenido \u00e9xito por sus m\u00e9ritos, sino por ser el esposo de su esposa. Incapaz de lidiar con su propio machismo, Phil se quit\u00f3 la vida, lo que dej\u00f3 a una conmocionada Katharine al frente de <em>The Post<\/em> cuando menos lo esperaba, a los 46 a\u00f1os. Sus memorias son a menudo lectura dolorosa por la constante inseguridad que muestra en todo momento, incluso cuando era ya una de las mujeres m\u00e1s poderosas de la Tierra. La anciana Katharine (public\u00f3 las memorias cuatro a\u00f1os antes de su muerte en 2001, a los 84 a\u00f1os) narra su vida no como una mujer que fue feminista desde el principio, sino como una mujer que descubri\u00f3 el feminismo una vez que se empoder\u00f3 y que est\u00e1 horrorizada por su propia ingenuidad como mujer m\u00e1s joven. No pod\u00eda ser de otra manera dados sus antecedentes y la \u00e9poca. Hay que anotar que Katharine hered\u00f3 <em>The Post<\/em> en 1963, el a\u00f1o en que Betty Friedan inici\u00f3 el feminismo de la segunda ola con <em>The Feminine Mystique<\/em>. Los muchos comentarios de Graham sobre el hecho de que era la \u00fanica mujer en su c\u00edrculo profesional (y c\u00f3mo esto constre\u00f1\u00eda los h\u00e1bitos de socializaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros masculinos, arruinando sus placeres sexistas) nos recuerdan lo solitaria que era su figura hace solo sesenta a\u00f1os. Muchas cosas han cambiado, pero no para las mujeres periodistas que ahora huyen de Afganist\u00e1n (o est\u00e1n atrapadas all\u00ed).<\/p>\n<p>Kabul y Katharine me han ense\u00f1ado este verano, en resumen, que si vivir la vida de una mujer es ya suficientemente complicado, estar sometida a las fuerzas patriarcales de la historia hace que cualquier ilusi\u00f3n de control personal sea ingenua e incluso peligrosa. Francamente, no s\u00e9 a d\u00f3nde vamos como seres humanos, por lo que estoy seguro de que encontrar\u00e9 mucho consuelo en volver a ense\u00f1ar Literatura Victoriana, ya que los victorianos ten\u00edan un claro sentido del progreso, incluidas las mujeres que inventaron el feminismo de la primera ola. Hubo un momento en la d\u00e9cada de 1990 en que parec\u00eda que el Homo Sapiens podr\u00eda tener la oportunidad de establecer una cultura global multicultural verdaderamente ilustrada, pero eso se revel\u00f3 como una falsa impresi\u00f3n generada por los intereses de las corporaciones multinacionales, que celebraban por todo lo alto el fin del comunismo. Luego vino 9\/11, la tr\u00e1gica llamada de atenci\u00f3n a la verdadera naturaleza de la civilizaci\u00f3n (in)humana cuyo vig\u00e9simo aniversario ocurrir\u00e1 en un par de semanas. Desde entonces, parecemos incapaces como colectividad de encontrar un nuevo horizonte s\u00f3lido, un sentido de futuro, un proyecto para nosotros y nuestro planeta. No me importa en relaci\u00f3n a mi vida, pero tengo j\u00f3venes a los que educar, la mayor\u00eda de ellos mujeres, y me pregunto en voz alta c\u00f3mo hacerlo con entusiasmo y esperanza para su futuro. Quedo a la escucha por si tienes alguna idea que compartir.<\/p>\n<p><strong>Publico aqu\u00ed una entrada semanal (me puedes seguir en @SaraMartinUAB). Los comentarios son muy bienvenidos. Los vol\u00famenes anuales del blog est\u00e1n disponibles en <a href=\"http:\/\/ddd.uab.cat\/record\/116328\">http:\/\/ddd.uab.cat\/record\/116328<\/a>. Si te interesa echar un vistazo, mi web es <a href=\"http:\/\/gent.uab.cat\/saramartinalegre\/\">http:\/\/gent.uab.cat\/saramartinalegre\/<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La estructura del a\u00f1o acad\u00e9mico hace que el verano sea la m\u00e1s extra\u00f1a de las estaciones, con un primer mes en el que una est\u00e1 demasiado agotada para pensar adecuadamente justo cuando se materializa un poco de tiempo para escribir sin parar, un segundo mes en el que se supone que una debe olvidarse de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[557,558,559,560,548,561,562],"class_list":["post-2122","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","tag-fall-of-kabul-2","tag-feminism-2","tag-gender-studies-2","tag-katharine-graham-2","tag-masculinity-2","tag-patriarchy-2","tag-the-washington-post-2"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/98"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2122"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2122\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}