{"id":4575,"date":"2026-07-27T07:48:35","date_gmt":"2026-07-27T07:48:35","guid":{"rendered":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/?p=4575"},"modified":"2026-07-27T08:09:00","modified_gmt":"2026-07-27T08:09:00","slug":"nuestro-lugar-en-la-historia-reflexiones-sobre-la-evolucion-de-la-universidad-en-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/2026\/07\/27\/nuestro-lugar-en-la-historia-reflexiones-sobre-la-evolucion-de-la-universidad-en-espana\/","title":{"rendered":"NUESTRO LUGAR EN LA HISTORIA: REFLEXIONES SOBRE LA EVOLUCI\u00d3N DE LA UNIVERSIDAD (EN ESPA\u00d1A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi \u00faltima entrada cit\u00e9 la tesis doctoral <a href=\"https:\/\/digital.march.es\/fedora\/objects\/fjm-pub:1070\/datastreams\/OBJ\/content\"><em>Pol\u00edticas de reforma universitaria en Espa\u00f1a: 1983-1993<\/em><\/a> (1996) de Leonardo S\u00e1nchez Ferrer, profesor hoy de la Universidad de Burgos. La descargu\u00e9 para echar un vistazo r\u00e1pido y acab\u00e9 devor\u00e1ndola, por su tono informativo y divulgativo. Las tesis doctorales no son un g\u00e9nero que suelo leer a menos que forme parte de un tribunal, y mi entusiasmo por esta dar\u00e1 una idea de lo bien investigado y escrito que est\u00e1 el trabajo de S\u00e1nchez Ferrer. Para mi sorpresa, ambos defendimos la tesis el mismo a\u00f1o, toda una iron\u00eda: si hubiera le\u00eddo la suya entonces, habr\u00eda entendido mucho mejor mi propia situaci\u00f3n y las dificultades a las que me enfrent\u00e9 en los a\u00f1os siguientes. Al menos ahora tengo un instrumento valioso para dar sentido a circunstancias que cre\u00eda \u00fanicas de mi Departamento, pero que resultan formar parte de una pauta nacional mucho mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como he cumplido 60 a\u00f1os y llevo 40 a\u00f1os vinculada a la UAB (35 como profesora), este verano me encuentro repasando mi biograf\u00eda acad\u00e9mica con cierta intensidad. La semana pasada me vi, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, con una de mis mejores amigas de mis d\u00edas de secundaria, y ambas estuvimos de acuerdo en que la educaci\u00f3n que recibimos en el Instituto Men\u00e9ndez Pelayo fue sobresaliente. De hecho, estuve deprimida los dos primeros a\u00f1os de mi educaci\u00f3n universitaria (en la Universitat de Barcelona), debido a los est\u00e1ndares mucho m\u00e1s bajos y a las aulas incre\u00edblemente saturadas. Mi traslado a UAB en 1986-87 fue una decisi\u00f3n a la desesperada pero enriquecedora, ya que encontr\u00e9 all\u00ed personal m\u00e1s joven, grupos m\u00e1s peque\u00f1os y un grado de atenci\u00f3n personal con el que solo pod\u00eda so\u00f1ar en la universidad, pero del que ya hab\u00eda disfrutado en el Men\u00e9ndez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que no sab\u00eda, pero me ha ense\u00f1ado S\u00e1nchez Ferrer, es que el periodo en el que fui estudiante de secundaria y de Licenciatura (1980-1991) correspondi\u00f3 a un proceso muy complicado para intentar modernizar la educaci\u00f3n superior espa\u00f1ola dentro de la nueva era democr\u00e1tica post-franquista. Lo sab\u00eda, pero solo superficialmente, sin los detalles necesarios. Los ni\u00f1os y los adolescentes m\u00e1s j\u00f3venes no son conscientes de c\u00f3mo se sit\u00faan en la historia, y eso incluye el desarrollo de la legislaci\u00f3n que moldea las instituciones educativas. Vas a la escuela y te ense\u00f1an una serie de contenidos articulados por la legislaci\u00f3n y el contexto pol\u00edtico de la \u00e9poca, que en mi caso estuvo condicionado por los \u00faltimos a\u00f1os del r\u00e9gimen franquista (empec\u00e9 la escuela primaria en 1970, cuando se aprob\u00f3 la Ley General de Educaci\u00f3n tras los disturbios de las protestas de 1968-69). La diferencia entre el colegio al que asist\u00ed, Rius i Taulet en Barcelona, y mi instituto era abismal, como corresponde a las enormes diferencias entre la Espa\u00f1a franquista y la consolidaci\u00f3n democr\u00e1tica de los a\u00f1os 80 bajo los gobiernos de Felipe Gonz\u00e1lez (1982-1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No supe del todo qui\u00e9n era Franco hasta que muri\u00f3 en 1975 (yo ten\u00eda entonces nueve a\u00f1os) y podr\u00eda decirse que tom\u00e9 temprana consciencia de mi posici\u00f3n como persona atrapada en la historia nacional en los apasionantes a\u00f1os siguientes, entre el refer\u00e9ndum por la democracia (15 de diciembre de 1976) y las primeras elecciones democr\u00e1ticas (15 de junio de 1977). Era una solo cr\u00eda, pero era pr\u00e1cticamente imposible ignorar lo que ocurr\u00eda, aunque de adulta me di cuenta de que no hab\u00eda sido consciente de gran parte de la violencia de aquellos tiempos. La historia, sin embargo, me alcanz\u00f3 definitivamente, con el intento de golpe del 23 de febrero de 1981 y, sin duda, con las clases de Historia impartidas por mi admirado profesor de secundaria Joan Roig i Vicens.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No recuerdo exactamente cu\u00e1ndo, deb\u00eda de tener 16 o 17 a\u00f1os, pero un d\u00eda me di cuenta, gracias a \u00e9l, de que la Historia no solo trataba del pasado, sino de lo que ocurr\u00eda en el presente. Por lo tanto, entend\u00ed que mis decisiones personales estaban condicionadas por la realidad hist\u00f3rica, quisiera o no. Como ni\u00f1a de una familia obrera, significaba que pod\u00eda disfrutar de oportunidades educativas inauditas para, sin ir m\u00e1s lejos, mi madre, incluyendo asistir a la universidad. Ella, en cambio, siempre se ha sentido frustrada porque sus profesoras de primaria se ofrecieron a ayudarla a preparar el bachillerato y quiz\u00e1s acceder as\u00ed a una profesi\u00f3n, como podr\u00eda ser enfermera o incluso m\u00e9dico, pero mi machista abuelo decidi\u00f3 que deb\u00eda empezar a trabajar (\u00a1a los 14!) y ayudar a pagar la educaci\u00f3n de su hermano peque\u00f1o. Eran otros tiempos, en efecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tras leer la tesis de S\u00e1nchez Ferrer, confirmo mi propia opini\u00f3n, formada en los a\u00f1os en que fui directora del Departamento, de que los profesores universitarios siempre tienden a la anarqu\u00eda. Con esto quiero decir que, como todos los ministros de educaci\u00f3n han descubierto, una cosa es aprobar ciertas leyes y otra muy distinta implementarlas con la plena aquiescencia de los profesores. Esta dificultad es el resultado de una tensi\u00f3n intr\u00ednseca que no puede resolverse. Como docentes e investigadores, debemos mostrar mucha iniciativa personal. Con excepci\u00f3n de las clases y las reuniones, adem\u00e1s, podemos organizar nuestro tiempo como prefiramos. Esto significa que la mayor\u00eda de nosotros tenemos personalidades muy independientes que no son f\u00e1ciles de gestionar, ni individualmente ni en conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sistema implementado en Espa\u00f1a a principios del siglo XIX, imitando las pol\u00edticas napole\u00f3nicas, intent\u00f3 modernizar la universidad haciendo que todos los centros (solo doce) respondieran a la autoridad del Ministerio. Al mismo tiempo, depend\u00eda de catedr\u00e1ticos a quienes se les otorgaba un poder inmenso y que se aseguraron de infiltrarse en las instituciones pol\u00edticas para obstaculizar cualquier decisi\u00f3n que no les gustara. Este sistema, con su fuerte jerarqu\u00eda, se mantuvo pr\u00e1cticamente hasta la publicaci\u00f3n en 1969 por parte del Ministerio de Educaci\u00f3n y Ciencia del Libro Blanco en el que se bas\u00f3 la ley de 1970.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un cambio importante introducido por esta ley fue la reorganizaci\u00f3n de las c\u00e1tedras en departamentos dirigidos por catedr\u00e1ticos, lo que significa que las mismas estructuras jer\u00e1rquicas se perpetuaron, pero en instituciones m\u00e1s grandes. S\u00e1nchez Ferrer afirma b\u00e1sicamente que la Ley General de Educaci\u00f3n fracas\u00f3 por la reticencia de las universidades a implementarla: hablando en plata, por la resistencia de los catedr\u00e1ticos a renunciar a cualquiera de sus privilegios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta situaci\u00f3n de estancamiento, complicada por la primera masificaci\u00f3n de la universidad espa\u00f1ola (cuando j\u00f3venes de clase media, en su mayor\u00eda mujeres, rompieron el monopolio de las clases altas) y la contrataci\u00f3n irregular de miles de profesores poco cualificados, dur\u00f3 hasta 1983, cuando se aprob\u00f3 a toda prisa la Ley de Reforma Universitaria, gracias a la mayor\u00eda socialista en el Parlamento y el Senado, y tras el fracaso de la abortada Ley de Autonom\u00eda Universitaria de 1980. Ese fue el a\u00f1o cuando empec\u00e9 en el instituto, lo que significa que cuando inici\u00e9 la Licenciatura en Filolog\u00eda Inglesa, en 1984, encontr\u00e9 una universidad muy diferente, con departamentos mucho m\u00e1s consolidados, independencia real del control externo (bueno, m\u00e1s o menos), y una voluntad declarada de mejorar la investigaci\u00f3n a trav\u00e9s de contactos y de colaboraci\u00f3n internacional. Le debo al ministro Jos\u00e9 Mar\u00eda Maravall, y a sus colaboradores Joaqu\u00edn Arango, Alfredo P\u00e9rez Rubalcaba y Emilio Lamo de Espinosa, las bases legales que me permitieron convencer a mi familia obrera de que me era factible recibir una educaci\u00f3n universitaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No obstante, S\u00e1nchez Ferrer me ha abierto los ojos a las consecuencias mucho menos agradables de c\u00f3mo cada universidad aplic\u00f3 (o tergivers\u00f3) la nueva legislaci\u00f3n de 1983 para contratar personal joven. La ley rescat\u00f3 el antiguo puesto de \u2018ayudante de c\u00e1tedra\u2019 para crear nuevos puestos a tiempo completo con una carga docente ligera, destinada a que el personal m\u00e1s joven escribiera su tesis doctoral. De hecho, yo y muchos otros fuimos contratados como ayudantes con una carga docente a tiempo completo, y sin preparaci\u00f3n. Nos lanzaron a la piscina sin m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi primer t\u00edtulo profesional fue Ayudante de Escuela Universitaria, aunque trabajaba en una Facultad, instituci\u00f3n superior a una Escuela. Me pidieron que impartiera dos asignaturas anuales (una de lengua instrumental y otra de Literatura) sin formaci\u00f3n previa de ning\u00fan tipo y, que yo recuerde, sin supervisi\u00f3n, salvo que ten\u00eda que impartir el mismo programa que los otros profesores, fueran o no titulares. Fui ayudante en diversas categor\u00edas durante nueve a\u00f1os, y luego asociada a tiempo completo durante otros dos, mientras aguardaba a que saliera una plaza fija. Esto puede parecer todo un privilegio en comparaci\u00f3n con la posterior extinci\u00f3n de los contratos temporales a tiempo completo, pero la realidad es que durante once a\u00f1os ense\u00f1\u00e9 tantas asignaturas como un profesor titular, cobrando menos de la mitad (y escrib\u00ed mi tesis, en tres a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00e1nchez Ferrer sostiene que el personal joven que, como yo, trabaj\u00f3 en estas condiciones, no pudo ofrecer una ense\u00f1anza de calidad, ya que no est\u00e1bamos formados como docentes y \u00e9ramos inexpertos como investigadores. Quiz\u00e1 fuimos malos profesores, no lo s\u00e9, pero desde luego compensamos cualquier carencia con entusiasmo y con muchas ideas nuevas. Estas surgieron de nuestro esfuerzo colectivo por no replicar las metodolog\u00edas a menudo espantosas que sufrimos como estudiantes. Aun as\u00ed, fuimos explotados, mientras est\u00fapidamente cre\u00edamos que la universidad nos apreciaba por nuestra distinci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00e1nchez Ferrer ofrece un relato especialmente acertado de c\u00f3mo esta explotaci\u00f3n cre\u00f3 una deuda moral con nosotros, que dio lugar a que el sistema endog\u00e1mico perdure en Espa\u00f1a desde los a\u00f1os 80. No sab\u00eda que antes los catedr\u00e1ticos a menudo se trasladaban de una universidad a otra, con el resultado de que Madrid y Barcelona atrajeron a los mejores sin que pasara gran cosa en las universidades provinciales m\u00e1s peque\u00f1as. Con la nueva ley, la movilidad se redujo para asegurar que todas las universidades tuvieran personal de calidad, mientras que al mismo tiempo se foment\u00f3 la movilidad internacional con fines de investigaci\u00f3n, si es que las universidades no la hicieron obligatoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S\u00e1nchez Ferrer no comenta este tema, pero la falta de movilidad tambi\u00e9n perpetu\u00f3 el poder de ciertos catedr\u00e1ticos, que pod\u00edan ser desp\u00f3ticos, sobre los Departamentos y redujo dr\u00e1sticamente las posibilidades de escapar de su influjo. Dije que los profesores universitarios tienden a la anarqu\u00eda y los m\u00e1s an\u00e1rquicos siempre fueron los catedr\u00e1ticos a la antigua usanza, que sab\u00edan que nada pod\u00eda obligarles a cambiar su forma de ser. Adem\u00e1s, se les dio prioridad para dirigir los Departamentos por encima de los profesores titulares. Cuando me convert\u00ed en directora de mi Departamento, siendo titular desde hac\u00eda muy poco, romp\u00ed la regla impl\u00edcita por la que las catedr\u00e1ticas gobernaban en la pr\u00e1ctica, ordenando a cada sucesivo director qu\u00e9 hacer. Los disgustos que me cost\u00f3 fueron muchos y muy profundos. Ahora, en cambio, se entiende que \u2018catedr\u00e1tico\u2019 es un t\u00edtulo personal vinculado con la capacidad de realizar investigaci\u00f3n de calidad y liderar equipos, no con el derecho de dictar c\u00f3mo debe dirigirse un Departamento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Paro o acabar\u00e9 escribiendo un libro en vez de una entrada. Mi m\u00e1s profundo agradecimiento, una vez m\u00e1s, a S\u00e1nchez Ferrer por iluminar un periodo central en la historia de la universidad espa\u00f1ola y por ayudarme a entender c\u00f3mo me sit\u00fao dentro del mismo. Nunca pretend\u00ed que esta entrada sea solo sobre m\u00ed y mis circunstancias personales; m\u00e1s bien, es mi intenci\u00f3n enviar una invitaci\u00f3n a otros profesores universitarios para que reflexionen sobre c\u00f3mo sus carreras est\u00e1n condicionadas por decisiones pol\u00edticas que conducen a una legislaci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que teng\u00e1is un descanso estupendo, si os deja el intenso calor. \u00a1Me despido hasta septiembre!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En mi \u00faltima entrada cit\u00e9 la tesis doctoral Pol\u00edticas de reforma universitaria en Espa\u00f1a: 1983-1993 (1996) de Leonardo S\u00e1nchez Ferrer, profesor hoy de la Universidad de Burgos. La descargu\u00e9 para echar un vistazo r\u00e1pido y acab\u00e9 devor\u00e1ndola, por su tono informativo y divulgativo. Las tesis doctorales no son un g\u00e9nero que suelo leer a menos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":98,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[723,941],"tags":[1517,1513,1518,1510,1304,1516,1044],"class_list":["post-4575","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-docencia","category-investigacion","tag-ayudante","tag-catedras","tag-catedratico","tag-departamentos-universitarios","tag-legislacion","tag-leonardo-sanchez-ferrer","tag-universidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/users\/98"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4575"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4575\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4576,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4575\/revisions\/4576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/webs.uab.cat\/saramartinalegre\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}