Objetivo de la investigación 

El objeto de la investigación es doble:

a) Evaluar el grado de desarrollo de la competencia financiera y b) la percepción de la necesidad de planificación financiera que tienen los estudiantes universitarios de primer año de carrera, que coincide con una etapa temprana en el ciclo de vida.

La investigación se centra en el diseño de un indicador a través de una encuesta que muestre el nivel de competencia financiera, así como la percepción de la necesidad de planificación financiera con el que se ha ingresado en la universidad.

 

Hipótesis 

Nuestra hipótesis es que aquellos estudiantes con un mayor grado de planificación financiera coincidirán con quienes muestran un mayor nivel de educación financiera. Pero a la vez aspiramos a que el diseño de la encuesta permita poner de manifiesto los factores que limitan la planificación financiera. Estos factores entendemos que pueden ser culturales, educativos, económicos, sociales o políticos y conviene identificarlos.

La competencia financiera en la educación secundaria es evaluada oficialmente mediante las pruebas PISA durante 2012, 2015 y 2018, cosa que nos permite hacer una comparativa del nivel de nuestros estudiantes en comparación con el resto países. En la última edición cuyos resultados han sido publicados el pasado mes de mayo, el promedio del rendimiento de los estudiantes españoles está por debajo (492) del promedio del rendimiento medio de los estudiantes de los países de la OCDE (505), si bien es el sistema más equitativo entre chicos y chicas de los resultados. Frente a estos resultados y la corroboración de los trabajos que nosotros hemos llevado a cabo con distintas muestras de estudiantes nos surge la pregunta de si los estudiantes son conscientes de los mencionados resultados.

Surge, a partir de ahí el objetivo de analizar la percepción que los propios estudiantes de una de las competencias financieras como es la capacidad de planificar sus finanzas. Para dotar a las percepciones individuales de un carácter objetivo se propone previamente el diseño de un indicador que permita la medición de tales percepciones gracias a la recogida de información a través de una encuesta. 

La encuesta recogerá dos aspectos:

a. Grado de desarrollo de la competencia financiera, para ello se incluirán las preguntas clásicas sobre tipos de interés, riesgo e inflación.

b. Percepción de la competencia financiera a través de la planificación a lo largo de la vida.