{"id":4149,"date":"2025-08-10T16:49:35","date_gmt":"2025-08-10T16:49:35","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=4149"},"modified":"2025-08-10T16:50:18","modified_gmt":"2025-08-10T16:50:18","slug":"el-espinoso-tema-de-la-duracion-de-las-clases-algunas-reflexiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2025\/08\/10\/el-espinoso-tema-de-la-duracion-de-las-clases-algunas-reflexiones\/","title":{"rendered":"EL ESPINOSO TEMA DE LA DURACI\u00d3N DE LAS CLASES: ALGUNAS REFLEXIONES"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u202aEl Dr. Duncan Yellowlees (\u202a@dyellowlees.bsky.social), que se presenta como entrenador (?) de investigadores, public\u00f3 el siguiente post en BlueSky:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abConsejos pr\u00e1cticos para mantener al p\u00fablico interesado, en lo que taaaantos acad\u00e9micos fallan:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; variar lo que est\u00e1 escuchando \/ en lo que se est\u00e1 centrando<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; asegurarse de que los datos est\u00e9n conectados al contexto<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; hablar con ellos, no por encima de sus cabezas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&#8211; dar la impresi\u00f3n de se quiere estar all\u00ed\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00e9 que Yellowlees se est\u00e1 dirigiendo a los investigadores que presentan su trabajo ante un p\u00fablico de colegas o pares (\u00bfrealmente necesitan estos consejos?). Sin embargo, respond\u00ed \u00abEso est\u00e1 de primera, pero el problema es que los estudiantes est\u00e1n acostumbrados a los videos de TikTok y su capacidad de atenci\u00f3n es mucho m\u00e1s breve de lo que sol\u00eda ser. Doy clases de 90 minutos (una mezcla de clase magistral y seminario) y a ellos y a m\u00ed nos parecen eternos\u00bb. Se me ocurre que nunca hablamos de la duraci\u00f3n de las clases, as\u00ed que este es mi tema de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para empezar, no estoy segura de qu\u00e9 vocabulario usar. En los pa\u00edses angl\u00f3fonos, los profesores imparten clases magistrales (50 a 75 minutos) o seminarios (1,5 a 3 horas, normalmente una vez a la semana). En Espa\u00f1a no existe tal divisi\u00f3n. Mayormente, se espera que evitemos las lecciones magistrales, que generalmente se dejan para invitados u ocasiones especiales, como la inauguraci\u00f3n del a\u00f1o acad\u00e9mico. En cambio, se espera que usemos nuestras clases dos o tres veces por semana para impartir contenidos dialogando con los estudiantes, sesiones que muchas veces no son ni chicha ni limon\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando era estudiante en la d\u00e9cada de 1980, las clases a las que asist\u00eda duraban una hora, tres d\u00edas a la semana, para cada materia (y eran el 80% de ellas lecciones magistrales sin participaci\u00f3n de los estudiantes, nada de seminarios). Luego, en la d\u00e9cada de 1990, mi Facultad en la UAB cambi\u00f3 el horario a dos clases de 90 minutos a la semana por asignatura. En la pr\u00e1ctica, ense\u00f1amos durante 75 minutos, porque tenemos un margen de cortes\u00eda de 10 minutos entre clases y porque los estudiantes comienzan a recoger sus cosas 5 minutos antes de la hora, o antes, hayamos terminado o no.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando se introdujo el formato de los 90 minutos (posiblemente con el plan de estudios de 1992), Internet a\u00fan no se hab\u00eda popularizado y no hab\u00eda duda alguna sobre la estamina de los docentes y la capacidad de los estudiantes para mantener el inter\u00e9s. Progresivamente, sin embargo, esto ha ido cambiando, con algunas excepciones. En los t\u00edtulos de m\u00e1ster no es raro tener clases de dos e incluso tres horas, y yo misma he ense\u00f1ado sesiones de tres horas en el Grado, en optativas programadas solo una vez a la semana (mala idea\u2026). Tambi\u00e9n he impartido cursos intensivos de verano de una semana, con sesiones diarias de cinco horas, \u00a1una tarea bien ardua!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La regla general es que cuanto m\u00e1s larga es la clase, m\u00e1s tiempo se perder\u00e1. Si das clase tres d\u00edas a la semana durante una hora, se pueden aprovechar aproximadamente 150 de los 180 minutos. Si das una sola sesi\u00f3n semanal, los 180 minutos se reducen f\u00e1cilmente a 130, porque el descanso de 20 minutos generalmente se convierte en 30 y adem\u00e1s hay que contar con el margen de 10 minutos al principio y con que los agotados estudiantes abandonan el aula 10 minutos antes de que se acabe el tiempo. Y, obviamente, necesitas todos los trucos de un mago muy profesional para mantener a los estudiantes interesados durante tres horas en un texto, si lo que ense\u00f1as es Literatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El tema del aburrimiento de los estudiantes es tan antiguo como la educaci\u00f3n misma, con la diferencia, como he se\u00f1alado a menudo aqu\u00ed, de que los estudiantes actuales no creen en mantener las apariencias y muestran su aburrimiento abiertamente a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n facial y la postura corporal. Recientemente le\u00ed que la idea de que los estudiantes de todas las edades, excepto los m\u00e1s j\u00f3venes, deban sentarse quietos en silencio y dar se\u00f1ales de que est\u00e1n escuchando va en contra de la naturaleza humana, pero tambi\u00e9n es parte de la naturaleza humana que los docentes reciban se\u00f1ales de que su p\u00fablico est\u00e1 atento. Ll\u00e1mame anticuada, que lo soy, pero en clase espero silencio (a menos que los estudiantes quieran hablar conmigo), un lenguaje corporal y una expresi\u00f3n facial que indiquen atenci\u00f3n (sin ojos vidriosos&#8230;), y una mirada directa (agradable, si es posible). El problema es que los estudiantes que, por cierto, est\u00e1n sentados en bancos o sillas terriblemente duros toda la ma\u00f1ana, est\u00e1n perdiendo la capacidad de responder de esa manera, o solo pueden mantenerla durante unos 15 minutos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es por eso que nuestra Facultad sugiri\u00f3 que deber\u00edamos cambiar el enfoque de nuestras clases cada 15 minutos. Una clase de 75 minutos, as\u00ed pues, debe constar de cinco partes. Mi sobrina es estudiante en otra Facultad de la UAB, y siempre se queja de que sus profesores usan la lecci\u00f3n magistral, muy a menudo aburriendo a los estudiantes hasta la muerte leyendo un PowerPoint, sin intentar variar el ritmo ni seguir la regla de los 15 minutos. A algunos docentes simplemente no les importa que sus estudiantes est\u00e9n aburridos y asumen sin m\u00e1s que la ense\u00f1anza es aburrida. Bien por ellos, pero resulta que yo me pongo nerviosa cuando veo caras aburridas y, en consecuencia, he intentado aplicar la regla de los 15 minutos. Pero, \u00bfqu\u00e9 cinco partes se pueden introducir en una clase de Literatura en la que el enfoque es la lectura minuciosa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que he hecho durante muchos a\u00f1os es usar un primer segmento de 15 minutos para una breve presentaci\u00f3n de PowerPoint (en di\u00e1logo con los estudiantes) o para leer pasajes de ensayos, poemas o escenas de novelas clave. O ambos: PowerPoint y luego la lectura \u2018extra\u2019, aunque m\u00e1s de un estudiante se queja a mis espaldas de que eso es \u2018perder\u2019 nuestro tiempo. El resto de la clase (45 a 60 minutos) lo dedico a la lectura minuciosa, leyendo y comentando seis pasajes de aproximadamente 10 l\u00edneas (traigo a clase el doble, en caso de que me quede sin pasajes que comentar). Puedo hacer que los estudiantes trabajen en parejas para leer los pasajes y luego comentarlos junto con el resto de la clase, o trabajar con toda la clase. Sol\u00eda traer a clase clips de adaptaciones cinematogr\u00e1ficas o televisivas de las novelas que ense\u00f1o, pero consume mucho tiempo que ahora necesitamos para leer los textos. Una clase de 75 minutos puede pasar volando si los estudiantes han le\u00eddo los textos, o al menos los res\u00famenes de la trama, pero como no leen, el tiempo se prolonga interminablemente, y 75 minutos a menudo parecen 150.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En mis asignaturas optativas, hago que los estudiantes se ense\u00f1en entre s\u00ed usando presentaciones de 10 minutos, generalmente despu\u00e9s de una mini lecci\u00f3n de 20 minutos; sigue a sus presentaciones un debate, a partir de las notas que tomo mientras hablan. Es una especie de docencia por improvisaci\u00f3n, que disfruto mucho. Algunos estudiantes se quejan de que no quieren que les ense\u00f1en sus compa\u00f1eros sino yo, pero esto se debe a que tienen una comprensi\u00f3n tradicional de la ense\u00f1anza, basada en la lecci\u00f3n magistral. Yo prefiero este otro tipo de interacci\u00f3n, que est\u00e1 m\u00e1s cerca del seminario. La diferencia es que generalmente le doy a cada estudiante textos diferentes o les permito elegir. He llevado esta pr\u00e1ctica al m\u00e1ximo en mi asignatura obligatoria de cuarto a\u00f1o, en la que en lugar de presentaciones, los estudiantes deben hablar entre ellos sobre los libros que est\u00e1n leyendo (cuatro diferentes para cada estudiante). Me funcion\u00f3 bien con 40 estudiantes el a\u00f1o pasado, pero no tengo idea de c\u00f3mo funcionar\u00e1 con 70.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En mi clase de cuarto a\u00f1o, he subdividido los 75 minutos en dos partes de 35 y 40 minutos. Para la primera parte, tengo tres actividades: una mini-lecci\u00f3n, la lectura de un texto y una pregunta general para el debate. En la segunda parte, los estudiantes hablan entre ellos, generalmente con un compa\u00f1ero diferente cada 10 minutos. Lo que sucedi\u00f3 a medida que avanzaba el curso fue que los estudiantes se impacientaban con mis 35 minutos, como pude ver en su lenguaje corporal y su renuencia a interactuar conmigo. Prefer\u00edan la interacci\u00f3n ruidosa con sus compa\u00f1eros, que dise\u00f1\u00e9 para que escucharan tantos libros como fuera posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi impresi\u00f3n, teniendo en cuenta mis casi 34 a\u00f1os como profesora, as\u00ed pues, es que las clases no deber\u00edan durar m\u00e1s de 45 minutos, y que la capacidad de atenci\u00f3n real de los estudiantes es de aproximadamente 30. Mi propia capacidad para hablar sobre un tema tambi\u00e9n est\u00e1 disminuyendo, no porque vea videos de TikTok, sino porque, en general, la vida es m\u00e1s r\u00e1pida en 2025 que en 1991, cuando comenc\u00e9 a ense\u00f1ar. En los congresos, las charlas plenarias duran ahora unos 45 minutos, seguidas de preguntas. Los paneles suelen durar 90 minutos, pero se subdividen en presentaciones de 20 minutos seguidas de debate. Cuando me invitan a hablar, generalmente la charla dura entre 45 y 50 minutos m\u00e1s preguntas. Por lo tanto, tiene cada vez menos sentido someter a los estudiantes a sesiones de 75 minutos con un solo orador (\u00a1el docente!), aunque puedo imaginar lo molesto que ser\u00eda que los estudiantes se movieran de un aula a otra cada 30 minutos (las pr\u00e1cticas de laboratorio, por supuesto, son otro asunto).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vuelvo a los consejos de Duncan Yellowlees, que concluyen con \u00abda la impresi\u00f3n de que quieres estar all\u00ed\u00bb. Claro que quiero estar en clase construyendo los conocimientos de los estudiantes, pero para ser del todo sincera, me siento cada vez m\u00e1s inc\u00f3moda con la obligaci\u00f3n de completar los 75 minutos de cada sesi\u00f3n. Es inc\u00f3modo para m\u00ed y para los estudiantes. Estoy perdiendo la capacidad de anticipar qu\u00e9 les interesar\u00e1 y cu\u00e1nto tiempo, de modo que ahora traigo a clase el doble de temas (si planifico usar tres, traigo seis). Si una clase est\u00e1 interesada en un tema, la conversaci\u00f3n podr\u00eda y deber\u00eda ocupar toda la sesi\u00f3n, pero si los estudiantes no est\u00e1n interesados, cada minuto pesa como una hora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con todo, no hay debate alguno sobre la gesti\u00f3n del tiempo en mi Facultad o mi universidad, posiblemente porque todos estamos evitando el tema por temor a que conduzca a una revisi\u00f3n radical de nuestros horarios. Otro problema a afrontar, m\u00e1s tarde o m\u00e1s temprano. El tiempo lo dir\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u202aEl Dr. Duncan Yellowlees (\u202a@dyellowlees.bsky.social), que se presenta como entrenador (?) de investigadores, public\u00f3 el siguiente post en BlueSky: \u00abConsejos pr\u00e1cticos para mantener al p\u00fablico interesado, en lo que taaaantos acad\u00e9micos fallan: &#8211; variar lo que est\u00e1 escuchando \/ en lo que se est\u00e1 centrando &#8211; asegurarse de que los datos est\u00e9n conectados al contexto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[723,1139],"tags":[1347,1348],"class_list":["post-4149","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-docencia","category-estudiantes","tag-clases","tag-gestion-del-tiempo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/98"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4149"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4149\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4150,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4149\/revisions\/4150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}