Podemos entender la estacionalidad como los cambios en las condiciones (temperatura, lluvias etc.) y la disponibilidad de recursos de un territorio a lo largo del tiempo. Esto tiene la capacidad de alterar el comportamiento de un ecosistema y la dinámica de las especies que lo habitan.

Las implicaciones de estos cambios en el comportamiento animal puede comportar ajustes en sus ciclos vitales, como podría ser que la temporada de altas lluvias provoca que los anfibios se reproduzcan en mayor medida.

Al mismo tiempo estos cambios en las condiciones del entorno puede comportar que una especie determinada no pueda sobrevivir, por lo que provocará que migre o se refugie para hibernar o reducir su actividad.

Es por todo esto que es de gran importancia comprender las diferencias que hay entre las cuatro estaciones del año y que especies son capaces de sobrevivir en ellas:

Cabe destacar que es posible que alguna de las especies que se indican que es posible observar en una estación, puede no ser encontrada en un año determinado. Esto es debido a la propia variabilidad en las condiciones del entorno a lo largo del tiempo y el cambio climático.