Si escribo aquí sobre los libros que estoy preparando, me da vergüenza no escribirlos, así que allá vamos. Llevaba un tiempo preparando un libro sobre personajes secundarios en la novela europea cuando me di cuenta de que el comité que juzga los sexenios de investigación podría considerarlo Literatura Comparada en lugar de Estudios Ingleses. Puede que no sea así, pero lo he dejado a un lado por ahora. Otros intereses me han llevado a explorar en cambio las memorias de hijos sobre sus padres (lo que Thomas Couser llamó patriografía, incluyendo también a las hijas) y este es el tema de mi próximo libro. Hoy me gustaría comentar específicamente las dificultades de elegir un corpus, ya que estoy terminando ese proceso.
Escribí mi tesina de doctorado (equivalente a una larga tesis de máster) sobre una adaptación cinematográfica, comparando exhaustivamente novela, guion y película. Podría haber añadido media docena de adaptaciones más y eso habría bastado para una tesis doctoral. Sin embargo, decidí explorar todas las adaptaciones de Frankenstein y finalmente me convencí de que realmente quería escribir sobre la representación de la monstruosidad, usando una metodología de Estudios Culturales. Como ninguno de mis dos supervisores me paró los pies, mi corpus creció hasta 75 novelas y 150 películas. ¿Por qué tantas? Principalmente porque eso es lo que encontré en los estudios sobre la ficción de género que leí. Temía no poder decir nada mínimamente coherente sin explorar un vasto corpus, lo que también retrasó el proceso de escritura. Además era muy divertido leer novelas y ver películas con monstruos, ¡qué os voy a contar!
Este obstinado enfoque enciclopédico casi mata mi capacidad de escribir libros. Pasé una década, mientras escribía artículos y capítulos en libros colectivos, preguntándome cómo abordar la figura del villano para un libro. Tenía la lista más larga imaginable con todo tipo de ficciones. Exasperada, pedí ayuda a mi antiguo director de tesis, Andrew Monnickendam, y él me sugirió que me centrara en lo menos explorado. Esto resultó ser la ficción británica posterior a la Segunda Guerra Mundial y esa es la dirección que tomó mi libro. La selección del corpus fue sencilla, pero como algunos de los nueve capítulos trataban sobre trilogías y series, acabé analizando unas cuarenta novelas.
Ese fue también, más o menos, el número de documentales que cubrí en mi siguiente libro, tras otra larga lista (hecha consultando los Oscar y los premios Sundance), y tras ver unas 100 películas. ¡Al menos, las películas no consumen tanto tiempo como las novelas! Para mi libro sobre hombres y ciencia ficción, mi lista de autores y novelas se extendió a unas 200 obras. Leyendo páginas de Wikipedia y muchas reseñas, la reduje a 17 autores y 50 novelas, que finalmente cubrí en 15 capítulos. Podía parecer una locura, pero es que mi campo de investigación era toda la ciencia ficción del siglo XXI escrita por hombres, y desde ese punto de vista mi corpus es diminuto. Además, ¡me encantaron (casi) todas las novelas en las que trabajé!
El mayor dilema de ese libro era cómo elegir un corpus representativo, sin que la presencia de ciertos escritores pareciera cosmética. Vuelvo a tener el mismo problema. Mi predecesor en este tipo de estudio, Stephen Mansfield, estudió en su monografía Australian Patriography: How Sons Write Fathers in Contemporary Life Writing (2014), libro basado en su tesis doctoral, siete memorias escritas por hombres nacidos tras la Segunda Guerra Mundial: Shadow of Doubt (2003) de Richard Freadman, Romulus, My Father (1998) de Raymond Gaita, The Land I Came Through Last (2008) de Robert Gray, The Idea of Home (2004) de John Hughes y Rose Boys (2001) de Peter Rose. Son ejemplos bien elegidos, ‘la mayoría de los cuales’, explica Mansfield, ‘han logrado una popularidad y/o impacto significativos en los últimos quince años.’ Parece un corpus razonable para una sola nación y una década (1998-2008), pero tengo mucho más campo que cubrir. He pensado en centrarme solo en el Reino Unido, como hice con los villanos, ya que la patriografía estadounidense suele ser más conocida, pero me ha interesado también la patriografía de Irlanda, Canadá e incluso Palestina, sin descartar totalmente a Australia, y ahora tengo el problema de cómo reducir mi extenso corpus y justificarlo.
A esto se suma que una cosa es seleccionar un corpus, y otra hacer los deberes para que las reseñas no me llamen analfabeta. Un libro académico tiene una extensión de entre 250 y 350 páginas, normalmente 300, y creo que no puede dividirse en más de 15 capítulos. Eso es un hecho ineludible. Sin embargo, la lista de memorias anteriores al siglo XXI y las del XXI que he elegido leer suma unos 60 libros. Algunas las he empezado y abandonado, viendo que no iban en una dirección interesante. Otras las leí hace mucho tiempo y ahora debo releerlas. He leído algunas más con grandes expectativas pero me han decepcionado. He borrado de mi lista unas cuantas que me han encantado pero que no pueden competir con otros títulos más destacados; si acaso, acabarán en un par de artículos.
Quiero compartir todos esos libros con vosotros, así que empezaré con la lista de los volúmenes anteriores al siglo XXI, los inicios de la patriografía en inglés. A menudo se argumenta que esta comienza con el relato de Edmund Gosse sobre su rebeldía adolescente en Father and Son (1907), pero yo sitúo los orígenes en la autobiografía de J.S. Mill (1873). No tengo espacio para comentar aquí sobre cada libro, así que por favor, creedme cuando digo que esos dos libros y los siguientes son excelentes:
- 1967 JR Ackerley, My Father and Myself (UK)
- 1968 Frank O’Connor, My Father’s Son (IR)
- 1969 Thomas Blackburn, A Clip of Steel (UK)
- 1979 Geoffrey Wolff, The Duke of Deception (USA)
- 1982 Paul Auster, The Invention of Solitude (USA)
- 1986 Art Spiegelman, Maus: A Survivor’s Tale: My Father Bleeds History (USA)
- 1989 Tobias Wolff, This Boy’s Life (US); yes, this is Geoffrey Wolff’s brother
- 1991 Philip Roth, Patrimony: A True Story (USA)
- 1993 Blake Morrison, And When Did You Last See Your Father?(UK)
- 1993 Farley Mowat, My Father’s Son (CAN)
- 1994 Clark Blaise, I Had A Father: A Post-modern Autobiography (US/CAN)
- 1995 Stephen Humphrey Bogart (& Gary Provost), Bogart: In Search of My Father (USA)
- 1995 Barack Obama, Dreams from My Father: A Story of Race and Inheritance (USA)
- 1996 Calvin Trillin, Messages from My Father: A Memoir(USA)
- 1998 Christopher Dickey, Summer of Deliverance : A Memoir of Father and Son (USA)
Si tuvierais que elegir solo uno, por favor leed el escueto volumen de Calvin Trillin, uno de los libros más hermosos, sin duda, jamás escritos en inglés por un hijo sobre su padre. Nacido en Ucrania, este emigrante fue un padre generoso que sabía que no triunfaría como hombre en Estados Unidos, pero que su hijo quizás sí, y que hizo todo lo posible por ayudarlo.
Ahora, pasemos a los volúmenes del siglo XXI. Mi libro iba a empezar con un capítulo sobre Experience de Martin Amis (2000), pero no escribo bien sobre las obras que no me gustan mucho y, aunque sé que no puedo ningunear a Amis, no le dedico un capítulo. Aún no digo cuáles he elegido para el libro, solo que 5 son obras británicas, 5 estadounidenses y las otras 5 canadienses, irlandeses, australianas y de Nueva Zelanda (o Palestina, no sé). Todas ya habían sido publicados antes de que empezara a leer para preparar mi libro, pero sabía que mi corpus no podía completarse sin las memorias de Tom Junod, publicadas hace unos meses, y tenía razón. Supe de Junod al escribir mi capítulo sobre Fred Rogers, y estaba esperando con gran interés su libro. Valió la pena. Aquí está la lista (he tachado el año de los que no voy a tratar, no porque no sean de interés, sino porque no encajan del todo en mi libro):
- 2000 Martin Amis, Experience (UK)
- 2000 Carlo Gébler, Father & I: A Memoir (IR)
- 2004 Alexander Waugh, Fathers and Sons: The Autobiography of a Family(UK)
- 2004 Hanif Kureishi, My Ear at His Heart (UK)
- 2004 Tim Russert, Big Russ & Me: Father and Son: Lessons of Life (USA)
- 2005 William Childress, An Ozark Odyssey: The Journey of a Father and Son (USA)
2005Gary Imlach, My Father and Other Working-Class Football Heroes (UK)- 2005 JR Moehringer, The Tender Bar (USA)
- 2006 Christopher Lemmon, A Twist of Lemmon: A Tribute to My Father (USA)
- 2007 Mark Kurzem, The Mascot: Unraveling the Mystery of My Jewish Father’s Nazi Boyhood (AUS)
2008Ariel Sabar, My Father’s Paradise: A Son’s Search for His Jewish Past in Kurdish Iraq (USA)- 2008 Ta-Nehisi Coates, The Beautiful Struggle: A Memoir (USA)
- 2008 Augusten Burroughs, A Wolf at the Table (USA)
- 2008 Sathnam Sanghera, The Boy with the Topknot: A Memoir of Love, Secrets and Lies in Wolverhampton (UK)
2008Andrew X Pham, The Eaves of Heaven: A Life in Three Wars (USA-VIETNAM)- 2009 Dan Hill, I Am My Father’s Son (CAN)
- 2010 Michael Frayn, My Father’s Fortune (UK)
2010Luke Jennings, Blood Knots: Of Fathers, Friendship and Fishing (UK)2011John Darnton, Almost a Family: A Memoir (USA)- 2011 JJ Lee, The Measure of a Man: The Story of a Father, a Son, and a Suit (CAN)
- 2013 Pat Conroy, The Death of Santini: The Story of a Father and His Son (USA)
2013Michael Hainey, After Visiting Friends: A Son’s Story (USA)- 2014 Alan Cumming, Not My Father’s Son: A Memoir (UK)
2015Jonathan Kozol, The Theft of Memory: Losing My father, One Day at a Time (USA)- 2016 Adam Dudding, My Father’s Island: A Memoir (NZ)
- 2016 Ralph Webster, A Smile in One Eye: a Tear in the Other (USA)
2016Chris Offutt, My Father, the Pornographer (USA)2016Hisham Matar, The Return: Fathers, Sons and the Land in Between (USA-Libyan)- 2016 Juan F. Thompson, Stories I Tell Myself: Growing Up with Hunter S. Thompson (USA)
2017Thomas G. Couser, Letter to My Father: A Memoir (USA)- 2017 Daniel Mendelsohn, An Odyssey: A Father, a Son, and an Epic (USA)
- 2017 Sam Miller, Fathers (UK)
- 2018 Larry Elder, Dear Father, Dear Son / A Lot Like Me: A Father and Son’s Journey to Reconciliation (USA)
- 2018 David Giffels, Furnishing Eternity: A Father, a Son, a Coffin, and a Measure of Life (USA)
2019Brian Harvey, Sea Trial: Sailing After My Father (CAN)2019David Crow, The Pale-Faced Lie: A True Story (USA)2019David Slucki, Sing This at My Funeral: A Memoir of Fathers and Sons (USA)- 2020 Charlie Gilmour, Featherhood: A Memoir of Two Fathers and a Magpie (UK)
- 2022 Rajah Shehade, We Could Have Been Friends, My Father and I: A Palestinian Memoir (PAL)
- 2022 Nabil Ayers, My Life in the Sunshine: Searching for My Father and Discovering My Family (USA)
- 2023 Richard Flannagan, Question 7 (AUS)
2023Jonathan Raban, Father and Son: A Memoir (UK)- 2026 Tom Junod, In the Days of My Youth I Was Told What It Means to Be a Man: A Memoir (USA)
Si se quiere optar solo por uno, mi recomendación es Featherhood, de Charlie Gilmour, obra muy bellamente escrita. Si eres fan de Pink Floyd, te alegrará saber que el genial padrastro de Charlie es David Gilmour.
Una lista extensa de lectura requiere invertir dinero, que proviene de mi bolsillo. Aunque mi Departamento puede comprarme libros, son propiedad de la biblioteca, cosa que me impide vandalizarlos con mis subrayados y notas. Que yo sepa, el Ministerio ayuda a los grupos de investigación a pagar viajes a congresos, pero no financia libros. Así que he comprado muchas de las memorias de segunda mano y, como se puede imaginar, he usado otros recursos. Escribir libros es, en suma, un hobby caro y, encima, las ventas de los volúmenes publicados son tan bajas que las regalías no cubren el coste. Eso es tema para otra entrada.
Por cierto, se me olvidó enunciar mi tesis. Creo que la patriografía escrita por hijos varones refleja como ningún otro género literario o audiovisual el proceso por el cual la masculinidad cambia de una generación a la otra: lo que se valora, lo que simplemente se tolera, lo que se rechaza. Por eso estoy leyendo tantos libros y aprendiendo mucho. Os iré contando.