El reconocimiento de emociones forma parte del desarrollo socioemocional y es esencial para entender y relacionarse con las personas, así como para desarrollar empatía.

¿Cómo lo estudiamos?

Con una actividad que permite estudiar cómo las niñas y los niños detectan e identifican emociones a través de expresiones faciales humanas y cómo reaccionan el cerebro y el cuerpo.

Durante la prueba, las niñas y los niños ven imágenes de expresiones faciales humanas –caras– con diferentes emociones básicas o expresiones neutras y deben decir qué emoción creen que expresa cada cara.

La actividad se realiza con un dispositivo llamado eye-tracker, que ayuda a estudiar la conducta visual registrando los movimientos de los ojos, lo que permite medir a qué parte de la cara se está mirando. Analizar este comportamiento ayuda a comprender mejor el proceso de reconocimiento de emociones. Por otro lado, el aparato también permite estudiar la pupilometría, que es la medición de los cambios en el tamaño de la pupila mientras la niña o el niño observa las imágenes. La pupila es una parte del ojo que muestra cambios cuando varían nuestros estados emocionales y cuando detectamos emociones en los demás.

Fases de la actividad

1. Revisión y preparación visual: Se comprueba que la visión y la respuesta de la pupila sean adecuadas. Esto asegura que el aparato recoja los datos correctamente.

2. Calibración: La niña o el niño sigue con los ojos una pequeña bola que se mueve por la pantalla. Esto permite ajustar el aparato para detectar con precisión hacia dónde mira en cada momento.

3. Fase de práctica: El infante ve algunas caras de ejemplo y practica diciendo qué emoción cree que expresan. Sirve para entender el funcionamiento de la actividad.

4. Tarea de reconocimiento emocional: Aparecen caras muy brevemente en la pantalla, y el infante debe decir qué emoción expresa cada una. Mientras tanto, el dispositivo registra a qué parte de la pantalla fija la mirada y cómo cambia el tamaño de la pupila.

¿Qué evalúa esta actividad?

Reconocimiento emocional: cómo identifican las emociones básicas en las caras.

Atención visual: qué partes de la cara observan para comprender una emoción.

Pupilometría: el grado de activación o interés emocional ante cada imagen.

¿Por qué es importante participar?

Esta tarea nos ayuda a entender mejor cómo los niños perciben y comprenden las emociones de los demás, una capacidad fundamental para el desarrollo social, emocional, empático y cognitivo.