{"id":4373,"date":"2026-03-04T07:41:19","date_gmt":"2026-03-04T07:41:19","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=4373"},"modified":"2026-03-04T07:42:32","modified_gmt":"2026-03-04T07:42:32","slug":"el-diseno-en-la-ficcion-entre-la-construccion-de-mundos-y-el-espacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2026\/03\/04\/el-diseno-en-la-ficcion-entre-la-construccion-de-mundos-y-el-espacio\/","title":{"rendered":"EL DISE\u00d1O EN LA FICCI\u00d3N: ENTRE LA \u2018CONSTRUCCI\u00d3N DE MUNDOS\u2019 Y EL \u2018ESPACIO\u2019"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su famoso, pero m\u00e1s que absurdo, ensayo \u201cLa muerte del autor\u201d (1968), Roland Barthes se explaya a gusto sobre el inminente desahucio de los autores por parte de la cr\u00edtica literaria, para ser reemplazados por una especie de superlector totalmente objetivo que se centrar\u00eda en el texto como si surgiera del propio lenguaje, sin mediaci\u00f3n activa del autor. Las justificaciones para tal dislate no eran realmente ideas originales de Barthes, sino una especie de destilaci\u00f3n de corrientes formalistas activas en Francia y Rusia desde los a\u00f1os 30 que tambi\u00e9n alimentaron el <em>New Criticism<\/em> estadounidense en los a\u00f1os 40. Barthes atribuye al capitalismo la molesta presencia del autor en los medios de comunicaci\u00f3n, como accesorio publicitario para el libro. La iron\u00eda, por supuesto, es que tras negar tajantemente que el autor tuviera que ser tomado en cuenta, Barthes se convirti\u00f3 en una presencia muy potente en la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica sobre sus textos. Si es que incluso escribi\u00f3 una autobiograf\u00eda el muy taimado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llevo a\u00f1os socavando las ideas de Barthes, argumentando que no son m\u00e1s que una proyecci\u00f3n narcisista del cr\u00edtico literario. Carentes de humildad ante la creatividad del autor literario, los cr\u00edticos literarios barthesianos asumen que su lectura contiene la verdad \u00faltima sobre el texto, muy por encima de cualquier opini\u00f3n que el autor pueda mantener, e incluso cuando esta verdad est\u00e1 sometida a los rigores de la deconstrucci\u00f3n posmoderna o de la posverdad actual. El texto, nos han repetido una y otra vez, es la \u00fanica realidad fiable, mientras que el autor debe ser visto siempre como una construcci\u00f3n poco fiable y, en el peor de los casos, como un medio fantasmal a trav\u00e9s del cual fluye la m\u00edstica de la literatura gracias a su realizaci\u00f3n de actos de escritura (la ling\u00fc\u00edstica performativa de Oxford estaba de moda en el 1968 de Barthes).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoy estoy trabajando en un segmento de una introducci\u00f3n a un libro, para el cual necesito reflexionar a fondo sobre c\u00f3mo abordamos acad\u00e9micamente el \u2018dise\u00f1o de producci\u00f3n\u2019 del escritor de ficci\u00f3n en contraposici\u00f3n al trabajo realizado por los dise\u00f1adores en producciones audiovisuales de adaptaciones de ficci\u00f3n especulativa. He le\u00eddo el ensayo de Stefan Ekman y Audrey Isabel Taylor \u201cNotes Toward a Critical Approach to Worlds and World-Building\u201d (<em>Fafnir<\/em> 3.3, 2016, 7\u201318) y me he topado con otro caso no solo de la muerte del autor sino de exterminio con crueldad y alevos\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ekman y Taylor nombran \u201ctres grandes categor\u00edas de construcci\u00f3n de mundos [o <em>world-building<\/em>] basadas en c\u00f3mo se aborda el mundo imaginario: a trav\u00e9s del esfuerzo creativo del autor (creaci\u00f3n de mundos autoral); a trav\u00e9s de la (re)construcci\u00f3n del lector (\u2026); y a trav\u00e9s del an\u00e1lisis e interpretaci\u00f3n del cr\u00edtico (\u2018<em>critical world-building<\/em>\u2019)\u201d (8). Antes de centrarse en la construcci\u00f3n de mundos cr\u00edtica, ambos descartan de forma m\u00e1s que \u00e1spera la construcci\u00f3n de mundos tanto del autor como del lector. Sobre los procesos en los que participan los autores, Ekman y Taylor afirman que \u201cAunque por supuesto es posible analizar este tipo de proceso de construcci\u00f3n de mundos, es dif\u00edcil someterlo a un an\u00e1lisis cr\u00edtico, porque, en \u00faltima instancia, los procesos reales de creaci\u00f3n de mundos autorales no pueden ser analizados por nadie m\u00e1s que por el autor en cuesti\u00f3n; nadie m\u00e1s tiene acceso a su mente. Es posible analizar los comentarios orales o escritos que un escritor hace sobre su construcci\u00f3n de mundos (entrevistas, comentarios p\u00fablicos, comunicaci\u00f3n privada, cartas publicadas), pero dicho an\u00e1lisis siempre presentar\u00e1 problemas <em>dada la imperfecci\u00f3n de los recuerdos y de la veracidad<\/em>\u201d (10, cursiva a\u00f1adida), presumiblemente por parte del autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora, imaginad lo que ser\u00eda resucitar a un Leonardo Da Vinci con ganas de hablar de \u2018La Gioconda\u2019 solo para decirle: \u201c\u00bfsabes qu\u00e9? De hecho, no me importa lo que tengas que decir, y me ce\u00f1ir\u00e9 a mi propia lectura (subjetiva), bas\u00e1ndome en las evidencias que aporta la pintura en s\u00ed. \u00bfA qui\u00e9n le importa si el cuadro es tuyo? De todos modos, no podr\u00edas decir nada sustancial al respecto, ya que careces del marco te\u00f3rico que yo s\u00ed poseo.\u2019 Paciencia hay que tener&#8230; Si habl\u00e1ramos m\u00e1s a menudo con los escritores vivos, podr\u00edamos empezar a entender si piensan en el concepto \u2018dise\u00f1o\u2019 al seleccionar los escenarios y localizaciones de su ficci\u00f3n, incluyendo el aspecto de sus personajes. En fin, ofrezco unos apuntes de hasta d\u00f3nde han llegado mis pesquisas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Debo mencionar primero el famoso ensayo de J.R.R. Tolkien \u201cOn Fairy-Tales\u201d (1947), un an\u00e1lisis de este g\u00e9nero como forma literaria, ofrecido originalmente como la conferencia \u201cFairy-Tales\u201d (1939) dentro de la serie dedicada a Andrew Lang de la Universidad de St. Andrews. Como sabemos, Tolkien distingui\u00f3 entre los mundos Primario y Secundario en la fantas\u00eda, es decir, respectivamente, entre aquellos mundos ambientados en un entorno (modificado) ordinario y aquellos otros totalmente separados de nuestro propio mundo. <em>El Se\u00f1or de los Anillos<\/em> de Tolkien es el ejemplo m\u00e1s famoso de subcreaci\u00f3n secundaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este es el concepto principal que Mark J.P. Wolf ampli\u00f3 en su indispensable volumen <em>Building Imaginary Worlds: The Theory and History of Subcreation<\/em> (2012) y en obras posteriores, como su volumen colectivo <em>Exploring Imaginary Worlds: Essays on Media, Structure, and Subcreation<\/em> (2020). Mientras que en su monograf\u00eda Wolf se centra principalmente en la fantas\u00eda y en Tolkien, curiosamente su volumen colectivo incluye ensayos sobre autores realistas como Fi\u00f3dor Dostoyevski o Thornton Wilder. He aqu\u00ed el meollo de la cuesti\u00f3n: incluso una novela mim\u00e9tica y ultrarrealista ambientada en el presente requiere la construcci\u00f3n de un mundo ficticio imaginario porque la ficci\u00f3n <em>no<\/em> es documental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el caso de la ficci\u00f3n mim\u00e9tica, los conceptos habituales invocados en la investigaci\u00f3n pre-te\u00f3rica en relaci\u00f3n con lo que llamo dise\u00f1o son lugar (<em>place<\/em>) y escenario (<em>setting<\/em>). As\u00ed pues, me he encontrado con deliciosas obras pre-te\u00f3ricas como el libro de Leonard Lutwack <a href=\"https:\/\/es.scribd.com\/document\/580357571\/The-Role-of-Place-in-Literature-Leonard-Lutwack#:~:text=In%20addition%20to%20a%20new,as%20well%20as%20ecological%20values%2C\"><em>The Role of Place in Literature<\/em><\/a> (1984), y un par de art\u00edculos estupend\u00edsimos: \u201cThe Architectural Setting of Jane Austen\u2019s Novels\u201d de Nikolaus Pevsner (<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/750649?origin=crossref&amp;seq=1\">1968<\/a>) y \u201cSetting in the Gald\u00f3s Novel, 1881-1885\u201d de William R. Risley (<a href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/472269?seq=1\">1978<\/a>). Tambi\u00e9n he visto un mont\u00f3n de tesinas de m\u00e1ster sobre temas similares, presentadas en los a\u00f1os 70 y 80. Este modelo de an\u00e1lisis filol\u00f3gico basado en la lectura minuciosa cay\u00f3 en desgracia y fue reemplazado en los a\u00f1os 90 por, \u00bfadivinad qu\u00e9?: una avalancha de teor\u00eda narratol\u00f3gica. La p\u00e1gina web <em>The Living Handbook of Narratology<\/em> ofrece un art\u00edculo titulado \u201cSpace\u201d (2012) de la especialista en el tema Marie-Laure Ryan, que comienza conectando el \u2018cron\u00f3topo\u2019 de Bajtin (el conjunto de relaciones espacio-tiempo que caracterizan un g\u00e9nero u obra particular) con la \u201cdi\u00e9g\u00e8se\u201d de Genette ([1972] 1980), el \u201c<em>text world<\/em>\u201d &nbsp;de Werth (1999) y el \u201c<em>storyworld<\/em>\u201d de Herman (2005). Ryan advierte que \u2018<em>setting\u2019<\/em> es un t\u00e9rmino demasiado flexible que debe ser repensado y lo define como \u201cel entorno socio-hist\u00f3rico-geogr\u00e1fico general en el que tiene lugar la acci\u00f3n.\u201d As\u00ed, el <em>setting<\/em> (o contexto) de <em>Cumbres Borrascosas<\/em> es el Yorkshire de la d\u00e9cada de 1790, independientemente del n\u00famero de localizaciones espec\u00edficas interiores y exteriores donde transcurren las escenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El concepto de \u2018espacio\u2019 est\u00e1 estrechamente ligado a la ciencia ficci\u00f3n (en otro sentido, claro), pero Ryan ningunea los g\u00e9neros fant\u00e1sticos y, como todos los narrat\u00f3logos, deja de lado el \u2018worldbuiliding\u2019 (lo que prefiero llamar \u2018dise\u00f1o\u2019). Tampoco es que los especialistas en ciencia ficci\u00f3n tengan mucho inter\u00e9s en c\u00f3mo la narratolog\u00eda aborda el espacio. \u2018Worldbuilding\u2019 es un concepto usado com\u00fanmente en la ficci\u00f3n especulativa (fantas\u00eda, ciencia ficci\u00f3n, terror, utop\u00eda\/distop\u00eda) por autores, cr\u00edticos, acad\u00e9micos y fans, pero como advierten Ekman y Taylor, habr\u00eda que pulirlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El maravilloso <em>Historical Dictionary of Science Fiction<\/em> tiene un art\u00edculo sobre \u2018<a href=\"https:\/\/sfdictionary.com\/view\/274\/world-building\">World-building<\/a>\u2018 (yo prefiero \u2018worldbuilding\u2019 sin guion), seg\u00fan el cual este concepto fue utilizado por primera vez por el fil\u00f3sofo\/astrof\u00edsico ingl\u00e9s A. S. Eddington en <em>Space, Time &amp; Gravitation<\/em> (1920). No he podido corroborar un supuesto uso anterior de la misma expresi\u00f3n en el vol. 33 (diciembre de 1820) de la <em>Edinburgh Review<\/em>. A continuaci\u00f3n, el autor Philip K. Dick parece haber usado la etiqueta en su relato corto \u201cThe Trouble with Bubbles\u201d (1953), donde la \u2018construcci\u00f3n de mundos\u2019 es \u201cla forma de arte definitiva. Sustituye a todos los entretenimientos, a todos los deportes pasivos, as\u00ed como a la m\u00fasica y la pintura.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S. Coleman pudo haber sido el primero en usar la palabra \u2018world-building\u2019 para la cr\u00edtica, al escribir en la revista <em>Magazine of Fantasy &amp; Science Fiction<\/em> (en agosto de 1974) que \u201cLa desvalorizaci\u00f3n de la construcci\u00f3n detallada del mundo separa a [Larry] Niven de los escritores con los que suele agruparse, escritores de \u2018ciencia ficci\u00f3n dura\u2019 como Poul Anderson o Arthur Clarke.\u201d Al parecer, Brian Attebery incorpor\u00f3 el vocablo \u2018worldbuilding\u2019 al mundo acad\u00e9mico en <em>Fantasy Tradition in American Literature: From Irving to Le Guin<\/em> (1980). A mediados de los a\u00f1os 90, el concepto \u2018worldbuilding\u2019 ya era com\u00fan en los estudios de ciencia ficci\u00f3n y fantas\u00eda, y una fuente de inquietud dada su supuesta informalidad (contra la que Ekman y Taylor advirtieron en 2012).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las ideas que quiero destacar aqu\u00ed son que a) la \u2018construcci\u00f3n de mundos\u2019 sucede en todo tipo de ficci\u00f3n; b) va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la noci\u00f3n narratol\u00f3gica de \u2018espacio\u2019 para acercarse m\u00e1s a lo que en la industria audiovisual se llama \u2018dise\u00f1o de producci\u00f3n\u2019; c) dado que la ficci\u00f3n no es una \u2018producci\u00f3n\u2019, quiz\u00e1 podr\u00edamos usar \u2018dise\u00f1o\u2019 a secas para los autores. Con esto quiero decir que, para que una historia funcione, los escritores de novelas y relatos deben situar a sus personajes en contextos espec\u00edficos, que deben ser imaginados o \u2018dise\u00f1ados\u2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed como los dise\u00f1adores de producci\u00f3n son responsables de dar realidad material al mundo imaginado en el guion y coordinado por el director y el productor, los autores de ficci\u00f3n de todo tipo deben incorporar en sus tramas su dise\u00f1o del mundo donde habitan sus personajes. Este dise\u00f1o abarca todo el \u2018<em>look\u2019<\/em> de cada novela o relato corto: el escenario general (cu\u00e1ndo y d\u00f3nde), pero tambi\u00e9n las localizaciones espec\u00edficas de cada escena, los objetos de utiler\u00eda y el aspecto de los personajes. El \u00e9xito del dise\u00f1o depende de que la descripci\u00f3n lo transmita bien a los lectores, quienes deben aportar con su imaginaci\u00f3n lo que los autores no describen (o no, dependiendo de su disposici\u00f3n a colaborar). Esto es muy diferente de ver el trabajo del dise\u00f1ador de producci\u00f3n en pantalla, pero el principio es similar: si Emily Bront\u00eb no hubiera \u2018dise\u00f1ado\u2019 <em>Cumbres Borrascosas<\/em> ning\u00fan lector (ni adaptador al cine) podr\u00eda entender la trama. Otra cosa muy distinta es tirar por la borda el dise\u00f1o del autor para imaginar, como lectores (o adaptadores), lo que nos d\u00e9 la gana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que estoy esperando el d\u00eda en que un especialista en ciencia ficci\u00f3n y un narrat\u00f3logo se junten para explorar c\u00f3mo se solapan las nociones gemelas de \u2018worldbuilding\u2019 y \u2018espacio\u2019, y qu\u00e9 se necesita para que converjan en un marco te\u00f3rico \u00fatil. Ser\u00eda estupendo que autores de mundos realistas o fant\u00e1sticos pudieran unirse a ellos para explicar c\u00f3mo \u2018dise\u00f1an\u2019 sus ficciones. \u00a1Y me encantar\u00eda unirme a la conversaci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; PD: menuda l\u00e1stima no contar en castellano con una expresi\u00f3n tan compacta como \u2018worldbuilding\u2019. Hoy ha costado mucho escribir este texto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En su famoso, pero m\u00e1s que absurdo, ensayo \u201cLa muerte del autor\u201d (1968), Roland Barthes se explaya a gusto sobre el inminente desahucio de los autores por parte de la cr\u00edtica literaria, para ser reemplazados por una especie de superlector totalmente objetivo que se centrar\u00eda en el texto como si surgiera del propio lenguaje, sin [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[870,798,807,777,941],"tags":[1206,1445,1447,997,202,1446],"class_list":["post-4373","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-adaptaciones-al-cine","category-critica-literaria","category-estudios-literarios","category-fantasia","category-investigacion","tag-autores","tag-construccion-de-mundos","tag-diseno","tag-diseno-de-producccion","tag-ficcion","tag-worldbuilding"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/98"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4373"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4373\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4374,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4373\/revisions\/4374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}