{"id":4313,"date":"2025-12-31T15:00:00","date_gmt":"2025-12-31T15:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=4313"},"modified":"2025-12-31T15:00:50","modified_gmt":"2025-12-31T15:00:50","slug":"un-post-liminal-entre-2025-y-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2025\/12\/31\/un-post-liminal-entre-2025-y-2026\/","title":{"rendered":"UN POST LIMINAL: ENTRE 2025 Y 2026"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy escribo un poco por terquedad, porque si dejo pasar una tercera semana en blanco temo que pueda abandonar por completo este blog. Estoy procrastinando mi escritura acad\u00e9mica propiamente dicha (hay un art\u00edculo y un cap\u00edtulo de libro que llevan demasiado tiempo esperando), y me preocupa que si retraso la escritura de otra entrada en este blog podr\u00eda entrar en una muy peligrosa calma chicha. No es lo mismo que el t\u00edpico bloqueo de escritor, que consiste en no poder rellenar una p\u00e1gina en blanco, sino la pura pereza que nos ataca a los estudiosos de la literatura cuando llegamos a la conclusi\u00f3n de que a nadie le importa si publicamos o no. Hay momentos en los que corremos el riesgo de que nos deje de importar incluso a nosotros mismos, as\u00ed que aqu\u00ed estoy. Despotricando y desvariando, aviso&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fecha tampoco ayuda. Es 31 de diciembre, a mitad de las vacaciones (\u00bf?) navide\u00f1as y d\u00eda final del a\u00f1o, cuando todo el mundo est\u00e1 repasando los \u00faltimos 365 d\u00edas y anticipando los siguientes 365. Seguro que sab\u00e9is que enero recibe su nombre del dios romano Jano (o Janus), que preside todas las cuestiones liminales, desde los objetos materiales como puertas, entradas y pasajes hasta procesos inmateriales con principio y fin (siempre me maravilla la conveniencia de tener un dios pagano para todo). Quiz\u00e1 est\u00e9is familiarizados con su representaci\u00f3n bic\u00e9fala, con una cara mirando hacia atr\u00e1s y la otra hacia adelante. Con sus dos cabezas incapaces de verse, Jano es todo un s\u00edmbolo del transcurrir del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siendo fin de a\u00f1o, los medios de comunicaci\u00f3n y las redes sociales hierven hoy con listas de lo mejor de 2025 y de lo m\u00e1s esperado de 2026, y de res\u00famenes de todo lo que sali\u00f3 mal en el a\u00f1o que ahora termina (\u00a1muchas cosas!) y lo que podr\u00eda ser a\u00fan peor en 2026 (ojal\u00e1 sea un poco mejor, porque no ser\u00e1 en verdad bueno). Viendo los horrores de 2025, nadie se atreve a anticipar un 2026 brillante. Mis propios deseos son totalmente tanatof\u00edlicos (u orientados a la muerte), ya que espero ardientemente que un pu\u00f1ado de tiranos fallezca pronto y que la Tierra respire un poco m\u00e1s aliviada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como he estado pensando en autobiograf\u00edas y memorias en las \u00faltimas semanas, mientras preparo mi nueva optativa (u optativas, dependiendo de lo que acabe ense\u00f1ando en 2026-27), no puedo evitar pensar en el paso del tiempo de forma personal. Para m\u00ed, 2026 ser\u00e1 el a\u00f1o en que cumpla 60 a\u00f1os, una edad que sin duda marca un punto de inflexi\u00f3n en el proceso natural, social, cultural y personal de hacerse mayor. Una querida amiga me reprendi\u00f3 recientemente con mucho cari\u00f1o por mi cabezoner\u00eda en cuanto a la importancia de las d\u00e9cadas, pero lo cierto es que empiezo en 2026 la \u00faltima d\u00e9cada de mi carrera acad\u00e9mica, aunque solo sea por razones legales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los profesores universitarios se jubilan a los 70 a\u00f1os en Espa\u00f1a (los catedr\u00e1ticos y acreditados pueden permanecer como em\u00e9ritos hasta cuatro a\u00f1os m\u00e1s, pero, afortunadamente, no estoy en esa categor\u00eda), as\u00ed que es hora de empezar a planificar la jubilaci\u00f3n, suponiendo que los tiranos a los que alud\u00ed no destruyan el planeta. Hay d\u00edas en los que pienso que trabajar\u00e9 hasta los 70 para completar 45 a\u00f1os como profesora\/investigadora; otros d\u00edas, creo que me jubilar\u00e9 un poco antes, quiz\u00e1 a los 67 o 68 (o antes, porque ya me podr\u00eda jubilar a los 60). Si mi salud lo permite, tengo, como mucho, un m\u00e1ximo de diez cursos para probar nuevas experiencias en la ense\u00f1anza, y debo pensar a fondo en los libros que a\u00fan quiero escribir (quiz\u00e1 incluso despu\u00e9s de jubilarme). As\u00ed que 2026 no es para m\u00ed tan solo un a\u00f1o m\u00e1s, sino el comienzo de la cuenta atr\u00e1s para la jubilaci\u00f3n. S\u00e9 que esta cuenta atr\u00e1s empez\u00f3 cuando firm\u00e9 mi primer contrato de trabajo, pero ahora est\u00e1 entrando, como digo, en una fase final. Da v\u00e9rtigo y algo de miedo, lo reconozco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El proceso de envejecer ha sido descrito en innumerables obras literarias y audiovisuales, y es monitorizado diariamente en los medios (tradicionales y sociales) con su observaci\u00f3n implacable de los cuerpos de las figuras p\u00fablicas. El edadismo est\u00e1 muy extendido en todos los niveles porque estamos obsesionados con la apariencia f\u00edsica sin que aceptemos que los cambios anat\u00f3micos son inevitables a pesar de los avances de la medicina. El cerebro y la mente, en cambio, son mucho menos valorados. Solo captan nuestra atenci\u00f3n colectiva y personal en relaci\u00f3n con su posible desgaste, ahora que la enfermedad de Alzheimer y los diferentes tipos de demencia est\u00e1n tan extendidos. Algunas personas incluso han empezado a redactar testamentos vitales en los que piden que se les aplique la eutanasia activa en caso de que su cerebro quede terminalmente enfermo y ya no sean ellos mismos. Tengo amigos que est\u00e1n viendo a padres y madres pasar por ese proceso tan aterrador y comparto totalmente ese impulso eutan\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El culto al cuerpo joven y el miedo a las enfermedades cerebrales nos impiden, en cualquier caso, disfrutar de la belleza de una mente rica y madura. No me refiero a una mente intelectualmente rica aunque, por supuesto, deber\u00eda ser muy apreciada, sino a una mente en general enriquecedora, capaz de lograr al fin el equilibrio personal y de proporcionar a los dem\u00e1s, y a la comunidad, valores s\u00f3lidos y un buen estilo de vida. La educaci\u00f3n deber\u00eda equipar a las personas con los medios para enriquecer su mente y as\u00ed entrar en la edad adulta como personas estables y plenamente capaces, que tambi\u00e9n puedan ser ciudadanos comprometidos en busca de lo mejor para sus comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el ideal, por supuesto, aunque muy pocos sistemas educativos en el mundo responden totalmente al mismo, quiz\u00e1s con la excepci\u00f3n de los pa\u00edses escandinavos. En cambio, nuestros sistemas educativos actuales han pasado de ser sistemas de represi\u00f3n mental y corporal a ser un simulacro, como el fil\u00f3sofo V\u00edctor Berm\u00fadez recientemente <a href=\"https:\/\/elpais.com\/educacion\/2025-12-25\/victor-bermudez-profesor-de-filosofia-hemos-perdido-el-control-del-proceso-educativo-lo-que-damos-en-clase-es-en-gran-medida-un-simulacro.html\">advirti\u00f3<\/a> en <em>El Pa\u00eds<\/em>. En parte, esto se debe a la desconexi\u00f3n entre generaciones, que es m\u00e1s pronunciada entre los estudiantes m\u00e1s j\u00f3venes y los profesores m\u00e1s veteranos. Berm\u00fadez explica que \u201cVeo a mis compa\u00f1eros trabajando como locos intentando enganchar a los estudiantes. Pero no sabemos c\u00f3mo competir, c\u00f3mo llegar o qu\u00e9 transmitir. Y no sabemos c\u00f3mo recuperar ese trasfondo de cultura general, de referencias culturales comunes que los ni\u00f1os no pueden compartir con nosotros.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Perdimos el control sobre la educaci\u00f3n cuando las redes sociales se impusieron a principios de los 2000s como principales proveedores de informaci\u00f3n y valores para los j\u00f3venes, y ahora los LLMs de la IA nos est\u00e1n dando la estocada final. Como profesora de Literatura, mi trabajo era guiar a los estudiantes para que admiraran la belleza de la imaginaci\u00f3n humana y de la mente creativa, y animarlos a cultivar sus propias mentes. Esto pasa, creo, por admirar y tomar ejemplo de mentes m\u00e1s maduras, pero desde que los j\u00f3venes influencers nos sustituyeron en la tarea de educar a nuestros estudiantes nos enfrentamos a una batalla perdida que empeora con la edad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esto es triste. Uno de los principales beneficios de acumular a\u00f1os es que el descubrimiento constante y el proceso de aprendizaje nunca terminan. Si acaban, es solo porque la gente se rinde y no cuida de sus mentes. Soy hoy tan estudiante como cuando era estudiante de verdad, porque no hay un solo d\u00eda en el que no aprenda algo nuevo de las fuentes que utilizo. Compadezco a los estudiantes que, como escribi\u00f3 un colega acad\u00e9mico en @BlueSky, se resisten absurdamente a ser educados, porque, adem\u00e1s de generar un desperdicio de dinero, tiempo y recursos, muestran un terrible desprecio por sus mentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como investigadores, en Espa\u00f1a hemos hecho un esfuerzo gigantesco por ponernos al nivel de la investigaci\u00f3n internacional, quiz\u00e1 un esfuerzo a\u00fan m\u00e1s notable en Estudios Ingleses porque debemos publicar internacionalmente (me refiero a las Humanidades). Creo que todos rebosamos ideas, y mucho m\u00e1s a medida que envejecemos, pero nuestros estudiantes no llaman a nuestra puerta para charlar y as\u00ed beneficiarse de lo que podr\u00edamos compartir. En su lugar, recurren a ChatGPT que depende de nuestras publicaciones robadas para tener algo que decir. Es la paradoja m\u00e1s pat\u00e9tica que se pueda concebir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi prop\u00f3sito como profesora, as\u00ed pues, durante la pr\u00f3xima d\u00e9cada, comenzando con este nuevo 2026, es crear tantas oportunidades como sea posible para hablar con los estudiantes, con la esperanza de que quieran escucharme. En las dos ediciones de mi asignatura \u2018Literatura Contempor\u00e1nea en ingl\u00e9s\u2019 he dejado espacio, como he explicado aqu\u00ed, para que los estudiantes hablen entre s\u00ed durante 30 minutos en cada sesi\u00f3n. Su interacci\u00f3n mutua ha enriquecido sus rese\u00f1as, de esto estoy segura, y les ha ayudado a practicar el arte casi perdido de la conversaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n me ha dado la oportunidad de acercarme a ellos. Mientras hablan entre s\u00ed, yo recorro el aula y me uno a sus conversaciones. Les cuento mi propia experiencia lectora en relaci\u00f3n con los libros que les asigno, comento las adaptaciones audiovisuales si las hay, y menciono mi propio trabajo acad\u00e9mico. Y hago muchas preguntas sobre sus preferencias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 esto es lo que nos falta: m\u00e1s conversaci\u00f3n, m\u00e1s contacto entre mentes j\u00f3venes y maduras, de un tipo m\u00e1s cercano, no del tipo que emana de arriba a abajo desde la tarima, como sol\u00eda ocurrir en el pasado. El reto es conseguir que nuestras mentes ricas y maduras resulten atractivas para nuestros estudiantes que, seg\u00fan me temo, nos ven principalmente como reliquias o fen\u00f3menos de feria que dedican sus vidas al inescrutable prop\u00f3sito de aprender por el simple placer de aprender.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y s\u00ed, todo esto se reduce a un punto sencillo: quer\u00eda ser profesora porque admiraba a mis profesores y me encantaba hablar con ellos. Quer\u00eda ser admirada (al menos un poco, por solo un pu\u00f1ado) y saborear la conversaci\u00f3n con estudiantes que disfrutaran hablando conmigo, pero hoy soy profesora en un mundo que ya no tiene inter\u00e9s en aprender. Estoy siendo testigo de la extinci\u00f3n de mi profesi\u00f3n, no solo encarando mi propia jubilaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cuanto a 2025, bueno, he aqu\u00ed hay una paradoja: para m\u00ed ha sido un a\u00f1o extremadamente complicado, con problemas personales a\u00fan sin resolver, lo que explica por qu\u00e9 he necesitado el aprendizaje como consuelo. He publicado ocho <a href=\"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/books\/\">libros<\/a>: una monograf\u00eda en ingl\u00e9s que traduje yo misma al castellano, un volumen colectivo coeditado, la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de otro volumen coeditado en ingl\u00e9s, dos vol\u00famenes con entradas de este blog y dos con trabajos de mis estudiantes. Este chorro de libros os dar\u00e1 una idea de c\u00f3mo aprender me ha ayudado a sobrellevar los d\u00edas malos. Espero que mi 2026 sea un a\u00f1o mucho m\u00e1s feliz y que mi proceso de aprendizaje sea m\u00e1s relajado, que es justo lo que mi mente necesita en este momento&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojal\u00e1 2026 os traiga muchas ganas de aprender y la paz que todos anhelamos. \u00a1Y abajo con la tiran\u00eda!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy escribo un poco por terquedad, porque si dejo pasar una tercera semana en blanco temo que pueda abandonar por completo este blog. 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