{"id":4088,"date":"2025-07-02T15:09:58","date_gmt":"2025-07-02T15:09:58","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=4088"},"modified":"2025-07-02T15:11:35","modified_gmt":"2025-07-02T15:11:35","slug":"ficciones-juridicas-del-siglo-xix-el-caso-de-anna-karenina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2025\/07\/02\/ficciones-juridicas-del-siglo-xix-el-caso-de-anna-karenina\/","title":{"rendered":"FICCIONES JUR\u00cdDICAS DEL SIGLO XIX: EL CASO DE ANNA KARENINA"},"content":{"rendered":"\n<p>Debo confesar mi total y absoluto fracaso a la hora de disfrutar de la novela cl\u00e1sica de Le\u00f3n Tolstoi <em>Anna Karenina<\/em> (publicada por entregas entre 1875 y 1877 e impresa en un solo volumen en 1878). Empec\u00e9 con la paciencia habitual que empleo cuando leo textos muy largos (1096 p\u00e1ginas en mi edici\u00f3n, la excelente traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de 2000 del matrimonio formado por Richard Pevear y Larissa Volokhonsky), pero la perd\u00ed por completo despu\u00e9s de la sexta parte, de ocho. Todav\u00eda me quedaban unas 175 p\u00e1ginas, que me salt\u00e9 en su mayor parte, deteni\u00e9ndome s\u00f3lo en los cap\u00edtulos que narran el tr\u00e1gico destino de Anna y la reacci\u00f3n desesperada de su amante Vronsky.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfCu\u00e1l es el problema de <em>Anna Karenina<\/em>? Pues bien, he evitado todas sus adaptaciones televisivas y cinematogr\u00e1ficas y por eso no ten\u00eda ni idea de que esta novela, disculpad mi ignorancia, se compone de dos historias. Se puede titular <em>Anna Karenina<\/em>, pero aparte de narrar el romance ad\u00faltero entre esta dama sexualmente frustrada y el encantador conde Alexei Vronsky, Tolstoi utiliza aproximadamente la mitad de la novela para describir con tedioso detalle la vida de su delegado en el texto, el noble terrateniente y granjero Konstantin Levin, y su relaci\u00f3n con la princesa Kitty Shcherbatsky, antes y despu\u00e9s de su matrimonio. Me record\u00f3 un poco a la narrativa de dos niveles de la novela de Thackeray. <em>La Feria de las Vanidades<\/em> (1848), con las historias de Amelia y Becky, e inicialmente pens\u00e9 que la novela deber\u00eda haberse llamado algo as\u00ed como <em>Anna y Kitty<\/em> o <em>Dos mujeres<\/em>. Finalmente, llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que Tolstoi solo est\u00e1 realmente interesado en Levin y su crisis paterno-religiosa, la parte aburrid\u00edsima que me salt\u00e9 (tambi\u00e9n narraba algo que entend\u00ed a medias sobre las elecciones dentro de la nobleza o algo as\u00ed). Incluso creo ahora que el romance maldito entre Anna y Vronsky fue solo un se\u00f1uelo para que Tolstoi vendiera a los lectores la aburrida historia de Levin, que es en su mayor parte autobiogr\u00e1fica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Anna Karenina<\/em> es famosa por comenzar con \u201cLas familias felices son todas iguales pero cada familia infeliz lo es a su manera\u201d, el tipo de declaraci\u00f3n general que agrada a los lectores y los hace asentir con la cabeza, aunque en realidad es una tonter\u00eda. La novela de Tolstoi me pareci\u00f3 una demostraci\u00f3n de lo contrario: las clases altas europeas del siglo XIX parecen, cuanto m\u00e1s leo novelas en diferentes idiomas, asombrosamente homog\u00e9neas a pesar de las diferencias nacionales. Todas las familias de esa clase se sienten infelices precisamente por la misma raz\u00f3n: su dependencia de la aceptaci\u00f3n de su c\u00edrculo social es tan fuerte que cualquier desviaci\u00f3n conduce al desastre. Esta dependencia est\u00e1, a su vez, condicionada por tres elementos principales: la respetabilidad social, las creencias religiosas y, el gran elemento olvidado, la legislaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace un tiempo escrib\u00ed \u201cAn Overlooked Adulteress: Annabella\u2019s Irresistible Passion In Anne Bront\u00eb\u2019s <em>The Tenant of Wildfell Hall<\/em>\u201d (<a href=\"https:\/\/ojs.ual.es\/ojs\/index.php\/RAUDEM\/article\/view\/4092\">https:\/\/ojs.ual.es\/ojs\/index.php\/RAUDEM\/article\/view\/4092<\/a>), un art\u00edculo en el que le\u00ed esta novela en el contexto de la ficci\u00f3n decimon\u00f3nica sobre el adulterio, una especie de subg\u00e9nero extremadamente dependiente de la legislaci\u00f3n para consolidar su verosimilitud. Cito un fragmento aqu\u00ed, los siguientes dos p\u00e1rrafos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La nueva Ley de Causas Matrimoniales, aprobada en 1857 en Gran Breta\u00f1a, nueve a\u00f1os despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de la novela de Bront\u00eb, vino a sustituir a la legislaci\u00f3n anterior que, b\u00e1sicamente, siempre privilegiaba al marido. Como explica Lawrence Stone (en <em>Road to Divorce: England 1530-1987<\/em>), desde la d\u00e9cada de 1760 en adelante, las parejas casadas que ya no se amaban pod\u00edan firmar un acuerdo de separaci\u00f3n privada, en el que el marido garantizaba por pura buena voluntad el bienestar econ\u00f3mico, la elecci\u00f3n de residencia y la libertad personal de la esposa. Esencialmente, esto es lo que Helen exige de Arthur en <em>La inquilina<\/em>, derechos que \u00e9l le niega al no querer convertirse en objeto de burlas chismosas en su vecindario y su c\u00edrculo social. Stone a\u00f1ade que los acuerdos privados segu\u00edan impidiendo que tanto el marido como la mujer se volvieran a casar legalmente (ya que ser\u00eda bigamia) y dejaban a la esposa separada totalmente en manos de su marido. Siempre podr\u00eda demandarla por su \u201cconversaci\u00f3n criminal\u201d (1990: 153) con otro hombre, divorciarse de ella y convertirla en una paria social.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La reforma legal de 1857 mejor\u00f3 el acceso al divorcio y, lo que es m\u00e1s importante, libr\u00f3 al divorcio del control de los tribunales eclesi\u00e1sticos anglicanos de Inglaterra, que estaban conectados con la legislaci\u00f3n civil a trav\u00e9s del Doctors&#8217; Commons o Colegio de Civiles, donde un joven Dickens trabaj\u00f3 como reportero, para colocarlo directamente bajo el dominio de los tribunales civiles. El divorcio a\u00fan era, sin embargo, una dispensa dif\u00edcil de conseguir que solo pod\u00eda obtenerse en circunstancias muy limitadas; era, adem\u00e1s, un procedimiento extremadamente costoso que requer\u00eda una ley privada del Parlamento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cualquier caso, la mayor\u00eda de los 314 divorcios concedidos entre 1700 y 1857 en Inglaterra fueron instigados por los maridos, ya que, aunque ambos miembros de la pareja pod\u00edan presentar una demanda por adulterio, la declaraci\u00f3n de la esposa deb\u00eda ir acompa\u00f1ada de pruebas de crueldad potencialmente mortal, una estipulaci\u00f3n que no inclu\u00eda el abuso psicol\u00f3gico del tipo que sufre Helen en la novela de Bront\u00eb. L\u00f3gicamente, mientras que ser sorprendido en adulterio flagrante apenas ten\u00eda consecuencias para los hombres (la esposa ni siquiera pod\u00eda negar a su marido sus \u2018derechos conyugales\u2019 como lo hace Helen), las esposas de clase alta que comet\u00edan la misma violaci\u00f3n del contrato matrimonial \u201csufr\u00edan a menudo atormentadas por la culpa y la verg\u00fcenza\u201d (Stone 1990: 339) y quedaban arruinadas por el esc\u00e1ndalo. Podr\u00edan perder f\u00e1cilmente tanto al amante como al esposo y \u201cpasar por la separaci\u00f3n total de todos sus hijos, graves dificultades financieras, la soledad y el ostracismo social\u201d (339).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Rusia imperial de Tolstoi de los a\u00f1os 1860 a 1870 sigue, esencialmente, la misma legislaci\u00f3n. Anna, que se casa alrededor de los 18 a\u00f1os con un hombre aburrido que le dobla la edad (su t\u00eda act\u00faa como casamentera), se enamora apasionadamente alrededor de los 27 a\u00f1os de Vronsky, un noble oficial militar unos a\u00f1os menor que ella. Como resultado de su aventura, Anna, que ya tiene un ni\u00f1o de ocho a\u00f1os, Seryozha, queda embarazada, lo que precipita la dram\u00e1tica confesi\u00f3n de su relaci\u00f3n ad\u00faltera ante su esposo, el conde Alexei Alexandrovich Karenin, un alto funcionario del gobierno en San Petersburgo que no es un esposo o padre particularmente amoroso.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aqu\u00ed comienzan los problemas de Anna, ya que Karenin decide no solicitar el divorcio, convencido de que esto los arruinar\u00eda a Anna y a \u00e9l mismo ante la alta sociedad. De acuerdo con la legislaci\u00f3n rusa, Ana no puede divorciarse de Karenin, ya que solo la v\u00edctima de adulterio puede pedir el divorcio (las otras razones v\u00e1lidas eran el abandono, la crueldad f\u00edsica o, trat\u00e1ndose de la Rusia zarista, que uno de los c\u00f3nyuges fuera condenado a la p\u00e9rdida de derechos y al exilio). Cuando Karenin se plantea c\u00f3mo podr\u00eda obtener el divorcio de Anna si le conven\u00eda, se detiene de inmediato en cuanto se da cuenta de que la inevitable exposici\u00f3n p\u00fablica del caso ante un tribunal de justicia crear\u00eda un gran esc\u00e1ndalo. El divorcio sin culpa, en el que ninguno de los c\u00f3nyuges necesita invocar un motivo, fue introducido por los bolcheviques despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1917.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s adelante en la novela, Karenin a\u00f1ade a sus escr\u00fapulos socio-legales nuevos escr\u00fapulos religiosos, aunque la Iglesia Ortodoxa no tiene en la novela de Tolstoi la inmensa influencia que tuvo en la Rusia de la vida real. El punto principal es que Anna solo puede divorciarse de Karenin si \u00e9l acepta presentarse como autor de un falso adulterio, lo que, por supuesto, no est\u00e1 dispuesto a hacer, ya que se siente disgustado (en lugar de herido) por el comportamiento de su esposa. Aprovech\u00e1ndose del poder que las leyes le otorgan como esposo enga\u00f1ado, Karenin mantiene a Seryozha con \u00e9l cuando Anna y Vronsky se mudan temporalmente a Italia, incluso dici\u00e9ndole al ni\u00f1o que su madre est\u00e1 muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Anna, universalmente considerada una mujer ca\u00edda por su hip\u00f3crita c\u00edrculo social de Mosc\u00fa y San Petersburgo, est\u00e1 atrapada entre la espada y la pared: Karenin no se quiere divorciar de ella y se pone desesperadamente celosa al ver c\u00f3mo Vronsky, legalmente un soltero libre, no es rechazado por la alta sociedad como ella. El propio Vronsky, tambi\u00e9n un conde pero un hombre m\u00e1s rico que Karenin como terrateniente, no puede hacer nada para liberar a Anna y sufre, adem\u00e1s, la humillaci\u00f3n de ver a la hija que tiene con ella, la peque\u00f1a Annie, llevar como apellido Karenina, porque legalmente es hija de Karenin. Ir\u00f3nicamente, cuando Anna se suicida incapaz de ver el final de su situaci\u00f3n y Vronsky se va a la guerra de Serbia, donde presumiblemente tambi\u00e9n muere, Karenin se queda con Annie, a quien ni siquiera necesita adoptar, ya que ella es legalmente su hija.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Anna Karenina<\/em> es, posiblemente, una gran novela y quiz\u00e1s la mejor novela sobre el adulterio antes del divorcio libre, pero le\u00edda en 2025, en el contexto de este tipo de divorcio mucho m\u00e1s civilizado, las interminables descripciones que Tolstoi ofrece de los estados mentales de las personas involucradas en el tri\u00e1ngulo son irritantes. Reconozco que a\u00fan hoy, cuando la palabra \u2018adulterio\u2019 no se usa tan com\u00fanmente y se prefiere \u2018infidelidad\u2019, las historias sobre tri\u00e1ngulos sexuales y rupturas matrimoniales tienen un cierto atractivo, a pesar de que ya no son motivo de esc\u00e1ndalo o solo de manera muy excepcional. Sin embargo, la trivialidad del tema hace que el modesto lenguaje de la ficci\u00f3n del siglo XIX sea particularmente insoportable. N\u00f3tese que no hay escenas de sexo entre Anna y Vronsky, aunque es obvio que el atractivo de \u00e9l es b\u00e1sicamente sexual y que ella descubre con Vronsky el placer que su marido es incapaz de proporcionar y provocar. Curiosamente, en lugar de enfatizar este atractivo masculino, Tolstoi menciona varias veces que Vronsky es fornido y se est\u00e1 quedando calvo, insistiendo extra\u00f1amente en mencionar siempre sus dientes rectos y blancos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me sorprende que en mis a\u00f1os de estudiante ninguno de mis profesores se molest\u00f3 en mencionar la legislaci\u00f3n como uno de los factores principales en la narrativa realista del siglo XIX, comenzando con el hecho b\u00e1sico de que cuando una mujer se casaba perd\u00eda su ciudadan\u00eda para convertirse en parte de la personalidad legal de su marido bajo el principio de \u2018coverture\u2019 o encubrimiento. De hecho, en los casos de adulterio, la mayor\u00eda de los maridos europeos (supongo que tambi\u00e9n los americanos) pod\u00edan demandar al amante de su esposa por da\u00f1os y perjuicios. Si se tiene en cuenta la legislaci\u00f3n, y no s\u00f3lo las creencias religiosas, los usos sociales o la simple moralidad, la ficci\u00f3n del siglo XIX adquiere un cariz muy diferente. En, por ejemplo, <em>Grandes esperanzas <\/em>Dickens utiliza la legislaci\u00f3n en abundancia para justificar por qu\u00e9 Magwitch, un convicto transportado a Australia, no puede regresar libremente a Inglaterra, o por qu\u00e9 Pip pierde su futura herencia cuando este hombre es arrestado. Sin embargo, hay que indagar un poco para entender que el estatus de Estella como hija adoptiva de la se\u00f1orita Havisham es m\u00e1s que inestable, y que podr\u00eda haber sido impugnado en un tribunal de justicia por la familia Pockett, los primos de la madre adoptiva. Por lo general, consideramos que la legislaci\u00f3n es una especie de elemento de fondo adicional cuando en realidad tragedias como la de Anna Karenina (o la de Magwitch) son causadas por leyes restrictivas, y no, como suponemos, por una pasi\u00f3n fuera de control.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La reforma legal m\u00e1s extrema es, por supuesto, la revoluci\u00f3n. Leyendo <em>Anna Karenina<\/em>, en particular los comentarios esnobs de Levin contra los mujiks (o campesinos) liberados por el zar Alejandro II de la servidumbre tan solo en 1861 (en paralelo a la liberaci\u00f3n de los negros de la esclavitud por parte de Lincoln) y sobre las consecuencias legales de esa liberaci\u00f3n, me sent\u00ed cruelmente feliz de que su clase fuera barrida por los bolcheviques. Me sorprendi\u00f3 que Tolstoi mencionara el comunismo, al no haberse dado cuenta de que ya estaba presente en la Rusia de la d\u00e9cada de 1860. En muchos sentidos, es aterrador ver la revoluci\u00f3n acechando en las sombras, lista para acabar con la Rusia imperial, una sensaci\u00f3n que ning\u00fan lector m\u00ednimamente informado puede pasar por alto. No soy comunista para nada, pero he entendido al leer <em>Anna Karenina<\/em> por qu\u00e9 la nobleza rusa provocaba tanto odio, y el milagro que fue que el comunismo no se extendiera a muchos m\u00e1s pa\u00edses de Europa. Estoy segura, no obstante, que en 1877, cuando empez\u00f3 a escribir esta novela, Tolst\u00f3i no ten\u00eda ni idea de que se trataba de una especie de G\u00f6tterd\u00e4mmerung de la clase noble rusa. Desde luego, no se los echa en falta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora reto a un novelista contempor\u00e1neo a escribir una novela de gran literatura sobre las clases altas actuales, tal vez centrada en la boda de Jeff Bezos en Venecia el pasado fin de semana y en sus invitados. \u00a1Qu\u00e9 inmensa distancia de sentimientos hay entre los personajes de Tolstoi, incluso los m\u00e1s triviales, y la feria de las vanidades actual! \u00a1Y pobre Anna Karenina, maldita legislaci\u00f3n!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debo confesar mi total y absoluto fracaso a la hora de disfrutar de la novela cl\u00e1sica de Le\u00f3n Tolstoi Anna Karenina (publicada por entregas entre 1875 y 1877 e impresa en un solo volumen en 1878). 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