La población joven arrastra ya más de 15 años viviendo en un contexto especialmente difícil de acceso al empleo, siendo aquellas personas con menor nivel de instrucción las que más padecen esta dificultad.


La teoría de la exclusión social provocada por el desempleo (Gallie y Paugam) argumenta que períodos prolongados de desempleo reducen la sociabilidad, lo que a su vez provoca una pérdida de contactos relevantes para el retorno al empleo, reforzándose así el riesgo de exclusión laboral.


Los últimos años marcados por las dificultades de inserción laboral entre la población joven y, especialmente, la reciente destrucción de empleo causada por la epidemia de Covid-19, ofrecen un contexto muy adecuado para el estudio retrospectivo de la mencionada relación. Por otro lado, el concepto de capital social y la aproximación metodológica de las redes sociales permiten desarrollar una buena operativización del modelo de Gallie y Paugam, aunque estos autores no lo hayan concebido en estos términos.


En este contexto, el objetivo principal de la investigación es comprobar si, para las personas jóvenes desempleadas, se ha dado un efecto de retroalimentación negativa (círculo vicioso) entre el hecho de padecer desempleo prolongado y la pérdida de capital social útil para la inserción laboral.