{"id":2128,"date":"2021-09-27T08:36:06","date_gmt":"2021-09-27T08:36:06","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2021\/09\/27\/celebrando-una-buena-vida-in-memoriam-lois-rudnick\/"},"modified":"2021-09-27T08:36:06","modified_gmt":"2021-09-27T06:36:06","slug":"celebrando-una-buena-vida-in-memoriam-lois-rudnick","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2021\/09\/27\/celebrando-una-buena-vida-in-memoriam-lois-rudnick\/","title":{"rendered":"<strong>CELEBRANDO UNA BUENA VIDA: <em>IN MEMORIAM <\/em>LOIS RUDNICK<\/strong>"},"content":{"rendered":"<p>La Comisi\u00f3n Fulbright ha estado enviando profesores visitantes a Espa\u00f1a desde el curso 1958-59 (seg\u00fan su directorio, Howard Floan fue el primer visitante, en la Universidad de Zaragoza). Mi departamento recibi\u00f3 un flujo constante de visitantes, compartido con el Departamento de Ingl\u00e9s de la Universitat de Barcelona, entre mediados de la d\u00e9cada de 1980 (hasta donde yo s\u00e9) y 2013. La modesta ayuda econ\u00f3mica que pod\u00edamos aportar para los gastos de nuestros visitantes nunca pudo competir, sin embargo, con universidades privadas potentes, como la de Deusto, y aunque seguimos dispuestos a recibir visitantes, ninguno se ha materializado en los \u00faltimos ocho a\u00f1os. El \u00faltimo fue el poeta John Poch. Hace poco se me acerc\u00f3 otro posible visitante, as\u00ed que no ha muerto la esperanza de que volvamos a coger el ritmo.<\/p>\n<p>\tConoc\u00ed a nuestros visitantes Fulbright primero como estudiante (de grado y de doctorado) y m\u00e1s tarde como persona encargada de gestionar las solicitudes por nuestra parte, lo que inclu\u00eda socializar con ellos, a veces m\u00ednimamente, a veces m\u00e1s regularmente. No recuerdo a todos nuestros visitantes, pero algunos causaron una importante impresi\u00f3n tanto entre nosotros como Departamento como personalmente en mi carrera y en mi vida. As\u00ed pues, aprend\u00ed a trabajar en profundidad y a toda velocidad con la maravillosa Bonnie Lyons, que nos ofreci\u00f3 a los estudiantes de doctorado un curso sobre Literatura jud\u00eda estadounidense. Russell Goodman, que se especializaba en filosof\u00eda y Literatura, acogi\u00f3 un ensayo bastante loco que perpetr\u00e9 sobre <em>The Man in the High Castle<\/em> de Philip K. Dick, mi primer escrito acad\u00e9mico sobre ciencia ficci\u00f3n. Otra visitante muy generosa, Connie L. Richards, me convenci\u00f3 para que enviara mi trabajo para su curso sobre Literatura americana de principios de siglo XX a una revista tejana que ella coeditaba, revista que \u2013para mi inmensa sorpresa\u2013 lo acept\u00f3. Esa fue mi primera publicaci\u00f3n en una \u00e9poca, adem\u00e1s, en la que mis profesores del programa de doctorado del Departamento nos dec\u00edan que ning\u00fan pre-doctor deb\u00eda atreverse a publicar nada. \u00a1C\u00f3mo han cambiado las cosas!<\/p>\n<p>\tEn el plano personal, la profesora visitante Tiffany L\u00f3pez (2004-5) y yo compartimos grandes momentos. Ella se vino con una gu\u00eda de una editorial californiana sobre las mejores pasteler\u00edas de Barcelona, y cada semana visit\u00e1bamos una diferente. Nuestro dulce tour culmin\u00f3 con una cena de lo m\u00e1s memorable en <a href=\"https:\/\/espaisucre.com\/en\/\">Espai Sucre<\/a>, un restaurante que sirve un impresionante men\u00fa compuesto \u00fanicamente por postres. \u00a1Ay, los placeres de la vida acad\u00e9mica! Sin embargo, la visitante que dej\u00f3 la impresi\u00f3n m\u00e1s indeleble fue Lois Rudnick, que se llamaba a s\u00ed misma, en broma, \u00abla Reina\u00bb, y era, en efecto, una mujer maravillosa, una aut\u00e9ntica reina. Durante los pocos meses de 1994 en que tuve el privilegio de disfrutar de su amistad, mi vida se enriqueci\u00f3 mucho. He escuchado los mismos elogios de las muchas personas que celebraron su vida hace un par de d\u00edas en el memorial online celebrado para reunir a sus amigos. Lamentablemente, Lois falleci\u00f3 en junio a los 76 a\u00f1os, demasiado pronto, cuando a\u00fan ten\u00eda mucho que hacer y decir, v\u00edctima de un c\u00e1ncer devastador.<\/p>\n<p>\tMe vi con Lois por \u00faltima vez, despu\u00e9s de demasiados a\u00f1os, en octubre de 2018. Escrib\u00ed a continuaci\u00f3n un <a href=\"https:\/\/blogs.uab.cat\/saramartinalegre\/es\/2018\/10\/16\/reading-lives-biographical-research-and-vd\/\">post<\/a> sobre su libro <em>The Suppressed Memoirs of Mabel Dodge Luhan: Sex, Syphilis, and Psychoanalysis in the Making of Modern American Culture<\/em> (2012). Lo que nunca le dije a Lois, pero que por fin puedo decir ahora que se ha ido, es que me parece injusto que Luhan haya recibido tanta atenci\u00f3n por su parte porque dudo que alguien escriba alg\u00fan d\u00eda sobre la propia Lois. Los Estudios Literarios y, en general, las disciplinas de las Humanidades que se dedican a estudiar la producci\u00f3n art\u00edstica son impl\u00edcitamente biogr\u00e1ficos ya que nos ponemos en un segundo plano para celebrar el trabajo realizado por otros. Algunos dir\u00e1n que somos par\u00e1sitos que viven de los logros de personas cuyo sueldo mensual nunca ha estado garantizado como el nuestro (si tenemos plaza fija, claro). Algo hay de eso, lo reconozco, pero tambi\u00e9n mucho de preocupaci\u00f3n desinteresada por los trabajos que han hecho personas con talento y que queremos conservar. Esto deber\u00eda ser de puro sentido com\u00fan, y sin embargo, siempre que he le\u00eddo los extraordinarios estudios de Lois sobre Luhan, me ha molestado la situaci\u00f3n, al pensar que personas extraordinarias como Lois nunca encontrar\u00e1n su bi\u00f3grafo porque los acad\u00e9micos tienen un estatus inferior al de los artistas. Tendr\u00e1n que bastar los <a href=\"https:\/\/feldmanmortuary.com\/tribute\/details\/4230\/Dr-Lois-Palken-Rudnick\/obituary.html\">obituarios<\/a>, los memoriales y textos como este post y, por supuesto, las publicaciones acad\u00e9micas de Lois: sus diez <a href=\"https:\/\/www.goodreads.com\/author\/list\/113551.Lois_Palken_Rudnick\">libros<\/a> y decenas de art\u00edculos.<\/p>\n<p>\tSabemos sin embargo, \u00bfcierto?, que la vida acad\u00e9mica no se limita a lo que publicamos. De hecho, ahora que pienso en este tema, a no ser que uno sea muy cuidadoso a la hora de dar instrucciones para perpetuar su obra acad\u00e9mica m\u00e1s all\u00e1 de la jubilaci\u00f3n o la muerte, mi impresi\u00f3n es que carreras enteras pueden dispersarse a los cuatro vientos y desaparecer totalmente o persistir s\u00f3lo mediante el azar de qui\u00e9n cita a qui\u00e9n. A los acad\u00e9micos no parece importarnos mucho lo que ocurra con nuestros escritos, de modo que, pensando en el caso que nos ocupa, he tenido problemas para encontrar en internet la lista completa de lo que Lois public\u00f3 en forma de libro, y he tenido que consultar GoodReads y Amazon. Por otra parte, el legado de los buenos profesores e investigadores perdura durante generaciones, a veces de forma an\u00f3nima y de maneras que ninguna autoridad acad\u00e9mica puede cuantificar. Por ejemplo, Lois me orient\u00f3 sobre c\u00f3mo presentar mi primera ponencia en un congreso acad\u00e9mico y yo he orientado a mis estudiantes de doctorado aplicando lo que ella me ense\u00f1\u00f3. Oyendo a sus ex alumnos y colegas hace unos d\u00edas en el memorial comprend\u00ed que (\u00a1felizmente!) no tenemos instrumentos para medir el verdadero impacto de este tipo. Esto no tiene nada que ver con las m\u00e9tricas de publicaci\u00f3n, la evaluaci\u00f3n del rendimiento en la ense\u00f1anza, los premios o las distinciones, sino con ese impacto mucho mayor que los buenos estudiosos dejan al ser amables y solidarios. <\/p>\n<p>\tTal vez por eso, en medio del acto conmemorativo, cuando tantas personas hab\u00edan descrito ya los logros acad\u00e9micos de Lois, una persona se quej\u00f3 en el chat: parad, escribi\u00f3, y dadnos vuestros recuerdos personales. Porque es en los recuerdos personales, ya sean plenamente personales o profesionales, donde se deja una verdadera huella. As\u00ed que ah\u00ed van algunos. Vi <em>La lista de Schindler<\/em> con Lois cuando se estren\u00f3 en Espa\u00f1a y las dos salimos del cine llorando; Lois era jud\u00eda y cuando alg\u00fan idiota me dice que Spielberg sentimentaliz\u00f3 excesivamente el Holocausto, recuerdo sus l\u00e1grimas y dejo pasar la estupidez. A Lois le encantaba la danza contempor\u00e1nea y vimos juntas todos los espect\u00e1culos de aquella ya lejana primavera de 1994 en Barcelona. Hab\u00eda un peque\u00f1o teatro, L&#8217;Espai (1992-2005) gestionado por la Generalitat de Catalunya, que nos manten\u00eda abastecidas con un flujo constante de gran danza. Tuvimos suerte de que el dinero p\u00fablico se utilizara entonces de esa manera. Por cierto, mi recuerdo personal m\u00e1s divertido de Lois, \u2018la Reina\u2019, fue cuando le dije que la Reina Sof\u00eda en persona estar\u00eda en la ceremonia de entrega de las becas de LaCaixa, de las que yo era beneficiaria. Su expresi\u00f3n de sorpresa ante la posibilidad de que una pudiera conocer a una Reina de verdad en persona siempre se me quedar\u00e1 grabada.<\/p>\n<p>\tEn resumen, no he querido recordar aqu\u00ed a Lois Rudnick como alguien que se ha ido para siempre, sino como alguien que siempre permanecer\u00e1 en el recuerdo de amigos y colegas. Esto es igual para todos, pero mi intenci\u00f3n ha sido destacar aqu\u00ed c\u00f3mo los encuentros acad\u00e9micos inesperados conducen a los mayores beneficios y placeres. Un aspecto negativo de la vida acad\u00e9mica es que los v\u00ednculos que pueden ser muy intensos durante los tres d\u00edas que dura un congreso o los pocos meses que permanece un visitante no pueden integrarse f\u00e1cilmente en la vida habitual de cada uno. No quiero decir que las personas que se conocen en reuniones acad\u00e9micas no puedan seguir siendo amigas durante muchos a\u00f1os y mantenerse en contacto regularmente; todos tenemos relaciones importantes de ese tipo. Lo que quiero decir es que como colectivo humano estamos acostumbrados a amistades a distancia que desear\u00edamos que fueran mucho m\u00e1s cercanas. Yo me siento as\u00ed con Lois, pero tambi\u00e9n inmensamente feliz de que haya estado cerca, en mi mismo barrio, durante un tiempo. <\/p>\n<p>\tPor otro lado, tambi\u00e9n he querido dejar constancia de que los buenos acad\u00e9micos que, como Lois, son personas entra\u00f1ables, dejan una poderosa huella que, afortunadamente, el sistema acad\u00e9mico no puede medir. Creo que, en general, estamos perdiendo la oportunidad de avivar y aumentar este otro aspecto, mucho m\u00e1s personal, de la vida acad\u00e9mica. La pandemia ha agravado mucho nuestra tendencia a trabajar y vivir en constante aislamiento acad\u00e9mico, o al menos as\u00ed lo siento yo. Por supuesto, estamos en contacto a trav\u00e9s de las redes para las que trabajamos, o a trav\u00e9s de las relaciones personales que se establecen dentro de los Departamentos, pero tengo la impresi\u00f3n de que no estamos haciendo lo suficiente para hablar de verdad entre nosotros. Lamento, como se puede ver, no haber hablado m\u00e1s con Lois; de alguna manera supuse que volver\u00edamos a encontrarnos, pero esa oportunidad de disfrutar de nuestra renovada amistad se ha esfumado. No dej\u00e9is pasar otras oportunidades.<\/p>\n<p>\tY Lois, mi reina, d\u00e9jame decirte que este planeta ha brillado con m\u00e1s fuerza el tiempo que has pasado en \u00e9l. Muchas gracias por todo.<\/p>\n<p><strong>Publico aqu\u00ed una entrada semanal (me puedes seguir en @SaraMartinUAB). Los comentarios son muy bienvenidos. Los vol\u00famenes anuales del blog est\u00e1n disponibles en http:\/\/ddd.uab.cat\/record\/116328. Si te interesa echar un vistazo, mi web es http:\/\/gent.uab.cat\/saramartinalegre\/<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Comisi\u00f3n Fulbright ha estado enviando profesores visitantes a Espa\u00f1a desde el curso 1958-59 (seg\u00fan su directorio, Howard Floan fue el primer visitante, en la Universidad de Zaragoza). 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