{"id":4256,"date":"2025-11-04T09:50:02","date_gmt":"2025-11-04T09:50:02","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=4256"},"modified":"2025-11-04T09:59:35","modified_gmt":"2025-11-04T09:59:35","slug":"ganas-de-creatividad-en-la-investigacion-literaria-despues-de-un-seminario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2025\/11\/04\/ganas-de-creatividad-en-la-investigacion-literaria-despues-de-un-seminario\/","title":{"rendered":"GANAS DE CREATIVIDAD EN LA INVESTIGACI\u00d3N LITERARIA (DESPU\u00c9S DE UN SEMINARIO)"},"content":{"rendered":"\n<p>Hace una semana, el grupo de investigaci\u00f3n al que pertenezco actualmente, <a href=\"https:\/\/webs.uab.cat\/beyond-postmemory\/\">Beyond Postmemory<\/a>, llev\u00f3 a cabo el seminario \u201cLa naturaleza recuerda: guerra, trauma y postmemoria ambiental\u201d, en el que debatimos c\u00f3mo no solo los seres humanos sino tambi\u00e9n la naturaleza pueden sufrir, por as\u00ed decirlo, de TEPT y mostrar signos de trauma mucho despu\u00e9s de un conflicto. La postmemoria, un concepto acu\u00f1ado por Marianne Hirsch, se refiere a c\u00f3mo las generaciones posteriores heredan el trauma asociado a conflictos que quiz\u00e1s nunca hayan vivido. Un ejemplo ser\u00eda la Guerra Civil Espa\u00f1ola (1936-1939), conflicto que todav\u00eda est\u00e1 dejando un rastro significativo en la sociedad, la pol\u00edtica y la cultura espa\u00f1olas actuales, aunque cada vez menos personas directamente involucradas en esa guerra siguen vivas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que m\u00e1s me llam\u00f3 la atenci\u00f3n es que de ocho presentaciones, cuatro siguieron lo que podr\u00eda llamarse un formato poco convencional. El profesor em\u00e9rito Andrew Monnickendam us\u00f3 sus propias fotos de unas vacaciones en Vietnam no solo para ilustrar su charla sino para basarla en ellas (su tema eran los monumentos como rastro de postmemoria). Yo misma tambi\u00e9n utilic\u00e9 fotos para crear lo que llam\u00e9 \u2018una experiencia sensorial\u2019 de la novela de Cormac McCarthy <em>La carretera<\/em>, en un intento de a) poner en primer plano lo que el texto en efecto dice sobre la naturaleza traumatizada (que es mucho), b) complementar las descripciones de McCarthy con una manifestaci\u00f3n art\u00edstica diferente. Ese fue tambi\u00e9n el m\u00e9todo elegido por mi colega Nick Spengler, quien ley\u00f3 la novela de Ocean Vuong<em> En la Tierra somos fugazmente grandiosos<\/em> yuxtaponi\u00e9ndola a un video art\u00edstico sobre el mar que casaba muy bien con esta novela, aunque en realidad no ten\u00eda nada que ver con ella directamente. La propuesta funcion\u00f3 de primera. Nuestro colega David Owen decidi\u00f3 cantarnos, muy bellamente, una balada escocesa del siglo XVIII que m\u00e1s tarde se adapt\u00f3 a las circunstancias de la Guerra Civil espa\u00f1ola, celebrando en ambos casos la muerte de un valiente joven combatiente obrero de Glasgow. Los otros cuatro trabajos ofrecieron, como es habitual, argumentaci\u00f3n sobre un texto espec\u00edfico en el contexto de un marco te\u00f3rico denso. Se supon\u00eda que el seminario medir\u00eda nuestro compromiso a la hora de presentar una propuesta de cap\u00edtulo para un libro conjunto que Nick Spengler editar\u00e1. Sin embargo, abr\u00ed un debate sobre si las cuatro presentaciones menos convencionales podr\u00edan transformarse en ensayos acad\u00e9micos al uso y por qu\u00e9 hab\u00edamos elegido presentar algo diferente.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En un momento dado, hace ya bastantes d\u00e9cadas, se hablaba mucho de hipertextos, documentos de texto que se abr\u00edan a otro tipo de archivos, como im\u00e1genes, sonidos, narrativa audiovisual, etc. Con bastante optimismo, algunos acad\u00e9micos y artistas comenzaron a generar hipertextos, pero no tuvieron en cuenta que la tecnolog\u00eda empleada se volvi\u00f3 r\u00e1pidamente obsoleta. Volvimos, as\u00ed pues, a lo b\u00e1sico, usando la letra impresa con alguna que otra foto en blanco y negro, a menudo de tan pobre calidad que ser\u00eda mejor descartarlas por completo. Aparte del coste de imprimir libros acad\u00e9micos ilustrados, hay que tener en cuenta el tema de los derechos de autor. Nadie se inmuta si una foto con derechos de autor se usa de manera pirata en un seminario ante un pu\u00f1ado de colegas, sobre todo porque no ganamos dinero con el evento, pero el coste de usar solo una o dos fotos a todo color en un ensayo literario es demasiado alto. Otros documentos, como producciones sonoras o audiovisuales, tendr\u00edan que vincularse externamente, lo que requiere el mantenimiento de los archivos digitales correspondientes.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se podr\u00eda pensar que cuatro acad\u00e9micos no son representativos de ninguna tendencia, pero en las \u00faltimas semanas me he encontrado con publicaciones en @BlueSky desafiando la idea de que la producci\u00f3n cient\u00edfica deba juzgarse solo sobre la base de la publicaci\u00f3n acad\u00e9mica impresa est\u00e1ndar. Una ingeniera inform\u00e1tica escribi\u00f3 que le gustar\u00eda ser juzgada sobre la base del c\u00f3digo y los programas que escribe. Y he le\u00eddo los posts de un investigador del autismo que ha generado coreograf\u00edas basadas en los gestos producidos por personas autistas. Estos dos ejemplos se refieren a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, pero el ansia de creatividad y la demanda de un tipo diferente de evidencia para juzgar nuestra investigaci\u00f3n conduce a muchas posibilidades nuevas. Nosotros, los profesores de literatura, deber\u00edamos poder presentar ficci\u00f3n, poes\u00eda, drama, etc. ya publicados a nuestras evaluaciones junto a publicaciones acad\u00e9micas. Lo mismo vale para las traducciones, adaptaciones de obras literarias a diferentes medios art\u00edsticos y otros tipos de producci\u00f3n textual, en el sentido amplio de la palabra, que ni siquiera puedo imaginar ahora mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tambi\u00e9n hay un cansancio creciente con el sistema actual de publicaci\u00f3n acad\u00e9mica, un sistema que, seg\u00fan muchos, ya est\u00e1 roto. Se supone que debemos publicar constantemente (art\u00edculos en particular), lo que ha llevado a un flujo brutal de publicaciones que nadie puede seguir. Las revistas sol\u00edan basarse en la idea de que te suscribir\u00edas y las leer\u00edas regularmente para mantenerte al d\u00eda en tu campo, pero hay tantas revistas y tantos art\u00edculos que es imposible estar al tanto de nada. Al final, leemos lo que podemos necesitar para respaldar las afirmaciones que hacemos en nuestros propios art\u00edculos, generalmente explotando a la brava los textos de otros acad\u00e9micos en busca de citas adecuadas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solo leemos con m\u00e1s profundidad los trabajos clave que constituyen nuestro marco te\u00f3rico. Sin embargo, dado que un marco te\u00f3rico s\u00f3lido puede estar constituido por un n\u00famero de autores de hasta una docena, nos queda muy poco espacio real para nuestras ideas y casi nada para el texto literario que se supone que debemos analizar. Los editores de revistas se quejan de que no pueden encontrar revisores y, francamente, no me sorprende. Los textos que producimos hoy en d\u00eda son anodinos y, en su mayor\u00eda, refritos de segunda mano en cuanto a sus ideas. Sin remuneraci\u00f3n y sin m\u00e9rito que agregar a nuestros CVs, \u00bfqui\u00e9n quiere emplear su tiempo perpetuando esta espantosa falta de di\u00e1logo real y el desperdicio de tanta energ\u00eda acad\u00e9mica?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La presentaci\u00f3n en vivo de los investigadores en seminarios y conferencias podr\u00eda ser, o eso me parece, la forma de comenzar a deconstruir y alterar la forma en que comunicamos nuestros hallazgos sobre la literatura, pero todav\u00eda estamos atrapados en la misma rutina: el t\u00edpico trabajo de veinte minutos, a menudo le\u00eddo en un tono mon\u00f3tono que puede dormir a las piedras, seguido de una o dos preguntas, pero de muy poca conversaci\u00f3n real (a menos que las pausas para el caf\u00e9 se usen sabiamente).<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la charla que sigui\u00f3 a las presentaciones en el seminario, acordamos que un problema grave es c\u00f3mo los j\u00f3venes acad\u00e9micos se ven obligados a aceptar convenciones est\u00e1ticas apoyadas por un sistema de control que es absolutamente inflexible. Si se desea obtener una acreditaci\u00f3n, una subvenci\u00f3n o un empleo, hay que mostrar credenciales espec\u00edficas, y estas excluyen cualquier aportaci\u00f3n m\u00ednimamente creativa o simplemente algo menos convencional. Esto significa que los profesores titulares que han dejado de preocuparse por las reglas, ya sea porque est\u00e1n jubilados o porque, como yo misma, no se preocupan en absoluto por la jerarqu\u00eda, son lo bastante libres como para alterar las susodichas reglas. Al mismo tiempo, son ellos los que establecen las reglas (al menos el grupo a cargo de las agencias de evaluaci\u00f3n), as\u00ed que aqu\u00ed estamos: estancados.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La semana que viene asistir\u00e9 a un congreso en persona, despu\u00e9s de seis a\u00f1os sin hacerlo (excepto en l\u00ednea). No tengo nada en contra de los congresos en s\u00ed, excepto que el turismo acad\u00e9mico altamente contaminante es uno de sus subproductos principales, pero ya no puedo someterme a la insoportable rutina de escuchar presentaciones de veinte minutos de 8:30 a 18:00 (\u00a1los congresos espa\u00f1oles tienen jornadas infinitas!). Ojal\u00e1 no tuvi\u00e9ramos presentaciones en absoluto, o solo las m\u00e1s creativas, y que el tiempo se empleara en hablar entre nosotros. Ahora que soy una acad\u00e9mica senior es probable que no conozca a nadie nuevo, aunque espero ver a amigos que no he visto en mucho tiempo. En un ambiente m\u00e1s relajado, con descansos para tomar caf\u00e9 m\u00e1s largos, podr\u00eda tener tiempo para conocer a algunos acad\u00e9micos m\u00e1s j\u00f3venes, tal vez ofrecer algo de mentor\u00eda (o aprender de ellos). Una cosa que puedo decir con certeza es que no ver\u00e9 a ning\u00fan joven acad\u00e9mico que baile sus trabajos, que los haya basado en sus fotos de vacaciones o que se atreva a cantar canciones. Estar\u00eda bien\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La inercia es el principal enemigo de las tareas acad\u00e9micas. En Estudios Literarios adoptamos en la d\u00e9cada de 1980 (m\u00e1s o menos) el modelo actual basado en la teor\u00eda, y lo hemos mantenido sin reflexionar sobre por qu\u00e9 hacemos lo que hacemos durante 50 a\u00f1os, si no m\u00e1s. Hemos aceptado reglas que son ajenas a las Humanidades, porque nos dijeron que no son\u00e1bamos lo suficientemente cient\u00edficos o intelectuales. Pues resulta que no soy cient\u00edfica, aunque respeto mucho a los cient\u00edficos. Soy cr\u00edtica de arte, especializada en literatura y, en segundo lugar, cine y televisi\u00f3n. Me interesa lo que hacen los artistas que escriben, y me expreso tambi\u00e9n por escrito.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como investigadora de la literatura, sigo a los escritores que se esfuerzan por hacer algo nuevo e interesante en sus campos. Sin embargo, no se me permite alterar las reglas de mi propia escritura y, en general, de la investigaci\u00f3n. Exist\u00eda la creencia de que la ret\u00f3rica literaria acad\u00e9mica hab\u00eda sido sacudida hasta sus cimientos humanistas cl\u00e1sicos por la introducci\u00f3n de la teor\u00eda y de las muchas corrientes pol\u00edticas alentadas por los Estudios Culturales, pero la ret\u00f3rica fundamental no ha cambiado. Como he se\u00f1alado una y otra vez, ahora usamos mucha m\u00e1s bibliograf\u00eda que, digamos, en la d\u00e9cada de 1960, y nuestros ensayos tienden a ser m\u00e1s abstractos, con mucho menos an\u00e1lisis textual. Pero seguimos atrapados en el mismo modelo, sin posibilidad de mostrar una voz personal, ya sea con ira o en una vena sat\u00edrica. Los autores apenas existen para nosotros; sus voces han quedado ahogadas por nuestros insufribles marcos te\u00f3ricos. Y nosotros apenas existimos tampoco; nuestras voces han quedado perdidas entre el ruido que todos los acad\u00e9micos fuera de los Estudios Literarios han tra\u00eddo a nuestro campo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando uno se queja, lo l\u00f3gico es actuar. Tal vez deber\u00eda organizar un (meta)congreso en el que los participantes tengan prohibido presentar trabajos y en el que, en cambio, deber\u00edan bailar, cantar, interpretar obras de teatro, recitar poes\u00eda, hacer comedia o simplemente hablar con el p\u00fablico mientras toman un caf\u00e9. El problema es que no me siento con \u00e1nimo de organizar un congreso: la \u00faltima vez que lo hice, en 2011, fue toda una pesadilla (cortes\u00eda de una huelga de estudiantes). Insistir\u00e9, sin embargo, en que si empezamos por romper las reglas en los congresos y los seminarios, podr\u00edamos romper las reglas de la publicaci\u00f3n. Sin embargo, cobarde de m\u00ed, termino aqu\u00ed este post para volver al libro que estoy escribiendo, que no rompe ninguna regla porque, c\u00f3mo no, tiene que pasar la revisi\u00f3n por pares y todo el control habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sed subversivos. Al menos, intentadlo por favor&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace una semana, el grupo de investigaci\u00f3n al que pertenezco actualmente, Beyond Postmemory, llev\u00f3 a cabo el seminario \u201cLa naturaleza recuerda: guerra, trauma y postmemoria ambiental\u201d, en el que debatimos c\u00f3mo no solo los seres humanos sino tambi\u00e9n la naturaleza pueden sufrir, por as\u00ed decirlo, de TEPT y mostrar signos de trauma mucho despu\u00e9s de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[798,868,807,941],"tags":[1288,1375,1371,1370],"class_list":["post-4256","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-critica-literaria","category-escritura-academcia","category-estudios-literarios","category-investigacion","tag-convenciones-academicas","tag-creatividad","tag-presentacion-de-trabajos","tag-seminario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4256","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/98"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4256"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4256\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4257,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4256\/revisions\/4257"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4256"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4256"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4256"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}