No siempre se conservan en el territorio las huellas de lo que fue, de lo que hubo y sucedió. Mejor así, seguramente. No necesitamos la compañía permanente de fantasmas ni debemos torturarnos por lo acontecido en tiempos que no vivimos. Pero debemos saber y explicar, abrir los ojos y mostrar para que sean tan conocidas las maravillas como las abominaciones porque, sin duda, nos hemos de reconocer en todo aquello que fue humano.

Como podéis ver, en la ciudad de los prodigios, del modernismo y del ensanche de Cerdà, se ajusticiaba a los reos ante la mirada atenta de algunos cientos o miles de ciudadanos. Posteriormente, el cadáver quedaba expuesto por unas horas para que los curiosos pudieran acercarse hasta él. La antigua cárcel, en cuyo patio se llevaban a cabo las ejecuciones a garrote vil, fue demolida y en su lugar hay ahora una céntrica plaza que cruzamos atareados o por la que paseamos indiferentes a tantas cosas del pasado y, demasiadas veces, también del presente.

 

Galería de imágenes de Ugo Manzoni en el Museo Virtual de Viejas Fotos del diario digital 20minutos.es 

 Ramon Casas, Garrote Vil