Cómo el cerebro y el cuerpo responden delante de un reto?

El Trier Social Stress Test es una actividad creada para entender cómo el cerebro y el cuerpo de los infantes responden delante de situaciones que pueden generar ciertos niveles de alerta o activación, como hablar delante de otras personas o hacer una tarea mental aritmética.

Es una manera segura y controlada de observar cómo los niños y niñas se adaptan, se concentran y se recuperan después de un reto. 

¿Por qué hacemos esta tarea con sus hijas/hijos?

Esta información nos ayuda a comprender mejor su desarrollo emocional y fisiológico, y cómo gestionan situaciones nuevas o exigentes, y nos permite conocer mejor los mecanismos de adaptación, control y regulación emocional, aspectos calve del desarrollo infantil.

Durante la sesión, los infantes participan en una actividad de hablar en público y a ver cálculos sencillos acompañados por un equipo de investigación. También se recogen muestras de saliva y un mechón de pelo para mesurar sustancias naturales del cuerpo (como el cortisol), que nos indican como responden fisiológicamente a la situación. 

Fases de la actividad

  1. Habituación: el infante llega al laboratorio y pasa un rato relajándose con dibujos o cuentos. Sirve para asegurarse que se encuentra tranquilo/a antes de empezar. 
  2. Prueba oral: se le pide que se imagine que llega a una clase nueva i explique por qué le gustaría hacer nuevas amistades. Permite observar cómo se desarrolla hablando delante de adultos. 
  3. Prueba de cálculo: después, hace operaciones sencillas de restar números en voz alta. Se avalúa cómo mantiene la atención y el control bajo una situación un poco más exigente. 
  4. Recuperación: una vez finalizada la prueba, vuelve al espacio tranquilo con dibujos y cuentos. Nos permite ver cómo el cuerpo y la mente vuelven a la calma después de la actividad. 
  5. Retorno de la tarea: al final se explica al infante que ha ayudado a la ciencia y a otros niños, y recibe un pequeño obsequio.

¿Cómo recogemos sus sensaciones?

  • Fisiológicas: sustancias naturales del cuerpo (como el cortisol i l’alfa-amilasa) mediante la saliva. 
  • Subjetivas: cómo se ha sentido el infante en cada momento, a través de un muñeco que expresa con su cara los diferentes grados de calma o tensión. 

¿Por qué es importante participar?

Participar es importante por qué nos ayuda a entender mejor cómo los infantes responden y se recuperan delante de retos sociales o cognitivos, y así poder promover su bienestar emocional y desarrollo saludable.