{"id":2995,"date":"2023-09-18T13:47:49","date_gmt":"2023-09-18T13:47:49","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=2995"},"modified":"2023-09-18T13:52:31","modified_gmt":"2023-09-18T13:52:31","slug":"las-biografias-de-escritores-y-la-esencia-esquiva-de-la-imaginacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2023\/09\/18\/las-biografias-de-escritores-y-la-esencia-esquiva-de-la-imaginacion\/","title":{"rendered":"LAS BIOGRAF\u00cdAS DE ESCRITORES Y LA ESENCIA ESQUIVA DE LA IMAGINACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy leyendo la biograf\u00eda que Ruth Franklin public\u00f3 de la autora estadounidense Shirley Jackson, subtitulada <em>A Rather Haunted Life<\/em> (2016), y me he encontrado con un par de pasajes en el Cap\u00edtulo Uno (\u201cFoundations: California 1916-1933\u201d) que me gustar\u00eda comentar. Franklin informa que Samuel C. Bugbee, \u201cel primer arquitecto de San Francisco y tatarabuelo de Jackson\u201d construy\u00f3 en la d\u00e9cada de 1870 los lujosos \u201cpalacios de millonarios\u201d de la ciudad para los \u2018barones ladrones\u2019 que se enriquecieron con sus inversiones en el ferrocarril transcontinental estadounidense, terminado en 1869. \u201cCasi un siglo despu\u00e9s\u201d, afirma Franklin, Jackson recurri\u00f3 a estas mansiones \u201cen busca de inspiraci\u00f3n cuando necesit\u00f3 un modelo para la casa embrujada en su novela m\u00e1s famosa\u201d, <em>The Haunting of Hill House<\/em> (<em>La maldici\u00f3n de Hill House<\/em>, 1959).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como Franklin informa unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante, dado que las mansiones de la Nob Hill de San Francisco fueron destruidas por el incendio que sigui\u00f3 al devastador terremoto de 1906, Jackson solo hab\u00eda visto los grandes y extravagantes edificios de Bugbee en im\u00e1genes. En 1958, cuando se le ocurri\u00f3 la trama para <em>The Haunting<\/em>, mientras viv\u00eda en Vermont, le pidi\u00f3 a su madre esas fotos, porque, seg\u00fan escribi\u00f3 Jackson, \u201cTodas las viejas casas de Nueva Inglaterra son del tipo cuadrado cl\u00e1sico que no quedar\u00e1 embrujado ni en un mill\u00f3n de a\u00f1os\u201d. La iron\u00eda es que todos los lectores asumen que Hill House es una casa t\u00edpica de Nueva Inglaterra (Jackson no menciona ninguna ubicaci\u00f3n), que nada tiene que ver con la soleada California. La madre, Geraldine, contin\u00faa Franklin, envi\u00f3 a la hija \u201crecortes de peri\u00f3dicos que identific\u00f3 como \u2018posibles org\u00edas arquitect\u00f3nicas de mi bisabuelo\u2019, incluida la Casa Crocker. \u2018Me alegro de que no sobreviviera al terremoto\u2019, coment\u00f3 m\u00e1s tarde\u201d. La Crocker House, edificio de tres plantas dise\u00f1ado por Bugbee pero terminado despu\u00e9s de su muerte en 1877 por otras manos, parece hoy horrible, como se puede <a href=\"https:\/\/aimeecrocker.com\/culture\/mr-crockers-house-collection\/\">apreciar<\/a>. No obstante, Aim\u00e9e Crocker informa que la casa \u201cApareci\u00f3 en el libro y el \u00e1lbum fotogr\u00e1fico <em>Artistic Houses of California<\/em>, publicado originalmente por la <em>San Francisco Newsletter<\/em> en 1888, proclamada como \u2018una de las obras maestras arquitect\u00f3nicas m\u00e1s bellas que se pueden encontrar en cualquier Estado de la Uni\u00f3n\u2019\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La diferencia entre los dos pasajes que he citado es que mientras que el primero sugiere una especie de conexi\u00f3n Freudiana entre la imaginaci\u00f3n de Jackson y el trabajo arquitect\u00f3nico de su antepasado, el segundo demuestra c\u00f3mo funcionan realmente los escritores. Jackson quer\u00eda escribir una historia sobre una mansi\u00f3n embrujada y, al estar familiarizada con el trabajo de Bugbee, le pidi\u00f3 documentaci\u00f3n a su madre. Al no tener un tatarabuelo que construyera castillos en Transilvania, Bram Stoker busc\u00f3 documentaci\u00f3n en la British Library, aunque otros afirman que us\u00f3 el castillo de Slains, en Cruden Bay (Escocia), como su inspiraci\u00f3n para el castillo de Dr\u00e1cula. El propio bi\u00f3grafo de Stoker, David J. Skal, rechaza en su volumen <em>Something in the Blood<\/em> (2016) que Slains, \u201cdonde Stoker pas\u00f3 el tiempo de vacaciones mientras escrib\u00eda la novela\u201d importe en absoluto porque \u201cpara cualquiera que creciera en Inglaterra o Irlanda, los castillos reales eran solo parte del paisaje ordinario, y siempre hab\u00edan sido fundamentales en el paisaje virtual de los cuentos de hadas. Estando ya en la cuarentena, Bram Stoker, ya no necesitaba ning\u00fan toque de inspiraci\u00f3n para darse cuenta de que un castillo embrujado podr\u00eda ser un buen lugar para una historia de miedo\u201d. Ni Jackson, tambi\u00e9n en la cuarentena cuando escribi\u00f3 <em>Haunting<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella sab\u00eda muy bien que la ficci\u00f3n g\u00f3tica hab\u00eda estado usando los castillos como un espacio de terror desde que Walpole public\u00f3 <em>The Castle of<\/em> <em>Otranto<\/em> (1764) y que, mortificado porque Estados Unidos no tiene castillos medievales, Edgar Allan Poe transfiri\u00f3 ese terror a una antigua mansi\u00f3n en alg\u00fan lugar del norte en \u201cLa ca\u00edda de la casa de Usher\u201d (1839). La propia mansi\u00f3n de Jackson, Hill House, es en t\u00e9rminos del cronotopo g\u00f3tico, muy nueva, habiendo sido construida solo ochenta a\u00f1os antes de los eventos que ella narra (es decir, en la d\u00e9cada de 1870). Fue pura casualidad que ella fuera descendiente de Bugbee y que sus feas casas (seg\u00fan los est\u00e1ndares modernistas post-Victorianos de la d\u00e9cada de 1950) hubieran sido el escenario de varias tragedias. Muchas otras personas hab\u00edan visto las casas de Bugbee, pero nadie m\u00e1s hab\u00eda pensado en escribir una historia de fantasmas ambientada en una de ellas, al igual que muchos otros estaban familiarizados con Transilvania pero nunca pensaron en escribir un cuento de vampiros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las dos biograf\u00edas de Franklin y Skal intentan hacer lo imposible (explicar c\u00f3mo funciona la imaginaci\u00f3n del escritor), acumulando mucha informaci\u00f3n que al final parece superflua. O forzada. Este m\u00e9todo de diseccionar la biograf\u00eda del escritor en busca de pistas para este o aquel elemento de su ficci\u00f3n es particularmente rid\u00edculo si se consideran los autores de ficci\u00f3n fant\u00e1stica o, m\u00e1s ampliamente, especulativa, cuyas obras ponen a prueba la plausibilidad. Los autores, en todo caso, explican a veces d\u00f3nde se inspiraron (esa madalena Proustiana\u2026). Mary Shelley afirm\u00f3 que <em>Frankenstein<\/em> vino de un sue\u00f1o l\u00facido en el que vio a V\u00edctor inclinado sobre su monstruo reci\u00e9n hecho. Los bi\u00f3grafos han especulado sin cesar si este sue\u00f1o o vis\u00f3n fue producto de las drogas o de las ansiedades causadas por las desgracias de Mary como joven madre, pero el hecho es que no todas las mujeres que toman drogas o pierden varios beb\u00e9s escriben ficci\u00f3n de terror. Esta es precisamente la raz\u00f3n por la que el enfoque biogr\u00e1fico en el an\u00e1lisis de la ficci\u00f3n pas\u00f3 de moda hace aproximadamente un siglo, con el surgimiento del formalismo y, m\u00e1s tarde, en la d\u00e9cada de 1940, con el New Criticism estadounidense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Doy breves introducciones biogr\u00e1ficas en mis asignaturas, pero siempre advierto a los estudiantes que no vayan demasiado lejos en esa direcci\u00f3n. Nada en la biograf\u00eda de Emily Bront\u00eb puede explicar <em>Cumbres borrascosas<\/em>, e incluso si tuvi\u00e9ramos una lista completa de todo lo que ley\u00f3, aun as\u00ed no sabr\u00edamos qu\u00e9 procesos mentales la llevaron a escribir su obra maestra. Nunca he escrito ficci\u00f3n, pero cada vez que leo la biograf\u00eda de un escritor juego a pensar qu\u00e9 tipo de novelas escribir\u00eda yo misma, dada mi trayectoria vital. Te invito a hacer lo mismo, e inmediatamente ver\u00e1s c\u00f3mo todo an\u00e1lisis biogr\u00e1fico de un novelista est\u00e1 condenado al fracaso. Aun suponiendo que uno sea el tipo de novelista extremadamente consciente de s\u00ed mismo que conoce muy bien su propia biograf\u00eda, podr\u00eda no usar nada de ella en sus obras. No es algo autom\u00e1tico, por mucha auto-ficci\u00f3n que se publique ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Personalmente prefiero hacer preguntas t\u00e9cnicas a los autores. Estoy ahora en comunicaci\u00f3n con Kim Stanley Robinson sobre Frank May, el personaje masculino principal en <em>El Ministerio para el Futuro<\/em> (<em>The Ministry for the Future, <\/em>2020). Robinson ha explicado en diversas entrevistas que siente inclinaci\u00f3n por el nombre Frank, usado con frecuencia en su ficci\u00f3n. Tiene un Frank Chalmers (en <em>Marte Rojo<\/em>), un Frank Vanderwal (en la trilog\u00eda <em>Ciencia en la capital<\/em>), un Frank Churchill (\u201cA History of the Twentieth Century, With Illustrations\u201d), un Frank January (\u201cThe Lucky Strike\u201d) y a Frank May. Su explicaci\u00f3n para esa peculiaridad es que \u201ctodos mis mentirosos se llaman Frank\u201d (jugando con el sentido del nombre como \u2018sincero\u2019), aunque esa explicaci\u00f3n es in\u00fatil en el caso de May (es demasiado franco, no un mentiroso). Un bi\u00f3grafo profundizar\u00eda en la vida de Robinson para buscar un t\u00edo abuelo mentiroso llamado Frank, pero me parece una p\u00e9rdida de tiempo. En mi caso, le he preguntado a Robinson por qu\u00e9 no describe a Frank tan pronto como lo conocemos, ya que esto induce a los lectores a visualizarlo incorrectamente, y por qu\u00e9 su trayectoria acaba como lo hace. Robinson sit\u00faa a May en una amistad extremadamente singular con Mary Murphy, una mujer poderosa a la que secuestra durante unas horas, y tengo muchas ganas de saber por qu\u00e9 Robinson quiso limitar esa amistad (e introducir un amor rom\u00e1ntico convencional con otro hombre). Tal vez Robinson ha tenido una amistad muy singular con una mujer y de ah\u00ed vienen Frank y Mary, pero esto es irrelevante. Al menos para m\u00ed, ya que estoy mucho m\u00e1s interesada en la arquitectura de <em>The Ministry<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfSignifica todo esto que no debemos escribir o leer biograf\u00edas de autores? No, para nada. Prefiero las autobiograf\u00edas y las memorias, pero entiendo la necesidad de escribir biograf\u00edas y la curiosidad que provocan los escritores. Mi entrada de hoy es, m\u00e1s bien, una cr\u00edtica al impulso que sienten la mayor\u00eda de los bi\u00f3grafos de escritores de proporcionar a los lectores un an\u00e1lisis literario trillado, en un estilo biogr\u00e1fico rom\u00e1ntico ahora totalmente anticuado. Debo aclarar que estoy leyendo las biograf\u00edas de Shirley Jackson y Bram Stoker porque necesito reunir informaci\u00f3n (\u00a1m\u00e1s all\u00e1 de Wikipedia!) para participar en una mesa redonda, pero por lo dem\u00e1s tiendo a evitar las biograf\u00edas de escritores, precisamente por su cr\u00edtica literaria poco fundamentada. En cualquier caso, lo que me parece m\u00e1s interesante en estos dos vol\u00famenes son los detalles de las carreras profesionales de los respectivos autores: cu\u00e1ndo comenzaron a publicar, cu\u00e1ntos intentos fracasados hicieron, c\u00f3mo creci\u00f3 su fama, c\u00f3mo se desarroll\u00f3 su carrera, c\u00f3mo se construy\u00f3 su reputaci\u00f3n p\u00f3stuma. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Stoker era un hombre muy reservado, lo cual respeto, pero Jackson mostr\u00f3 su alma de madre trabajadora en sus memorias (<em>Life Among Savages<\/em> y <em>Raising Demons<\/em>), ambos libros interesant\u00edsimos sobre la vida de una autora en la d\u00e9cada de 1950, antes de la Segunda Ola feminista lanzada por Betty Friedan en 1963 (Jackson muri\u00f3 en 1965). La biograf\u00eda de Franklin, escrita desde un punto de vista feminista, hace un buen trabajo al reivindicar a Jackson como una autora injustamente pasada por alto hasta hace relativamente poco, pero su agenda podr\u00eda no corresponder a lo que Jackson realmente necesita. Del mismo modo, el inter\u00e9s de Skal en presentar a Stoker como un hombre queer es parte de su propia agenda de g\u00e9nero, pero no corresponde a c\u00f3mo el autor se ve\u00eda a s\u00ed mismo, algo que nunca sabremos. Ense\u00f1o <em>Dr\u00e1cula<\/em> como texto queer, como es necesario en nuestros d\u00edas, pero evito especular con la sexualidad del autor en mis clases. Otra cosa muy distinta es acercarse a un autor que desea ser le\u00eddo abiertamente como queer, negro, poscolonial, v\u00edctima de abuso&#8230; Lo que sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volviendo a la inspiraci\u00f3n de Jackson para Hill House, Owen Hatherley comenta en su fascinante art\u00edculo \u201c<a href=\"https:\/\/www.theguardian.com\/artanddesign\/2022\/dec\/07\/slashers-demons-head-exploders-horror-modern-architecture\">Slashers, demons and head exploders: why horror revels in modern architecture<\/a>\u201d &nbsp;que \u201cLa raz\u00f3n por la que una \u2018casa embrujada\u2019 tiende a ser antigua y g\u00f3tica no es solo el hecho de que las maderas del suelo crujen de modo satisfactoriamente misterioso, sino porque hay mucho que no se ve en una casa Victoriana\u201d, a causa de sus muchos rincones y su profusa decoraci\u00f3n. Hatherley examinar la presencia de la arquitectura post-1920 y post-Modernista de l\u00ednea recta en el cine de terror contempor\u00e1neo, destacando <em>Candyman<\/em> (1992) por su uso del descuidado suburbio de Cabrini Green en Chicago como un importante punto de inflexi\u00f3n. En literatura, recomendar\u00eda la obra altamente experimental de Mark Z. Danielewski <em>House of Leaves<\/em> (2000) como (larga) f\u00e1bula misteriosa sobre una casa ordinaria que contiene un inmenso laberinto en su interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por cierto, Stephen King tiene un <a href=\"https:\/\/stephenking.com\/works\/novel\/shining.html\">nota<\/a> en su sitio web sobre c\u00f3mo una pesadilla que tuvo en 1974 mientras se hospedaba con su esposa Tabby en la habitaci\u00f3n 217 del Hotel Stanley en las Monta\u00f1as Rocosas le dio la inspiraci\u00f3n para escribir <em>El resplandor<\/em>: \u201cResulto que \u00e9ramos los \u00fanicos hu\u00e9spedes; al d\u00eda siguiente iban a cerrar el lugar, como cada invierno. Deambulando por sus pasillos, pens\u00e9 que parec\u00eda el escenario perfecto, tal vez el escenario arquet\u00edpico, para una historia de fantasmas\u201d. Luego King so\u00f1\u00f3 que su aterrorizado hijo de 3 a\u00f1os era perseguido por una manguera contra incendios en los pasillos. Cuando despert\u00f3 de la pesadilla, dice, \u201cTen\u00eda el esqueleto del libro firmemente anclado en mi mente\u201d. Se puede seguir el camino biogr\u00e1fico Freudiano y cotillear sobre qu\u00e9 tipo de padre f\u00e1lico ha sido King para su hijo, hoy el tambi\u00e9n novelista Joe Hill, o maravillarnos de que su cerebro conectara los enormes espacios del hotel (construido en 1909 y todav\u00eda en <a href=\"https:\/\/www.stanleyhotel.com\/\">operaci\u00f3n<\/a>) con el sub-g\u00e9nero de la historia de fantasmas. O se puede visitar el hotel para comprobar si est\u00e1 encantado&#8230; Malas noticias: ni aun as\u00ed escribir\u00e1s algo tan poderoso como <em>El resplandor<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy leyendo la biograf\u00eda que Ruth Franklin public\u00f3 de la autora estadounidense Shirley Jackson, subtitulada A Rather Haunted Life (2016), y me he encontrado con un par de pasajes en el Cap\u00edtulo Uno (\u201cFoundations: California 1916-1933\u201d) que me gustar\u00eda comentar. Franklin informa que Samuel C. 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